En la última reunión de la Comisión Nacional Honoraria de Salud Animal (Conahsa), se aprobó la derogación del decreto 429, el que habilitaba el movimiento de ganado con garrapata muerta de un campo a otro, “la modificación del decreto está en Presidencia, todavía no está definido, pero la idea es que así sea”, señaló el Dr. Pablo Zerbino, delegado de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) en la Conahsa.
En diálogo con Hablemos de Agro de Oriental Agropecuaria, Zerbino indicó que con este cambio se vuelve al decreto anterior, que data del año 2010, “hasta que no salga la nueva reglamentación”.
Esto también abarca a la posibilidad de vender ganado con garrapata muerta en los locales de ferias habilitados, y si bien es algo que aún está vigente, será hasta que se emita el nuevo decreto.
El decreto 429 también implicaba al movimiento de ganado de zona con garrapata a los corrales, y si bien se derogará el decreto, “ese movimiento va a seguir estando habilitado, aún con la modificación actual. Esto tiene que estar escrito y bien claro, es fundamental que quede bien entendido para todo el mundo”.
A criterio del representante de la ARU en la Conahsa, el hecho de que en su momento se haya impulsado este decreto “no fue un capricho, y en la comisión se aprobó porque entendíamos la realidad que están pasando muchos productores, y se buscó la manera de flexibilizar. Personalmente creo que la decisión de la garrapata muerta no es el motivo fundamental del crecimiento de la garrapata en el país”.
Consultado sobre la disponibilidad de herramientas para realizar los controles e identificar el origen de un ganado con presencia de residuos, Zerbino señaló que es una tema del cual “el martes se habló mucho de eso, se manejaron distintas opciones de diagnóstico en las carnes para poder identificar los principios químicos en la carne”.
“Yo pedí la palabra, y dije que estamos trabajando post mortem, y creo que la función de la Conahsa no es esa, nuestra función es de prevenir, y buscar la manera que el productor sea el encargado de no aplicar productos fuera de tiempo”, enfatizó el representante de la ARU.
Hace algo más de un año, cuando asumió el actual gobierno, se puso como uno de los objetivos, el combate a la problemática de este parásito, pero a criterio de Zerbino, “estamos iguales, vimos que en el norte se sacaron ovejas por presencia de garrapata, y cuando eso pasa, es porque el campo está minado de larvas de garrapata. Creo que es un tema grave, y el control de la garrapata en zonas de multirresistencia es muy pero muy caro, con casos y ejemplos de productores que han aumentado sus costos sanitarios por hectáreas de US$ 5 a US$ 26”.