A partir de esta semana comenzaron a operar nuevamente en el país dos equipos kosher para la producción de carne a Israel. En el actual contexto de escasez de oferta será un factor que agregará presión al mercado, aunque todavía no está claro cuántos equipos llegarán al país.
Los primeros en llegar producen lo que se denomina kosher especial, un producto con mayores requisitos en cuanto a los rituales de faena, por lo tanto con un ritmo de producción más lento y, por ende, más caro. Se trata de producciones de menor volumen que el kosher regular.
Por el momento no está claro si arribarán al país las cuadrillas que producen el denominado kosher regular, porque, por el momento, no se han puesto de acuerdo exportadores e importadores sobre los precios de la nueva producción. Hay consenso en cuanto a que el precio será más alto que el que rigió en la anterior zafra de producción, previo al receso de Pascuas, pero no se llegó a un acuerdo. No sería la primera vez que los equipos kosher comiencen a producir sin que antes se haya establecido un precio de compra, pero en las actuales circunstancias de mercado recalentado y escasez de oferta doméstica de animales a faena, parece ser que hay equipos que no están dispuestos a correr del riesgo de comenzar a producir, lo que implica la necesidad de contar con una determinada cantidad diaria de animales pesados que, en las actuales condiciones de oferta, no está para nada claro si se conseguirán.
También en estos días comienza la producción dentro de la ventana para la cuota 481 de la carne que ingresará al mercado europeo a partir del 1° de julio.
En este contexto el mercado está muy firme, con pocos negocios y precios en alza. La disparidad de los precios ofrecidos por las plantas de faena es grande, manejándose un rango de US$ 5,00-5,25 para las vacas y US$ 5,30-5,50 para los novillos. Los topes solo se logran en algunas plantas y por los lotes de animales especiales y pesados.