Lanas

Fuerte incidencia de la relación cambiaria provocó bajas en mercado lanero australiano

Incidencia de la relación cambiaria provocó bajas en dólares

Lanera Piedra Alta. Foto archivo El País.

En el mercado lanero australiano se observaron señales contradictorias según la moneda en que se analice, ante la fuerte incidencia que tuvo la relación cambiaria entre la moneda local y otras divisas, pero en particular frente a la divisa estadounidense.

En el informe lanero de José Luis Trifoglio, responsable del departamento de Lanas de Zambrano & Cía, se analizó el comportamiento del mercado desde principios de semana, observando que los productores australianos habían inscripto para los remates un total de 46.600 fardos, cifra que efectivamente fue inferior ya que previo al inicio de las subastas, retiraron casi 14%.

En ese sentido, el especialista señaló que, pese a esa reducción, si analizamos las cifras de la oferta en lo que va de esta zafra, y las comparamos con la oferta del mismo período de la zafra pasada, observamos que se ha vendido un 5% más, destacándose el interés de los diferentes sectores del comercio por lanas de muy buena calidad y buenos resultados objetivos.

Por otra parte, existen atrasos en los embarques (por problemas logísticos que parecen empeorar) y eso a su vez provoca limitaciones de flujo de efectivo que crean un factor negativo. Asimismo, la demanda es reducida en algunos mercados claves, y se enfrenta a volúmenes importantes de oferta, lo que no colabora para que el mercado se afirme.

El Indicador de Mercado del Este bajó 23 centavos de dólar americano respecto al cierre de la semana pasada (2,3%) y se ubicó en USD 9,77 por kilo base limpia, el menor valor desde principios del mes de febrero de este año.

El precio máximo de esta semana lo obtuvo un fardo de lana de 15,2 micras de diámetro promedio, 74,6% de rendimiento al peinado, 66 mm de largo de mecha y 31 N/Ktek de resistencia a la tracción que se pagó USD 15 el kilo base sucia.

La oferta semanal entre las dos jornadas de subastas totalizó la cantidad de 38.564 fardos, de los cuales la demanda adquirió el 90,6%. Los últimos remates previos al Receso de Pascua, están programados para los días 30 y 31 de marzo.

Según informó Australian Wool Exchange, los productores australianos han inscripto para esas subastas un total de 48.800 fardos. En general y a pesar de las últimas bajas, algunos analistas consideran que, si los volúmenes a ofertarse se redujeran en las próximas semanas, quitándole presión a la demanda, que no está en sus mejores momentos y no sucede nada extraño a nivel de las monedas, en el mercado se podría percibir un mejor nivel de demanda después de Receso de Pascua, y una posible mejora en los valores, pudiéndose acercar hasta los niveles que se registraron en la segunda quincena del mes pasado.

Mercado local: comportamiento es diferente según micronaje

La situación del mercado local, es diferente según los distintos rangos de micronajes, como consecuencia del interés de la demanda del exterior y también de las expectativas de los productores locales.

En un marco mundial complicado a nivel sanitario y económico, observamos cierta actividad en el sector de lanas muy finas, que se ha visto en las últimas semanas y que continúa, con precios interesantes por lotes de muy buena calidad y alguna certificación (ya sea orgánica, RWS, o incluso de certificaciones propias de algunas empresas locales).

En el sector de lanas finas, existe una demanda reducida, pero como la brecha de precios es muy grande respecto al sector antes mencionado, no es fácil concretar negocios. Las diferencias que se observan en el mercado australiano entre lanas de 18 micras y las de 22 micras (esta semana de más de USD 4 por kilo base limpia), no alientan a algunos productores de la punta más gruesa a ser vendedores por no asimilar esa diferencia trasladada a nivel local.

Existe un tercer sector, el de lanas medias en donde observamos también alguna posibilidad de colocación por lotes acondicionados grifa verde y con datos objetivos, pero nos enfrentamos a que en general los precios que vienen del exterior son inferiores a las expectativas de los productores y es difícil unir las puntas. Algo similar, pero con una menor demanda, sucede con las lanas gruesas.

Existen posibilidades de algún negocio puntual, pero los precios tampoco convencen a los productores y en general ha sido muy reducido el volumen de lana gruesa que se ha comercializado.

Hay un volumen muy importante de estos tipos de lana a nivel mundial y no hay muchas expectativas de que esta situación se revierta en el mediano plazo.