El IME cerró en 17,51 dólares australianos por kilogramo base limpia, lo que implica una baja semanal de 1,8%, equivalente a 32 centavos. En términos de moneda estadounidense, el descenso fue mayor debido al fortalecimiento del dólar, ubicándose en US$ 12,46, con una caída de 2,0%, es decir 26 centavos menos respecto a la semana anterior. A pesar de este ajuste, el indicador mantiene una evolución positiva en la comparación interanual, con subas de 45,1% en moneda local y 58,9% en dólares estadounidenses frente al cierre de la zafra 2024/25.
Entre los factores que explican este comportamiento se destaca la presencia de una oferta de menor calidad, caracterizada por bajos rendimientos y mayor contenido de materia vegetal, lo que incidió directamente en la formación de precios. A esto se sumaron las fluctuaciones cambiarias, en un escenario internacional condicionado por la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente, así como una postura más firme de los productores, que evidenciaron resistencia a convalidar los nuevos valores del mercado.
En cuanto al volumen, la oferta semanal alcanzó los 42.278 fardos, lo que representó una reducción de 3.198 fardos respecto a la semana anterior. Previo al inicio de las subastas, se retiró un 2,5% de los lotes inscriptos, mientras que el volumen finalmente comercializado fue de 36.572 fardos, equivalente a un 86,5% de colocación. No obstante, el total vendido se ubicó un 13,5% por debajo del volumen de la semana previa.
De cara a la próxima operativa, el mercado retomará la actividad con ventas previstas para los días martes 24 y miércoles 25 de marzo, en los tres centros de comercialización. La oferta inscripta asciende a 40.909 fardos, lo que implica una disminución de 3,2% en comparación con el volumen efectivamente ofertado esta semana.