Ganadería

Precio del ganado gordo continuará mostrando firmeza

Hay poca oferta y atraso en el desarrollo de verdeos

Pablo Antúnez

El mercado del ganado gordo “continuará firme, la demanda por carne bovina en el exterior está y hay poca hacienda bien preparada”, afirmó a El País el consignatario salteño Francisco “Peto” Cánepa.

Al analizar cómo se va armando la presente semana, Cánepa dijo que hay “más equilibrio”, con una industria frigorífica “un poco más tranquila”, pero sin hablar de bajas.

Ese equilibrio es notorio en “ganados generales”, que en este caso, “no encuentran el precio de la semana pasada”, explicó el operador. A su vez, las haciendas gordas, bien terminadas, pesadas y en negocios de volumen, siguen despertando interés y “hay que negociarlas de otra manera”, agregó.

Esta semana, según la visión de este consignatario, hay diferencia de entrada entre las plantas frigoríficas y también se observa el mismo panorama a nivel de precios, pero “el novillo y la vaca gorda siguen muy requeridos”, aclaró Cánepa.

El consignatario manejó como referencia de valores entre US$ 3,95 y US$ 4 por kilo para la el novillo gordo y entre US$ 3,75 y US$ 3,80 por kilo para la vaca gorda.

“Negocios por encima de US$ 4 se hicieron en el norte, pero no en grandes volúmenes. Fueron casos puntuales con lotes de 100 o 150 novillos especiales y lotes con arriba de 120 vacas gordas. Cuando se negocia por jaula nos trancamos en US$ 4 por kilo”, explicó Cánepa.

Mirando para adelante, estimó que “si los valores se calman, mermará más aún la oferta de hacienda gorda”.

Es que muchos productores “tenían pensado aprovechar más embarques terminando en una misma avena y no lo van a hacer”, estimó el operador salteño. Si caen los precios, si el atractivo de valores se pierde, “sacarán el ganado que están terminando y meterán categorías que ganan más kilos. Se corta la posibilidad de un engorde rápido”, explicó Cánepa.

Contó que, al menos en el norte, sigue el atraso en el desarrollo de verdeos y praderas, que tuvieron problemas durante su implantación, porque el clima no favoreció esta tarea. Eso está retrasando los engordes y disminuye la oferta de ganado gordo. Otro elemento que juega en contra del desarrollo de los praderas y verdeos, es el clima. En la medida que se acentúen las heladas se retrasará más el desarrollo.