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Lana y carne ovina en alza reavivan las expectativas del rubro en el norte

Las lluvias recientes y la mejora de precios en lana y carne ovina devuelven optimismo a los sistemas mixtos, en un escenario donde el ovino vuelve a ganar protagonismo productivo y económico

CRILU
Merino CRILU
Foto: INIA

El rubro ovino comienza a mostrar señales de recuperación en el norte del país, impulsado por mejores precios y por un escenario climático que, tras un inicio de verano seco, comenzó a recomponerse con las lluvias de las últimas semanas. En sistemas ganaderos mixtos, donde conviven vacunos y ovinos, el repunte simultáneo de la lana, la carne ovina y la carne vacuna mejora las perspectivas económicas para el ejercicio 2026.

Desde la cabaña Petra, ubicada entre Tambores y Piedras Coloradas, en el límite entre Paysandú y Tacuarembó, Fernando Dutra señaló que el verano había comenzado con un período de más de un mes sin precipitaciones. “Estuvimos más de 30 días sin lluvias y se había complicado algo el tema de las aguadas. No faltaba pasto, pero estaba todo muy seco”, explicó. Sin embargo, las precipitaciones registradas en los últimos días —con acumulados cercanos a los 100 milímetros en la zona— cambiaron el panorama productivo. “Con esas lluvias ya miramos con otra perspectiva hacia adelante”, afirmó.

El nuevo escenario climático se suma a un contexto internacional favorable. El mercado de la lana fina ha mostrado mejoras en los últimos meses y la carne ovina se mantiene firme, con valores que superan los US$ 7.000 por tonelada en el arranque de 2026. Para Dutra, pese a la caída sostenida del stock ovino en Uruguay, los sistemas con lana fina han mantenido buenos niveles de rentabilidad. “En los sistemas mixtos, la mejora en los precios de la carne vacuna, la carne ovina y la lana cambia sustancialmente la perspectiva y también el ánimo de los productores”, sostuvo.

Si bien persisten factores como los altos costos y el atraso cambiario, la valorización de los principales rubros permite proyectar mejores resultados económicos que en años anteriores. En ese sentido, el ovino vuelve a ganar espacio dentro de los planteos productivos, no solo por su aporte económico sino también por su rol en el manejo del campo. “En algunos sistemas está haciendo falta la oveja como herramienta de pastoreo y control de malezas, por lo que hay condiciones para pensar en una recuperación, al menos moderada, del stock”, indicó Dutra.

Entre los desafíos, mencionó la falta de mano de obra especializada, la escasa disponibilidad de vientres y la necesidad de revertir percepciones negativas que durante años alejaron a algunos productores del rubro. Sin embargo, el escenario de precios y la necesidad de ajustar cargas en un contexto de reposición vacuna cara vuelven a posicionar al ovino como alternativa competitiva.

En este marco, la zafra de reproductores comienza a moverse con genética fina y evaluaciones objetivas. Esta semana se concretará una nueva instancia comercial con la oferta de Merino y Poll Merino australiano de cabañas del norte, con animales de finuras por debajo de las 17 micras, datos de evaluación genética y referencias de lana que, para estos micronajes, se ubican por encima de los US$ 10 por kilo.

La actividad se realizará este jueves 19 de febrero en el Centro de Ventas Don Tito, con organización de Valdez & Cía., revisación de los animales desde las 14 horas y comienzo de las ventas en la tarde, también con transmisión en vivo para quienes sigan la jornada a distancia.

La zona de Sierra de los Caracoles atraviesa un verano marcado por el déficit hídrico, con tajamares secos y ganados comprometidos. En paralelo, el negocio ganadero mantiene precios récord impulsados por la demanda internacional

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