
El Ing. Agr. Jorge Andrés Rodríguez Bidegain, realizó un balance del 2023 y proyectó lo que podría pasar en este año que comienza. Para el presidente de la Federación Rural del Uruguay será clave la dilucidación del tema sobre la venta de acciones de tres plantas de Marfrig a Minerva en el país, que consideró “sería, de aprobarse, una de las grandes amenazas para el sector ganadero y golpea directamente en lo comercial”. Anunció que mañana lunes le presentarán un trabajo técnico a la Comisión de Defensa de la Competencia, y destacó que la posición contraria a que salga “es apoyada por todas las federadas del país”. Además destacó “el gran apoyo político que tienen el mismo pensamiento sobre el tema”.
-¿Qué balance hace del año 2023?
-Un año muy particular, arrancamos con una seca histórica, fue como una “pandemia en el agro”, que llevó mucho tiempo y horas de trabajo. Problemas que no terminan en el segundo semestre, porque tienen consecuencias económicas. La sequía termina desde el punto de vista hidrológico, pero después están todos los problemas de sobre costos que tuvimos.
-Por lo menos cambió el ánimo...
-Sí, con la lluvia se restablecieron los sistemas productivos, pero no la economía de las empresas, y el segundo semestre se hizo muy difícil en las agrícolas porque pasaron una pérdida enorme en los cultivos de verano. En los cultivos de invierno tuvieron la compensación por rendimientos muy buenos y en general buenos resultados, si bien un sabor amargo porque no se consiguieron los precios que uno esperaba. En el sector ganadero, esperábamos que fuera más rápida la recuperación de los precios del gordo después de la seca. Porque mucha gente gastó a cuenta de eso tratando de sostener los sistemas de producción. Lo mismo la leche, que baja después en primavera. Todo eso, conformó un año muy difícil para el productor. Una de las fortalezas, fue que veníamos de un año excepcional en el 22, tanto los productores, como los proveedores, con las empresas saneadas financieramente y eso permitió que se pasara una sequía de éstas sin generar consecuencias mayores que las que ha generado.
-Con la adopción de tecnología y otro tipo de herramientas...
-Sí, otra disponibilidad de tecnología, también hay que reconocer el golpe financiero, el impacto que estuvieron los créditos con garantías SIGA, que rápidamente se activaron, tanto para medianas y empresas mayores, pero también para las pequeñas, con líneas de crédito bancario, pudiendo tirar la pelota para adelante, para sortear el momento. Se invirtió mucho en agua y eso hoy lo vamos a empezar a aprovechar dentro de las empresas. Obviamente que el corrimiento de algunos pagos funcionó en el momento de la emergencia, pero después también se volvió, en el segundo semestre, uno de los problemas: tener que afrontar esas obligaciones con bajos precios. El sector se va poniendo al día y sobre todo, está en una perspectiva, desde el punto de vista productivo, muy buena. Esperemos que esta recuperación que estamos teniendo a nivel de precios ganaderos se dé también a nivel de granos, para tener una zafra redonda: que sea linda y que baile bien...
-¿Qué proyecta para este año?
-Desde el punto de vista agrícola, estamos en un escenario de cultivos muy bueno, como hace tiempo no teníamos los cultivos de primera en estas condiciones, todavía queda más de medio ciclo. Desde el punto de vista forrajero, el nivel de reservas es bastante mayor a lo que hacemos normalmente, porque después que pasa cada evento traumático de sequía, tratamos de no quedarnos cortos por si vuelve a pasar. Ya hay un pronóstico de vuelta de Niña, pensando en el verano que viene, pero los productores inmediatamente van a tratar de restablecer los niveles de reserva. Desde el punto de vista ganadero, hay que reconocer el mérito del sector productivo. Haber preñado en la seca, haber sostenido los sistemas de producción, la inversión en pasturas, porque gran parte de la invernada se hizo en función del sistema de pasturas más cortas que se sembraron después de la sequía. La gente siguió invirtiendo en toros en la zafra. Además, se ve que los ganados están bastante adelantados de estado. La cabeza de parición fue la que se sostuvo. Hay menos terneros, pero son más tempranos. Eso, sumado a la excelente primavera que tuvimos en la mayoría del país, ha hecho que las preñeces sean tempranas y es muy positivo.
