Publicidad

Nodo Logístico Cebollatí: proyecto que busca transformar la logística del Noreste uruguayo y abrir un nuevo corredor al comercio internacional

La empresa Nodo Logístico Cebollatí avanza en las gestiones para obtener el Álveo y cambiar uso del suelo

Nodo Logístico Cebollati.

Un proyecto de infraestructura logística de alcance regional avanza en el noreste del Uruguay con el objetivo de cambiar la forma en que se transporta la producción de una de las zonas con más potencial del país.

El Nodo Logístico Cebollatí (NLC), una terminal fluvial multipropósito proyectada sobre el Río Cebollatí, próxima a La Charqueada (Treinta y Tres), se encuentra transitando las etapas avanzadas de tramitación ante organismos nacionales para su desarrollo. Durante los meses de junio y julio se estará dando inicio la puesta de manifiesto para la transformación de uso de suelo (Programa de Actuación Integrada (PAI)) y solicitud de ocupación de Álveo Público, para con posterioridad a ello las respectivas audiencias públicas, cumpliendo las fases relevantes para el proyecto que se ubicará en la zona de Paso del Peludo.

Impulsado por Exportia S.A., sociedad integrada por Cinclus S.A. y Dervalix S.A., el proyecto prevé una inversión superior a los US$ 50 millones en distintas etapas y apunta a convertirse en una fuerte plataforma logística del interior del país.

Así lo señaló a Rurales El País el director de Exportia S.A., el Ingeniero Federico Artigas.

Según explicó Artigas, el proyecto surge de una realidad conocida por productores e industriales de la región.

_AIC0045.JPG
Juan Carlos Frois, Jorge Bird, Enrique Moratorio, Federico Artigas, Eduardo Napoli.

“Durante décadas, gran parte de la producción agrícola, forestal e industrial del noreste uruguayo ha debido recorrer cientos de kilómetros por carretera para acceder a puertos para su exportación. Eso implica mayores costos logísticos, menor competitividad y una limitación para nuevas inversiones”, señaló.

NLC propone aprovechar el potencial de la Hidrovía Uruguay-Brasil para conectar directamente la producción regional con los mercados internacionales a través del sistema Laguna Merín - Canal San Gonzalo - Laguna de los Patos - Puerto de Río Grande.

Tras más de tres años de estudios técnicos, ambientales, económicos y comerciales, donde se estuvieron analizando diversas locaciones: ríos Yaguarón, Tacuarí, Cebollatí y Arroyo San Miguel; se definió que la mejor ubicación estratégica es sobre la margen izquierda del Río Cebollatí, a pocos kilómetros de su desembocadura en la Laguna Merín.

“Primero buscamos el mejor lugar para instalar un puerto y después conseguimos la tierra.

Queríamos una ubicación que cumpliera las condiciones de navegabilidad, acceso terrestre y potencial de crecimiento a largo plazo”, hoy contamos con un área de 40 hectáreas, sobre la margen izquierda del Río Cebollatí, a 8 km. de la desembocadura de este con la Laguna Merín, que es, sin duda, una ubicación extremadamente conveniente y que cumple con los requisitos necesarios, explicó Artigas.

Oportunidad histórica para el desarrollo regional.

El proyecto apunta a atender inicialmente cargas forestales, arroz, fertilizantes, clinker, soja y carga contenerizada.

Sus promotores sostienen que el verdadero impacto irá mucho más allá del transporte. NLC busca convertirse en un motor de desarrollo económico para Treinta y Tres, Cerro Largo, Rocha, Lavalleja y toda la región Este.

Ministra.jpg
Mario Alonso y la ministra Lucía Etcheverry en Encuentro de Protagonistas.

“El objetivo es generar una infraestructura que permita atraer nuevas industrias, promover inversiones, crear empleo y brindar una alternativa logística competitiva para sectores que hoy enfrentan importantes restricciones para crecer”, afirmó.

El estudio de mercado realizado para el proyecto identifica oportunidades de captación de cargas ya existentes y también de nuevas actividades productivas que podrían desarrollarse una vez disponible esta infraestructura logística.

Complementar y no competir

NLC no pretende sustituir ni competir con los puertos oceánicos tradicionales, por el contrario, busca complementar la infraestructura logística existente, acercando el puerto al origen de las cargas, reduciendo recorridos terrestres y generando una alternativa eficiente para determinados flujos comerciales.

La reciente decisión del gobierno brasileño de avanzar con el dragado de los canales San Gonzalo, Sangradouro y laguna Merín representa un hito particularmente relevante para el desarrollo de la hidrovía y fortalece las perspectivas de integración logística entre Uruguay y Brasil.

“Estamos viendo una oportunidad histórica para transformar una vía navegable subutilizada en un corredor logístico de alcance binacional que conecte producción, empleo e inversiones con los mercados internacionales”.

Una infraestructura alineada con los desafíos del futuro.

El proyecto incorpora criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) desde sus etapas iniciales de diseño.

El transporte fluvial presenta ventajas significativas en términos de eficiencia energética, reducción de emisiones y menor impacto sobre la infraestructura vial respecto a alternativas exclusivamente terrestres.

La primera etapa demandará una inversión superior a los US$ 20 millones y se estima que las obras podrían comenzar en la primera mitad del 2027, una vez culminadas las autorizaciones correspondientes.

Para NLC el desafío trasciende la construcción de una terminal portuaria.

“La visión es desarrollar un corredor logístico verde para la región, capaz de integrar territorios, generar oportunidades y posicionar al noreste del Uruguay como una nueva plataforma para el comercio internacional”, concluyó

Brasil aprobó contrato para dragado de la hidrovía

El 10 de junio se publicó el contrato para las obras de dragado y señalización de la hidrovía binacional entre Uruguay y Brasil. Fue publicado en el «Diario Oficial da União», órgano oficial del gobierno brasileño. El documento establece la contratación de la empresa Eco Prime Engenharia Ltda. para la elaboración de los proyectos ejecutivos, así como la ejecución de las tareas de dragado y señalización náutica del canal navegable de la Hidrovía de la Laguna Merín, incluyendo los canales San Gonzalo y de Sangradouro y el acceso al puerto de Santa Vitória do Palmar, en el estado de Río Grande del Sur.

La obra tendrá una vigencia de ejecución entre junio de 2026 y noviembre de 2028 y demandará una inversión de casi US$ 10 millones. El Canal Sangradouro se encuentra en el extremo norte de la Laguna Merín, en territorio brasileño. Es un tramo crítico de navegación que actúa como la “puerta de entrada” desde la laguna hacia el Canal San Gonzalo, el cual a su vez conecta con la Laguna de los Patos y el puerto de Río Grande. La Hidrovía Uruguay-Brasil tiene 1.960 kilómetros de largo.

Publicidad

Publicidad