Opinión

Todo puede pasar…

Pese a señales de reactivación de los mercados, dentro de una nueva normalidad, a las industrias locales les preocupa el futuro de la Cuota 481 y un posible desestímulo de la producción de novillos. A la vez, los privados piensan en trabajar los feedlots con destino a China, dependen del poder negociador del gobierno.

Martín Olaverry 

Valor Agregado I Portal Rurales El País.

Hay muchas coincidencias en que las perspectivas de mediano plazo son más favorables para el mercado mundial de la carne, siempre dentro de una nueva normalidad que se comienza a experimentar en algunas regiones del mundo, y entre ellas involucra a los principales mercados para la carne bovina de Uruguay y el Mercosur.

Datos de exportación de distintos países de Sudamérica marcan un crecimiento en los volúmenes de proteína roja comercializada a los destinos del mundo en comparación con los meses más afectados por la pandemia. Y sumando a esos números, las voces coincidentes prevén que la línea continúe con una tendencia alcista.
El director presidente de Marfrig Global Foods, Miguel Gularte, dijo el pasado martes, entrevistado en Valor Agregado en Carve, que prevé una “demanda normal” de carne en lo que resta del año. Y a pesar que no visualiza una explosión en las compras, puntualmente de China como sucedió en la segunda etapa del 2019, aseguró que “serán constantes y permanentes”.

Un poco más cerca, en Europa, la demanda es más lenta y las proyecciones tienen un tinte de incertidumbre. Sin embargo, en las últimas semanas se están cerrando negocios y los precios, referenciados por las ventas de Argentina, empiezan a escalar: ¿hasta dónde? Al momento no se sabe cuál será el techo que establezca el mercado.

En el viejo continente están reabriendo los restaurantes, principal punto de venta de la carne de alto valor comercial que se negocia del Mercosur a ese destino, con una capacidad que se ve reducida en un 50 a 60% previo a la pandemia. El representante para Sudamérica de la cadena alemana Block House, Fernando Pesci, afirmó que en Europa “está mejorando el negocio”, con una demanda que está presente y con consumidores que lentamente salen a las calles.

A esto se suma que la Unión Europea se está preparando para una apertura gradual de fronteras, primero una liberación interna, prevista para algún día de junio, y segundo para las exteriores, ya en julio; según consignó Infobae.

¿Qué sucede en Uruguay?
Ya se termina la ventana de faena para la cuota 481 y van a quedar novillos cuota sin colocación, principalmente de aquellos empresarios que no tenían establecido un acuerdo previo con la industria. El próximo ingreso de faena está previsto del 8 al 28 de agosto, pero, por ahora, en los exportadores existe un manto de incertidumbre en el negocio cuota 481, tanto por la velocidad de recuperación de Europa y cuáles serán los niveles de colocación planificados para ese periodo. Algunas plantas, muy puntuales, están planteando negocios de novillos cuota en una referencia de precio que varía de US$ 3,70 a US$ 3,80 el kilo al gancho para agosto. Otras, la mayoría que miran a Europa, ofrecen el valor correspondiente de esa semana de agosto del Instituto Nacional de Carnes (INAC) o la Asociación de Consignatarios de Ganado (ACG) más un premio, sin un precio fijo.

Un industrial comentó que no habrá un volumen importante de ganado encerrado para la cuota de acuerdo al momento de cautela por la escasez de certezas. Y sí, aseguró que será una preocupación para la industria, dado que una baja producción de corral implicaría desacelerar la oferta de esta categoría, cuando tampoco hay una gran disponibilidad de novillos para faena, ya que la generación actual disminuyó por los numerosos animales que fueron enviados en pie a Turquía años atrás; por tanto, se prevé que en agosto o septiembre no haya una oferta relevante de animales de corral.

Considerando esto y recordando el comportamiento del mercado durante el año pasado, pregunté a un exportador: “Con la proyección de una nueva normalidad, la reactivación de la demanda y la menor oferta de novillos para los meses de agosto y septiembre, ¿el ganado de especial de pradera podría acercarse a la cotización de un novillo de Cuota?”. A lo que el industrial me respondió: “Todo puede pasar”.

¿Y ahora?
En la carne, muchos, o todos, los caminos conducen a China. Desde el sector privado se pide al Poder Ejecutivo que revise los protocolos con el país asiático, en particular el punto que exige que los animales tengan mínimo 90 días de estadía en un predio antes de ir a faena. Se pretende que el Gobierno intercambie con su par chino para acortar los plazos, que pase a ser una opción para enviar ganado de corral y no se desaliente la producción en feedlots.

Mientras tanto, el mercado de haciendas sigue muy estable y con una corta diferencia entre el novillo y la vaca. El macho cotiza US$ 3,20, al igual que en las últimas semanas, y la vaca US$ 3,10 en promedio.

Otros detalles importantes…
Las autoridades sanitarias del país van a avanzar en un trabajo técnico que pretenden enviar a Europa próximamente para argumentar a favor del uso del estradiol, una hormona que es utilizada en vientres en la Inseminación Artificial a Tiempo Fijo (IATF), pero los europeos prohibieron su uso a todos los proveedores de carne en su última actualización de la normativa sanitaria.

Mañana lunes, en la Junta del Instituto Nacional de Carnes, se va a definir la estrategia país en las próximas ferias mundiales de alimentos. Uruguay tendrá posición en el Salón Internacional de la Alimentación (SIAL) en Shanghai, China, además estará en SIAL París y noviembre regresará a Asia.

En Turquía se definió el protocolo de Coronavirus para la importación de ganado en pie, y próximamente las autoridades del país euroasiático anunciarán el volumen de animales que demandará del mundo. Proyecciones de un fuerte retorno, de un negocio que nunca se frenó, de la exportación de animales vivos, ahora con los primeros permisos del año 2020.