-¿Cómo ve la zafra de terneros?
-Bien. Y operando la exportación en pie, como piso, como debe ser. La idea no es producir para exportar en pie. Hay muchos fantasiosos, “sesentistas”, que creen que agregar valor es agregar procesos industriales. En este país eso nunca ha andado así. El mejor negocio es si podemos tirar de la chacra, del campo, el animal como lo producimos, es donde tenemos la ventaja comparativa mayor. Capaz es donde hacemos menos valor bruto, pero es donde tenemos más valor diferencial. Porque después lo que agregamos es costo. Pero ojo, la exportación en pie tiene que ser un piso y no un objetivo.
-Un tema que afecta es el dólar...
-Gran parte de todos los méritos del valor del dólar lo pagamos nosotros. El Banco Central logró contener la inflación, de esa manera los salarios reales mejoran. Bárbaro, pero a mí no me sirve. O sea, es todo a costa del sector exportador productivo. Y eso se hace sentir. Si sumamos que en ganadería y en agricultura tuvimos un 30% de baja del precio en dólares, no sólo tuvimos que asumir productivamente la baja de precios, sino, además, al momento de cambiar, teníamos que pagar cosas que subieron en pesos y teníamos menos pesos por dólar. Eso prende luces amarillas en cuanto al sector.
-¿Cree que hay intención política para revertir esto?
-Creo que no. Conformado este escenario y viendo los resultados, saliendo del sector y viendo todo el país, tenemos que empezar a mejorar otras cosas. Tenemos que lograr la competitividad por otro lado. Que no haya inflación, que no haya ningún problema y que el dólar suba, es el sueño del pibe. Pero, en este contexto del dólar, tenemos que apuntar a bajar tarifas y a generar estructuras que sean competitivas. Y no generar procesos que terminan encareciendo. ¿Cuánto hace que estamos discutiendo lo de la guía de papel? Seguimos haciendo una guía de papel, con carbónico. Les muestro a mis hijos y no lo pueden creer. Porque hay un montón de estructuras que van prendidas a eso y genera costos. Al productor y al Estado también.
-Sobre el tema del negocio Minerva/Marfrig. A ustedes los reciben, mañana lunes, en la Comisión de Defensa de la Competencia para presentar el trabajo. ¿En qué consiste?
-En la Federación Rural desde el primer momento dijimos: tenemos que escuchar a todas las partes. En una primera instancia fue una noticia que nos hizo mucho ruido, después empezamos a ahondar en el tema y empezamos a ver que realmente es una de las grandes amenazas que tiene el sector ganadero desde el punto de vista comercial; esto golpea directamente en el sector comercial de la cadena cárnica. No es contra la empresa en particular que plantea la compra, es contra la concentración del sistema del ganado. Tratamos primero de fortalecer, y es lo que planteamos en la Comisión, de llevarle toda la información que podamos, desde el punto de vista técnico, que avale lo que uno en un principio sentía y no lo sabíamos explicar.
-¿Qué es lo grave si se aprueba?
-Hay algunos factores que hacen más grave el tema de la concentración, porque cuando uno ve el proceso del mercado ganadero uruguayo a lo largo del año, un 15% es de encierro, el productor piensa que esto funciona así y como que se despreocupa. Pero si eso nosotros lo sacamos del flujo anual y lo llevamos a un flujo mensual, en determinado momento ese 15% entra cuatro veces en el año, ahí va a quedar mucha hacienda rehén del resto de la industria que no hace ganado de encierro. Y si la compra la tenemos concentrada en mitades, tenemos una mitad que va a decidir cómo comprar, se generan condiciones que no van a permitir tener fortaleza ninguna, ni operar el libre mercado. Eso es lo que nosotros miramos. El tire y afloje de una seca, de una retención de pasto. El otro día escuchaba un argumento del siglo pasado: sobre que el productor tiene la posibilidad de estoquear el ganado como bien de capital y vender cuando quiere. Pero eso es un sistema ganadero que el uruguayo no lo aplica. En los sistemas de hoy, llega el momento de vender, y vos tenés que vender, los procesos productivos, los presupuestos, son todo. Entonces, en la medida que intensificas, sos más rehén de precios. Ponerle esto al mercado, es como ir bastantes escalones para atrás.
-Ese trabajo técnico ¿lo van a acompañar con una explicación?
