Publicidad

Residuos en carne: hay que endurecer las penas a productores y que las sanciones se apliquen de forma automática, según Eduardo Urgal

Para distribuir la cuota cárnica en China, sostuvo que hay que regirse de forma estricta por el reglamento vigente

Eduardo Urgal.jpeg

El director de frigorífico San Jacinto, Eduardo Urgal, señaló que la suspensión recibida en la planta por parte de China por la presencia de residuos “fue un balde de agua fría, y no está de más aclarar que esta suspensión no fue por una negligencia de la planta, sino que de un mal uso de un específico veterinario de parte de un productor que no respetó los tiempos de espera”.

En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, indicó que “al final del día es una ruleta, y a medida de que hay más exposición hacia un mercado pueden suceder este tipo de cosas”.

A pesar de que la suspensión fue un balde de agua fría, Urgal valoró el actual momento del mercado de la carne, el cual permite colocar la proteína en otros mercados.

Consultado por la rehabilitación de San Jacinto para exportar a China, el principal de la planta señaló que no se manejan fechas, pero sí “tenemos claro que va a depender mucho de cuan ejecutivo sea nuestra autoridad, esto no se va a lograr golpeando la puerta de las personas que toman las decisiones, sino que también demostrando que hicimos cosas distintas que van a garantizar que los productos que enviamos tienen los estándares para que sea comestible. Estamos hablando de productos que tienen un nivel de residuos que lo hacen no comestible, y eso pasa a nivel de la producción”.

“En la industria nos mandamos 800 macanas que nos hacen rechazar producto porque deja de ser comestible, pero esta macana no es por nosotros”, lamentó y además afirmó que “es bastante frustrante que somos la tercera planta que por el mismo motivo queda fuera de un mercado”.

Sobre las medidas a tomar para ofrecerle mejores garantías a los mercados, en este caso China, el director de San Jacinto sostuvo que “individualmente uno puede mitigar el riesgo, que es lo que están haciendo las gremiales, instando a los productores a cumplir con los tiempo de espera, además de conscientizar sobre la gravedad de las consecuencias que esto puede tener, pero es totalmente insuficiente si no es acompañado por medidas ejecutivas de la autoridades competente, porque eso es lo que va a valorar la autoridad de la contraparte”.

En esta línea, agregó que “aunque sea poco simpático hay que endurecer las sanciones a los productores por incumplimiento y que la ejecución sea automática, porque hoy sanciones ya existen, pero muchas veces llegan 10 o 12 meses después, entonces es necesario un endurecimiento y una aplicación automática”.

También recalcó la necesidad de que las plantas frigoríficas tengan conocimiento sobre cuáles son los predios observados, “podrán haber opiniones distintas, pero es sabido por las plantas frigoríficas que China te da dos chances, no tres. San Jacinto ya tuvo dos embarques con residuos por encima de lo tolerado, y ya sabíamos que al segundo quedábamos afuera del mercado. Entonces, me pregunto: ¿una planta que ya tiene un hallazgo no está en su sano derecho de conocer dónde está el riesgo para tomar decisiones?”.

Agregando más propuestas, Urgal indicó que otra resolución podría ser que “el uso de ciertos medicamentos que pueden dejar un residuo que exponga los intereses del país, sea únicamente de uso bajo receta veterinaria. Como pasa en los humanos, hay ciertos medicamentos que sin una receta no te lo venden en la farmacia”.

“Acá tiene que primar el sentido común, hay que despegarnos un poco de lo que representamos para ver las consecuencias que puede tener un privado por consecuencia de una mala práctica en la etapa primaria”, dijo el industrial.

Actualmente existe un borrador de parte de la Cámara de la Industria Frigorífica (gremial que Urgal preside), un compromiso de compraventa de haciendas donde debería de firmar el productor reconociendo y comprometiéndose a respetar el tiempo de espera, y en caso de no ser así está dispuesto a que esa carne no se destruya y el ganado no se pague. “La idea es hacer todo posible para no llegar a eso”.

En este borrador, también se plantea que quedará a cargo del proveedor todos los gastos operativos y sanitarios derivados de la destrucción de la carne, como forma de cubrir todos los costos industriales generados. “La acción imprudente de mala fe, de desconocimiento o de irresponsabilidad que se generó a nivel primario y se sufre en la industria, alguien lo tiene que pagar”.

“Siempre que alguna industria frigorífica ha tenido alguna conducta que se pueda definir como “mala” por impago de ganado, la gremial que yo represento ha tomado distancia de esos actos, nosotros defendemos a las empresas que de buena fe empujan el desarrollo del país”, mencionó Urgal, que además manifestó sorpresa de que gremiales de productores “salieron a defender, ocultar y decir que es ilegal no pagar ganado”.

