Factores como el resultado electoral en Brasil, el escenario agropecuario y lo que ha sucedido en Paraguay a nivel bancario en las últimas horas, son factores que impactan de una u otra forma en el mercado de campos, que viene “movido, con más demanda que oferta y eso se está agudizando porque hay más demanda aún”, señaló Fernando Indarte, director de Indarte & Cía.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Indarte comentó que en los últimos días estuvo revisando campos con dos productores brasileños de Mato Grosso del Sur.
Sobre la demanda, indicó que “la tendencia es la misma, no veo que se haya generado una demanda extra luego de las elecciones”, y además aclaró que en el caso de los brasileños, los que están consultando son todas familias productoras en Brasil.
“Este es el caso de estas dos familias de Mato Grosso del Sur, andan buscando campos para hacer ganadería y que también les permita hacer corral. Ellos saben que la rentabilidad acá no va a ser muy alta, aunque me llamó mucho la atención en me dijeran que la rentabilidad en Brasil era igual que acá”, expresó el operador del mercado.
Los brasileños interesados en adquirir campos en Uruguay, ahora no solamente se enfocan en la zona fronteriza, sino que también están buscando campos en el litoral y en el centro del territorio nacional.
Con respecto al valor de los campos en Uruguay, Indarte mencionó que a su entender si bien “hay mucho más demanda que oferta, los precios no van a subir mucho, porque los negocios no se hacen, el comprador viene mira y no compra en valores altos, después los negocios se hacen pero dilatados en el tiempo”.
“No creo que esto avale un 25% de suba en el valor de los campos, puede haber alguna corrección, pero estoy seguro de que no a esos niveles”, enfatizó, y agregó que “Uruguay va a seguir siendo refugio de capital, pero todo tiene un límite, no nos pensemos que nuestro país es el único que hay para invertir”.
Consultado por la demanda de argentinos, Indarte sostuvo que hay quienes ya están con campos en el país y quieren agrandar su área, pero “compraron en su momento a US$ 2.000, US$ 3.000 la hectárea, entonces es imposible acostumbrar la cabeza a lo que tendrían que pagar hoy. Además, en Argentina tienen mejor rentabilidad, porque el mismo campo vale un 60% de lo que vale acá”.
“Está la inestabilidad argentina, pero ellos son argentinos y están acostumbrados a moverse en ese escenario”, manifestó.