Ganadería

Productores aseguran que la trazabilidad “funciona bien”

Apuntan a que los cambios no se transformen en un costo.

NOTA A ING. AGRONOMO DIEGO PAYSEE LINN, FOTO COLMEGNA, ND 20100820, cerro largo esq. julio h y obes

Pablo Antúnez

La trazabilidad obligatoria de todo el rodeo bovino que aplica Uruguay desde 2006, “funciona bien” y “no hay sistema en el mundo que sea inviolable”, afirmó a El País el Ing. Agr. Diego Payssé, representante de la Asociación Rural del Uruguay en la Comisión de Seguimiento del Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG), que es la base de la trazabilidad.

El próximo lunes 4 de febrero, los productores apoyarán  algunas mejoras para el sistema de trazabilidad obligatorio que tiene la ganadería uruguaya, pero buscan que esos cambios “no repercutan, ni en mayores costos, ni en mayor trabajo para el usuario”.

Tras las irregularidades y actos delictivos detectados en los dos hechos registrados en Treinta y Tres y Rocha, desde el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca se anunciaron algunos cambios, intentando generar más tranquilidad en el sector productivo. Entre esos cambios, se agregará en la guía electrónica del SNIG el dibujo de la marca de los animales involucrados en la transacción. La marca a fuego y la Guía de Propiedad y Tránsito es lo que garantiza la titularidad de un ganado según el Código Rural.

“Buscamos que el productor, intermediario u operador, al momento de decidir que va a hacer un negocio reciba toda la información que pueda facilitarle las cosas”, afirmó Payssé.

El delegado de ARU, si bien admitió que esa información está disponible en el portal del SNIG, explicó: “hay que meterse dentro del sistema y conocer cómo opera. Hay que revisar animal por animal para saber cuál es el sexo, cuál es la raza, la fecha de nacimiento y otros detalles. Pretendemos que llegar a esos datos sea más fácil y más amigable con el productor, para que aquel que quiera hacer el chequeo lo pueda hacer”.

La trazabilidad en Uruguay comenzó en 2003 como un programa piloto y pasó a ser obligatoria en 2006, convirtiendo a Uruguay en el único país en el mundo con todo el rodeo bovino trazado.

“Hasta ahora no hubo grandes problemas. Si bien hay detractores y dicen que la trazabilidad no se refleja en los precios de la carne en los distintos mercados, nosotros creemos que fue muy importante  para la reconquista de los mercados después de la epidemia de fiebre  aftosa”, reconoció Payssé.

Basándose en la opinión de los operadores que están en la primera línea, así como en los grupos comercializadores de carne, el delegado de ARU afirma que “se ha demostrado que es razonable que Uruguay tenga esta herramienta”. Es más, el contingente de carne de alta calidad para la Unión Europea para ganado terminado a granos, conocido como cuota 481 —se garantiza la edad de los animales mediante trazabilidad—, así como el ingreso de carne desosada y madurada en Corea del Sur y Japón, se lograron gracias a la trazabilidad obligatoria de todo el bovino.

Como economista agrícola, Payssé sostiene que para hacer una buena evaluación de los beneficios económicos de la trazabilidad, “los datos que tenemos no son suficientes como para poder sacar una conclusión clara”. Según su visión,  “nunca se presentaron los datos  para afirmar contundentemente que no  hubo transferencia de la trazabilidad en el precio de la carne exportada. Hoy día, la carne uruguaya tiene un precio bastante mayor que otros países sin trazabilidad”.