Sobre el tema, Urgal finalizó indicando que “desde la industria hemos sido poco ejecutivos para el desarrollo de protocolos de remisión de hacienda a faena con destino comestible, hemos sido muy omisos en el tema, y es buena hora que nos pongamos a trabajar para definir protocolos con lo que está bien y con lo que no”.

¿Cómo distribuir la cuota de China?

En referencia a la cuota de 325.000 toneladas generadas para el mercado chino a partir de las salvaguardas impuestas, Urgal sostuvo que “nos tomó por sorpresa que se quiera innovar en mecanismos que están consensuados y probados que han sido ejemplo para la región, por ejemplo para Argentina”.

El reglamento vigente “es una resolución justa, que evidentemente a toda nueva industria le hace pagar un derecho de piso, y como a los que hoy nos toca ser asignatarios ya pagamos ese derecho de piso, reclamamos que las reglas sean justas para todos, porque si no se abre una posibilidad de pedir algún tipo de resarcimiento que en su momento no tuvimos”.

En caso de aplicar el reglamento de forma estricta, algunas plantas como frigorífico Florida que recientemente volvió a operar bajo la dirección de Luis Avero, quedaría sin acceder a la cuota. “Él es una persona a la que conozco hace 25 años, es un trabajador incansable, todo lo que tiene es meritorio, y queremos lo mejor para él, que eso quede bien claro, pero en estos caso debemos de abstraernos de las personas. Nosotros en Pando pasamos por ese proceso, por el de generar antecedentes”.

El hecho de que la cuota se concentre únicamente en los frigoríficos que ya tienen antecedentes y no sumar más actores al mercado, quitando presión a la demanda por la hacienda, Urgal afirmó que “es un pobre razonamiento, y repito: las empresas que hoy están operando y son asignatarias de la cuota, es por un trabajo y esfuerzo que se realizó”.

“A mí personalmente no me gusta que se cambie lo que funciona bien, si ante una situación en particular se debe de cambiar algo, hay que cambiar todo, y ahí pueden haber consensos o discrepancias”, finalizó sobre el tema el presidente de la Cámara de la Industria Frigorífica.

El momento del mercado

En referencia al funcionamiento del mercado a nivel interno, afirmó Urgal que “el precio de la hacienda gorda en Uruguay es un reflejo o consecuencia del precio de la carne exportada, y en menor medida del precio en el mercado interno”.

“En medida de que la torta sea más chica el indicador va a ser más lindo y el complejo de la carne solo va a tender a desaparecer, porque con 22.000 cabezas faenadas como la semana pasada no vamos a ningún lado, con 30.000 tampoco, con 40.000 empezamos a ver algo de luz al final pero aún así estamos cortos, porque 40.000 significan menos de 2.5 millones de cabezas al año”, manifestó el principal de San Jacinto y Pando.

Como comparación, añadió que cuando “una escalera es larga siempre tiene un descanso en el medio, no importa si vas en subida o en bajada, pasamos un 2025 con una larga escalera de subida y sin descanso y ahora entramos en el 2026 a un descanso con algo de ajuste, porque no hay árbol que crezca hasta el cielo ni precios que no se moderen”.

En esta línea, agregó que los industriales tienen memoria de corto plazo, “veníamos con un nivel de actividad y un ciclo alcista en el precio de la carne que nos hacía poner la carreta delante de los bueyes, pagando más de lo que se podía y nos tocó sufrir muchísimo durante tres o cuatro meses, y hoy creo que no hay industria que quiera seguir poniendo plata para trabajar, y la consecuencia o reflejo de eso está en el nivel de actividad”.

Sobre el precio, indicó que “para que suba o para que baje tiene que haber mercado, y lo que sucedió durante la semana pasada y esta semana es que no hay mercado. Hoy te puedo decir que la industria va a buscar volver a niveles razonables y saludables del precio de la hacienda y de la carne”.

“Los que hoy ven con buenos ojos esta suba en el valor de la carne vacuna son los productores de cerdos y de pollos, el bolsillo no resiste cualquier cosa y en determinado punto se empieza a deteriorar el consumo, y recuperarlo es muy poco elástico, entonces trabajar en valores estables para los que queremos estar muchos años en el negocio es deseable y saludable, para el que está pensando en la venta de la semana que viene con una visión de corto plazo ve con buenos ojos este momento”, expresó.

Tener un precio de la hacienda por encima de los US$ 5,00 durante el 2026, “va a depender mucho del nivel de actividad, porque el costo fijo se paga solamente con margen sobre la actividad, y va a depender también de cuan sostenible sean los US$ 5.600 para el precio de la tonelada”.

Publicidad

Publicidad