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Promedio de 1.850 kg/ha para la soja en Flores, según el productor Tomás Molina

Los rendimientos en su establecimiento oscilan entre menos de 1.000 kilos hasta 2.500

Tomás Molina
Tomás Molina

En el centro sur del territorio nacional, ya se ha cosechado más del 80% del área de soja, donde en las últimas dos semanas la ventana de estabilidad climática permitió un buen avance y en buenas condiciones, “lo que resta por cosechar significa una semana más de cosecha y con eso terminamos la zafra de soja”, señaló el productor agrícola Tomás Molina.

En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Molina sostuvo que el rendimiento en general va a estar en el eje de US$ 1.850, pero con una variabilidad muy importante, “hay chacras que han estado por debajo de los 1.000 kilos y otras en el eje de 2.500 kilos por hectárea”.

Estos rendimientos, en la ecuación significan un empate en la campaña, aunque “al quedar un porcentaje importante de soja de segunda se pueda lograr una rentabilidad muy mínima”.

A nivel del mercado, con una soja algo por encima de los US$ 400, “nos viene dando una mano, nos permite cosechar algún dólar más de lo que teníamos planificado. Las ventas anticipadas fueron muy pocas, por ejemplo, en mi caso estaba muy asustado con la seca, y eso me frenó en la venta en enero y febrero. A menos de US$ 400 solo vendí el 10% de la producción total, y estimo que mi promedio final va a estar algo por encima de esa referencia”.

En el caso del maíz, en su empresa, Molina únicamente siembra de primera y bajo riego, “esto este año fue un muy buen negocio, el rendimiento fue de unos 15.000 kilogramos por hectárea, y el maíz pegó un salto importante en su valor, traccionado por los corrales y la lechería, que han consolidado una demanda muy importante, entonces el número del maíz es muy lindo”.

El agricultor de Flores señaló que el maíz que produce, lo comercializa en la vuelta de su establecimiento a los corrales “que afortunadamente hay unos cuantos en un radio pequeño. En su momento el valor que se manejó para el maíz, fue US$ 210 a levantar de chacra llevado a base seca, eso se manejó entre febrero y marzo”.

Invierno: "el gran desafío"

Sobre la campaña de invierno, Molina mencionó que es la campaña “del gran desafío, una hectárea de cebada y trigo pasaron de costar entre US$ 600 y US$ 700 a más de US$ 1.000, o sea subió un 30% el costo de siembra, eso nos complica las cuentas”.

Profundizando en el mercado para los cultivos de invierno, sostuvo que “el mercado de Chicago traccionó muy bien, e hizo que la cebada llegue a valores muy tentadores. Con precios entre US$ 250 y US$ 260 para la tonelada de cebada, deja al cultivo en el mismo escenario que estaba el año pasado, como consecuencia de la suba de costos, para empatar la cuenta se necesitan 4.500 kilos por hectárea”.

“Necesitamos los mismos kilos que el año pasado para cubrir la cuenta, pero el capital que ponemos en riesgo es mucho mejor, eso nos ha hecho planificar muy bien las áreas y no hacer nada por las dudas, hay que hacer todo de la forma más segura posible”, enfatizó.

Antes de exportar a China, Bolivia trabajaba pensando mayormente en el mercado interno y en países de la región
Es un cambio significativo para el mercado, ya que se preveía que fuera hasta mediados del mes de junio

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