Desde el pasado 2 de mayo empezó a operar en el país el despacho de tropa digital, lo cual para las ferias ganaderas implica que el productor que vende tenga que asumir gastos ubicados en US$ 17 para el timbre y US$ 28 de honorarios para el veterinario, “el que sufre esto es el pequeño y mediano productor, porque el que lleva 5 animales a la feria va a vender de igual a igual a uno que lleva 50, entonces cuanto más costos hayan más se perjudica al productor pequeño y mediano”, señaló Otto Fernández França, director del escritorio que lleva el mismo nombre en Artigas y realiza ferias ganaderas en ese departamento en el local Parada Fariña.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Fernández indicó que más allá de toda la importancia a nivel social que tiene una feria ganadero, el objetivo “es fundamentalmente la defensa económica de los productores, y si a esto se le empieza a agregar más costos, va a terminar perjudicando al productor chico”.
Frente a este incremento en los costos, el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti dijo que con los actuales valores del ganado “no da para llorar” por este aumento en los costos, a lo cual el consignatario artiguense fue enfático y afirmó que no coincide en lo absoluto con esos comentarios.
“No puedo coincidir porque cuando vamos a las oficinas del Ministerio (de Ganadería) no hay camionetas para transportar a la gente y hacer inspecciones. El Ministerio debería de tener la responsabilidad de ir a los establecimientos a controlar, no a los locales de remate donde es todo transparente, pero pensar que es un tema de valores del ganado cuando el Ministerio no tiene móviles y funcionarios para el servicio no tiene sentido”, expresó.
El escritorio Otto Fernández Negocios Rurales fue fundador de Pantalla Artigas, que luego pasó a ser Pantalla Uruguay, de todas maneras afirmó que es un defensor y fanático de las ferias, “por todo el significado que tiene, y así como está mi pensamiento, muchísimos colegas a lo largo y ancho del país lo van a seguir haciendo por el capricho de defender la vinculación con los clientes de la zona. Espero que las autoridades lleven adelante políticas de Estado para evitar los cambios, porque las autoridades se cambian cada cinco años o a veces en menos tiempo, y nosotros, los productores y rematadores estamos toda la vida en esto”.