Opinión

Esperando lluvias y vacunas, tras un año intenso…

El cambio de gobierno fue un hecho importante. Las señales han sido claras en el sentido de destacar la importancia del sector agropecuario para la economía del país. Ahora, se debe profundizar políticas de acceso a mercados.

Martín Olaverry

Martín Olaverry | Valor Agregado | Portal Rurales El País

Finalizamos un año donde la ganadería, pese al contexto mundial, generará ingresos superiores a los 1.500 millones de dólares tomando como referencia la carne vacuna y ovina. Nuevamente el sector se posiciona como uno de los rubros más importantes a la hora de generar divisas para el país.

En este año hemos tenido el desafío de enfrentar la pandemia mundial que provocó en el rubro dificultades importantes. Tal el caso, en los primeros meses del año, cuando se sintió en China con la renegociación y cancelación de algunos negocios.

Luego impactó fuerte en Europa un mercado tradicional para la carne de alta calidad, donde accedemos sobre todo a través de la cuota Hilton.

Pese a estos problemas el sector encontró alternativas en otros destinos. Uno de ellos, EEUU. Pese a tener una cuota de 20.000 toneladas fue una opción interesante especialmente cuando se vio afectada la actividad de los frigoríficos de Norteamérica. Japón también fue una alternativa para la venta de cortes enfriados y China, nuestro principal destino, también fue una opción.

En un año tan complicado, la posibilidad de diversificar fue una fortaleza de Uruguay. Se vio esto reflejado en el precio promedio de la tonelada: US$ 3.786, frente a US$ 3.868 del año pasado, una variación a la baja de algo más del 2%.

El volumen de exportaciones bajó de 457 mil toneladas de carne vacuna a 397 mil toneladas, con una faena que llegará a los 2 millones de vacunos bajando un 10% frente a 2019.

En lo local, si bien la hacienda en estos días viene subiendo, la pandemia incidió en la actividad, así como en mercados muy importantes. Tomando como referencia un valor medio del novillo en el eje de US$ 3.20. La diferencia frente al año pasado se ubica en el eje de un 20% menos ya que el novillo estaba en torno de los US$ 4.

La reposición también sintió las particularidades actuales. Hoy el ternero cotiza en el eje de US$ 1.90, un 23% menos frente al cierre del año 2019 donde se comercializaba a US$ 2.50.

El cambio de gobierno también fue, como lo es siempre, un hecho importante. Las señales han sido claras en el sentido de destacar la importancia del sector para la economía del país. Si bien ahora la situación del Covid en el país avanzó y preocupa, en el mes de septiembre a modo de ejemplo fuimos el único país de la región que logró, bajo un estricto protocolo, realizar la Expo Prado, uno de los eventos del agro más importantes del año.

En el cierre de la muestra el presidente Lacalle Pou destacó que “el campo que necesita el Gobierno no solo está en el comercio, en los aranceles o en la competitividad, sino que también está en la vida de campo”, por eso destacó la importancia del acceso a la vivienda, a una ambulancia, a contar con un destacamento policial o acceder a Internet. En este contexto, habló de la “igualdad de oportunidades para todos”.

Para detenernos en algunos puntos vinculados a las políticas públicas, mejorar el acceso a mercados sigue siendo un tema relevante. El acuerdo Mercosur Unión Europea sigue en agenda para el 2021. En el tema carne hay una cuota con beneficio arancelario de 99 mil toneladas. Más allá del interés de Uruguay de avanzar la posición de algunos países del viejo continente no son muy alentadoras. Uruguay también gestionó en EEUU una mejora para la colocación de carne EEUU, tema que seguramente retomará con las nuevas autoridades de este país.

Como lo anunciamos desde esta columna hace tiempo, se concretó la apertura de la primera oficina de INAC fuera del país que funcionará en China para promover las ventas en este mercado y la región asiática.

Se puso en marcha Procarnes, propuesta que busca potenciar y capitalizar mejores condiciones de acceso que permitan incrementar volúmenes de exportación a mejores precios, maximizando así la facturación de la cadena. De concretarse exitosamente esta estrategia, el valor de las exportaciones podría aumentar entre US$ 1.500 a 2.000 millones en este quinquenio.

Luego de las diferencias entre productores e industria que motivó la salida de las representaciones de ambos de Procarnes, el Gobierno maneja la posibilidad de convocarlos nuevamente en febrero o marzo cuando se reanuden los encuentros.

Si bien el objetivo demandará tiempo, está claro que Uruguay necesita mejorar el acceso, sobre todo desde el punto de vista arancelario.

Volviendo a la producción, para el próximo año se prevé una faena mayor que se ubicaría en 2.25 millones de cabezas, la expectativa de los exportadores está puesta en la normalidad que pueda ocasionar el efecto de la vacuna en el mundo.

En el caso del ternero operadores que hemos consultado prevén una operativa mayor a la registrada en 2020 entre otras cosas por la suba del ganado en Brasil.

Un tema fundamental para el 2021: esperamos que pronto lleguen a todo el país las lluvias que han sido dispersas y que la pandemia vaya quedando atrás en la medida que avance la vacunación de la población.