Realmente fue un tremendo remate con tres o cuatro lotes que quedaron sin venderse de todo lo que pasó por pista, con promedios en varias categorías históricos, una vez más y muchísima gente sin poder operar o comprar”, analizó Alejandro Zambrano Zerbino sobre el remate de agosto de Plaza Rural.
El director de Zambrano & Cía, destacó que “es impresionante la demanda que hay por vientres, el interés que hay por la cría, que siempre es una actividad de largo aliento, y sin embargo vemos unas ganas imponentes por incorporar, o crecer, o agrandar, o entrar en la ganadería de cría”. Esa, aseguró, “es la mejor noticia, creo que están dejando estas actividades en este momento y la proyección que tiene la actividad ganadera para adelante”. Esto, agregó, “quedó reflejado en esos casi US$ 1.380 que hicieron los vientres preñados, con una altísima demanda y mucha gente participando”.
Según Zambrano se dio este mercado a pesar que la zona este del país, la gente está pasando por este momento inundaciones de dificultad que obviamente pueden participar menos, pero todo el resto del país estuvo muy activo, muy atentos y muy demandado”. Y destacó que en esta pantalla 326 de Plaza Rural “se vendió muy bien y todo lo que se vaya a facturar, va a aportar el 1 × 1000 para la Federación Rural del Uruguay”.
Momento soñado. Fue un remate de Plaza Rural que acompaña el momento de que está viviendo la ganadería. Un momento soñado”, analizó por su parte el Ing. Agr. Fernando Indarte Gianoni. Según el director de Indarte y Cía., “cuesta acostumbrarse a estos valores, cuando la gente compra reposición, y parece que fuera un disparate, pero lo que pasa es que, cuando lo relacionas con el producto que vendes, resulta que no es tan disparate. O sea, los precios están teniendo una relación sana en la reposición con el producto final, que es lo importante”. Dijo que esto es una realidad desde hace más de un año. “Y esto es lo importante, porque cuando vienen esas subidas desordenadas, como en el 2022, después tuvimos una caída brutal, distorsiona arrendamientos, distorsiona uno compra la reposición cara y después se le da vuelta, etc. Ahora, todo el mundo capitalizó la suba”.
Sobre los valores del ternero, dijo que tenemos que ir a marzo de este año para que, en promedio, valga por abajo de los 4 dólares. En marzo hizo 3,98, de ahí para acá, solo para arriba de los cuatro y ahora cerró con el récord de US$ 4,34”.
Para Indarte, “como buenos uruguayos, si no tenemos el problema, estamos buscando dónde va a estar, pero es un momento que hay que disfrutarlo, inclusive empresarialmente. Hay que tratar de hacer cosas que hace unos años no podías hacer”.
Consultado por los pilares en los que se sustenta este momento de valores, analizó que “si quieres resumir cortito, en el mundo no hay carne, y para adelante hay retención en los principales productores, en Brasil, en Argentina, y los países que mueven la aguja del lado de la demanda, hay mayor consumo. Entonces, ¿por qué vale tanto? Y, bueno, porque no hay. O, lo que es lo mismo, hay más interesados que oferente.
Sobre el remate, que tuvo atrasos en el programa, Indarte dijo que “hay remates que tenés que pelear porque no podés conseguir el arranque, pero acá fue lo contrario, no podías bajar el martillo, te ibas a 7 minutos en cada lote porque tenías 4 o 5 personas picando”.