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Guillermo de Nava: “La plata indica que se debe preñar más”

El especialista dijo que el no aumento de la tasa de preñez se debe a conceptos que “no están bien definidos”. En la práctica ocurre que “las empresas con mayores porcentajes tienen mejores ingresos netos por hectáreas”

Guillermo de Nava, médico veterinario.

Martín Olaverry y Guillermo Crampet |

– ¿Por qué no mejora la tasa de preñez del país?

– Probablemente por distintas razones. Pero habría que hacer una precisión con respecto a la curva de procreo, se está viendo una estabilidad en el porcentaje y no un serrucho como pasaba años atrás. Quizás eso se puede interpretar como un avance. Aunque el hecho que no incremente es multifactorial y hay conceptos, que también se emiten desde la academia, que no están bien definidos. Y es lo que ocurre en la práctica: la información indica que los predios que tienen mejores porcentajes de gestación, en general, son los que registran mayores ingresos netos por hectárea. Esto, que en la práctica resulta tan claro, en los últimos años no ha sido un mensaje tan claro a los productores y muchos todavía creen que tener un porcentaje de vacas vacías sirve para el resultado económico de la empresa, pero los números son claros y dicen que no es así.

– ¿Qué factores inciden para alcanzar buenos porcentajes de preñez?

– Hay factores nutricionales y no nutricionales. Los primeros apuntan a dos cosas básicamente: una, a asegurar una condición corporal mínima de la vaca de parto, un aspecto con influencia muy grande en el largo del anestro post parto, que es la gran limitante de porqué las vacas no se preñan en Uruguay; y la otra, asegurar una alta simplicidad en la vaquillona de reposición al comienzo de la estación reproductiva. Cuando se ajustan los componentes, que influyen en la performance de corto y largo plazo del rodeo, se asegura un buen futuro. Después hay otros factores no nutricionales, elementos sanitarios que afectan el comportamiento reproductivo y de manejo, porque un mejor manejo reproductivo definido en el año puede mejorar las tasas de preñez; y finalmente el más polémico, el menos conocido pero no el menos importante: la genética, hay biotipos de animales que se adaptan mejor a situaciones donde se crían las vacas y otros que influyen en la fertilidad de los animales. Cuanto más contemplados estos aspectos, más chances de lograr la eficiencia.

– ¿El negocio logra cubrir la inversión requerida para mejorar la eficiencia?

– Todos los indicadores de los análisis que tenemos hoy apuntan a incrementar la tasa de preñez. Por ejemplo, un trabajo de Montossi y Suárez de Lima en la revista del INIA indicaba que a mayores indicadores reproductivos, mejores resultados económicos en el sistema criador. Cuando uno lo lee, se da cuenta que el impacto de la fertilidad está subestimada, aún así se logra mejorar el indicador. También la consultora Apeo decía que el porcentaje de procreo y la dotación de vacas por hectárea era muy importante en la definición de los dólares por hectárea que ingresan al productor, y es mucho más relevante que otros aspectos que están arraigados en el imaginario de la gente, como el peso de la vaca y el precio que se obtiene por la vaca de invernada. Los analistas confirman lo que vemos en la práctica, todos los predios con buenos procreos están asociadas a mejores indicadores económicos. Es un negocio por plata, y por plata se debe mandar el mensaje que hay que preñar más.