-La primera reunión en comparecencia que tuvimos fue saber cómo era el tema. Con dos especialistas en el tema, el presidente de la comisión de la competencia en Argentina y otro acá en Uruguay, llevar un informe técnico que avale la posición nuestra contraria a que se realice el negocio. Además, llevar un documento que explique el sentir con los detalles de cómo funciona la operativa ganadera para el productor y por qué nosotros creemos que es malo. Y además, la carta de apoyo de las Federadas.
-¿Todas las Federadas apoyan?
-La Federación Rural tiene dos ventajas muy grandes: una, que es una organización tremendamente democrática, porque nosotros todo lo podemos dar a consideración en el Consejo, que son los representantes de las Federadas, y después, cuando realmente se precisa apoyo, se habla con estas, que son las que están en contacto directo con el productor, y totalmente descentralizado en todo el país. Hemos tenido el apoyo de todas las Federadas, 43 activas. Todas están de acuerdo en la posición de la Federación Rural. Como presidente, si los consejeros por unanimidad plantean el tema, yo no tengo por qué elevarlo a todos. Pero parecía en este caso oportuno considerar al productor que está metido allá en el fondo, que está atrás de la vaca y del ternero, que tiene bichos para embarcar, y que embarca la vaca fallada, porque también está preocupado por el tema. Entonces, vamos a dotarle la mayor información que podamos a la Comisión.
-¿Harán contactos con políticos?
-Los estamos haciendo. Creo que hay un ambiente, que me alegra, porque muestra madurez del sistema político, en donde tanto gente del gobierno, como de la oposición, está diciendo que este tema es importante, que si se toma la decisión de no autorizar la vamos a respaldar, como dijo alguien de la oposición. Por algo está el tiempo en la Comisión de Defensa y Promoción de la Competencia, porque el tiempo ha hecho que la gente entrara un poco en conocimiento del tema, y se diera cuenta de que esto va a afectar, va a mover el mercado.
-También protestan los intermediarios...
-Capaz los consignatarios saltan, porque dicen que la empresa planteó que va a sacarlos y eso va a dar más margen. Pero que el productor esté tranquilo, que los precios de una posición dominante del mercado, le afectan muchísimo más que la comisión de consignatarios. Y van a sacar el plus que tenemos nosotros para invertir en pasturas, en mejora y para vivir mejor en los establecimientos.
-¿Qué opina de los acuerdos de precios?
-El sector ganadero, esto me permito decirlo porque lo he demostrado con números, es cómplice en los acuerdos de precios sobre el promedio. Matemáticamente, a mí me deja más contento, porque yo le digo a uno que vendí 5 centavos más que el promedio de ACG, Inac, o lo que sea. Pero eso, matemáticamente, en el mediano y largo plazo tiende a la baja del valor de la hacienda. Entre nosotros mismos estamos corriendo una carrera, pisando más gente para atrás. Vamos quedando sobre un promedio más bajo. Hay que tratar de evitar eso y sí relacionarlo a los negocios internacionales, obviamente.
-¿En Campo Unido hay unanimidad sobre este tema también?
-Sí, a nivel de Campo Unido hay unanimidad. Eso es lo que nos ha permitido trabajar. Preparándonos, porque en definitiva la definición, después que tengamos el dato técnico, en un año muy particular, donde todo se toma electoralmente, hay que respaldar políticamente. Que las decisiones sean con una mirada de largo plazo y no en la inmediatez de conseguir un rédito usando el tema como carnada y que termine perdiendo todo el país y el sector más descentralizado y metido en el fondo del Uruguay como es el sector ganadero.
-¿Esta resolución puede determinar el voto de los productores?
-Sí, sin duda, en la medida que nos vayamos dando cuenta del problema, pero tenemos que mostrar que la espada corta y pincha. Después que estemos pinchados y cortados por la espada, estamos muertos.
-¿Cómo ve al gobierno en este año?
-En el tramo final, me imagino al gobierno como cuando está llegando el raid, soltás al caballo y los de abajo van pegándole. Pero no podés aflojar hasta cruzar la meta. Tenemos que ser sabios en levantar la mirada, si hay que cambiar de jinete, como algunos Entes están cambiando, poner a otro que sea baqueano y seguir corriendo hasta el último metro. Necesitamos que no se distraigan con la política.