Publicidad

El valor de la palabra...

Pablo D. Mestre.jpg

Una palabra es un vocablo, una voz, una expresión. También puede referirse a la facultad de hablar de una persona: “La palabra distingue al hombre de los otros animales”. Palabra es también la promesa u oferta que le hace una persona a otra: “Te doy mi palabra que…”. Más allá de las definiciones que se le quiera dar, incluso de la acentuación que las clasifica en agudas, graves o esdrújulas, o en base a la función gramatical que desempeñen dentro de la oración: verbo, sustantivo, adjetivo, adverbio, conjunción, preposición, pronombre, interjección, etc., también se pueden referir al empeño que pone una persona en la verdad o confiabilidad de lo que dice o afirma: “no tiene palabra”, se dice al querer casi insultar a alguien en este país.

A esta altura el lector se estará preguntando hacia dónde voy…

Pues bien, en el negocio ganadero en particular, pero en cualquier actividad en general, los uruguayos nos preciamos de tener palabra.

Desde nuestros abuelos hemos escuchado la frase que dice: “no hay más contrato refrendado que la palabra dada y la mano apretada”.

Y eso, que nos distingue, no se debería perder. Por el bien de todos.

¿A dónde voy?

En estas horas el mercado ganadero se vio algo convulsionado con cruce de comunicados entre los consignatarios de ganado y voceros de uno de los grupos frigoríficos que operan en el país: Minerva.

La directiva de la Asociación de Consignatarios de Ganado publicó en redes sociales su “preocupación ante la insinuación de determinada empresa frigorífica, de no dar cumplimiento a negocios acordados; y brinda total respaldo a los socios involucrados, como lo ha hecho por más de 100 años”.

Este comunicado generó diversas lecturas en el sentido que, al no citar específicamente a qué planta se hacía referencia, se involucraba a toda la industria frigorífica de algún modo. Fuentes de la industria hicieron saber su malestar por este tema. Incluso, alguno afirmó, en confianza, “es como que los industriales sacáramos un comunicado mencionando que podría haber consignatarios que no cumplieran con el pago acordado. O sea, no se puede generalizar”.

Pocas horas después, el directivo de ACG Facundo Schauricht, le puso nombre a la planta en cuestión e informó (en el programa Valor Agregado), que se decidió sacar el comunicado porque en Uruguay “no estamos acostumbrados a no respetar lo convenido”. Según dijo, “ACG habló con representantes de Minerva para ver cuáles eran sus argumentos”. Y agregó que les dijeron que “los negocios de exportación no convalidan los valores de ganado que se comercializan en Uruguay, hay números en rojo y decidieron tomar esa posición, que se revirtió porque no es lo más conveniente para ninguna de las partes. De haber seguido adelante con esa posición el daño sería mayor”, dijo Schauricht. Destacó que la palabra en Uruguay vale y mucho. “No se firman papeles, sino que la mayoría de los negocios son de palabra y se respetan. Por eso, si hay una alarma, la ACG va a hacer todo lo posible para que se respete”, aseguró el directivo de los consignatarios de ganado.

Al mismo tiempo, Rurales El País consultó a voceros de Minerva quienes dieron un punto de vista diferente. “No hay incumplimiento de ningún tipo, eso es bien claro”, indicaron. Argumentaron que “no le debemos dinero a nadie” y se mostraron extrañados “que se piense eso”. Los industriales consultados pusieron énfasis en que no hay incumplimiento comercial, el que sí se hubiera generado “si le levanta un ganado a un productor y cuando llega a la planta se le cambia el precio”. Pero dijeron que esa situación no se dio. “No se levantó. No hay ningún ganado que haya tenido precio y no se haya levantado”, afirmaron.

Aclaro que no soy quien para opinar sobre un arreglo entre privados. Tampoco estuve en la concreción del, o los negocio entre los involucrados. Pero sí, lo que “hace ruido” es que se rompa de alguna manera eso tan sagrado que tienen los negocios ganaderos en el país. En definitiva, que se dañe la palabra clave más respetada: “la confianza”. No es bueno para el negocio, ni para el país. Y, además, los uruguayos no somos así...

Además de parar la caída de valores por la carne, con un mercado que encontró estabilidad, esta semana se exportaron 13.000 vaquillonas Angus hacia aquel destino y además, se habilitó la exportación de sorgo uruguayo
La economía uruguaya se recuperó de la pandemia y enfrenta ahora problemas de competitividad que vienen desde antes de la llegada del virus. Es importante superarlos para mejorar los ingresos y la calidad de vida. El impulso para nuevas reformas es bienvenido
En el largo plazo nunca está garantizado que el precio de un producto sea alto. Pero en lo que se puede y debe trabajar es que sea lo más alto posible
En el mundo nos comparan, y hasta nos confunden en muchos aspectos, con los argentinos. Pero en materia política hay un punto en el que no nos parecemos: en la valoración hacia la separación del concepto de Estado y gobierno.
El valor medio de exportación fue un 28,7% superior al año pasado y la faena supera el millón cuatrocientos mil animales. En cuanto a mercados, el gobierno mira con expectativa poder concretar acuerdo con países del sudeste asiático, con bajos aranceles y sin cuotas
Para lograr ganar lo mismo que un empleado de Conaprole en un año, un tambero debe tener 269 has., mitad propias, mitad arrendadas, más un millón de dólares de activos entre ganado, maquinaria, equipos y capital de giro"
El contrato de capitalización ganadera es una modalidad de aparcería pecuaria. Si bien se podría interpretar como una sociedad de hecho, no fue entendido así en la Reforma Tributaria del 2007, y se tributa en forma diferente
Los primeros 6 meses fueron de altísima volatilidad para el precio de los granos. Partimos con precios de 495 llegando a 656 US$/ton para la soja con posteriores bajas de hasta 518 US$/ton con desfasaje de semanas (subas de 32% y bajas de 21% respectivamente). En el trigo, las subas fueron del 67% y las bajas del 39%, pasando de 282 a 470 US$/ton, y bajando nuevamente a 290 US$/ton. Mientras que, en la colza, las subas fueron de 55% y las bajas del 30%, es decir, variaciones de 550 a 850 y bajando luego a 595 US$/ton.
El sector forestal avanza en el nuevo hito de una tercera planta de celulosa de gran escala, mientras el sector de madera sólida suma más proyectos. Sin embargo, persisten problemas de competitividad, por altos costos y restricciones comerciales.
Luego de cerrar un ejercicio muy bueno, en general, los agronegocios comienzan a transitar el escenario 2022/23 con varios cambios y nuevas incertidumbres. En el campo el panorama es positivo; en las cadenas agroindustriales hay algunos ruidos
En este ejercicio 2022/23 es muy difícil que se dé un nivel de ingresos similar. Uno de los principales determinantes de este récord es la cantidad de vacunos enviados a faena que, es un hecho, no se repetirá
En momentos que no hay oferta de ganados, el mercado se formará en función de la faena. El diferendo ACG/Minerva seguramente sea uno de los temas que se tratará mañana en la reunión semanal de la Mesa del INAC.

Publicidad

Publicidad