El mercado del ganado a faena mantiene las mismas características de la semana anterior: una demanda muy reducida que intenta bajar los precios de compra, pero que enfrenta una oferta que sigue en niveles mínimos.
La faena de la semana culminada el 19 de setiembre confirmó la drástica reducción de la demanda. Solo 20 plantas tuvieron actividad y, de estas, solamente nueve procesaron más de 1.000 animales. Se faenaron menos de 28 mil vacunos y la expectativa es que, cuando mañana el INAC divulgue los datos de la semana recién terminada, el número no sea muy superior.
La propuesta de la industria es de precios que oscilan entre US$ 5,60 y US$ 5,70 por los novillos de pasturas, dependiendo de sus características, con negocios por novilladas especiales hasta US$ 5,75. La oferta de animales especiales es particularmente baja en estos momentos.
En el caso de las vacas, el rango de precios va de US$ 5,30 a US$ 5,40, los mismos niveles de la semana anterior. A su vez, sigue habiendo un firme interés del abasto por vaquillonas que se pagan a las mismas referencias que los novillos. La competencia desde los corrales de engorde por animales de esta categoría sigue siendo intensa, lo cual impide una corrección mayor de los precios.
En varias regiones del país estaba haciendo falta un golpe de agua, por lo que las últimas precipitaciones, de 10-20 mm en varios lados, fueron oportunas. Había agua en el perfil del suelo, pero las heladas tardías formaron una costra en la superficie que precisaba de lluvia para romperse.
Las plantas de porte mediano trabajan con entradas relativamente cortas, a 5-7 días. Las que la semana pasada manejaban fechas de carga a principios de octubre, siguen trabajando para llenar esas faenas.
La expectativa es que el mercado comience a encontrar un equilibrio dentro de los actuales niveles de precios.
Todo indica que la recuperación de la oferta va a ser lenta.