Ganadería

Más privados usan el compartimento para sus corderos

Son tres empresas y crece el número de interesados.

Pablo Antúnez. 

Otro compartimento ovino privado con alta bioseguridad, ingresó ayer sus primeros 950 corderos para engorde y posterior exportación de sus cortes con hueso a Estados Unidos.

Está ubicado en la localidad de Egaña, en el centro del departamento de Soriano y pertenece a un reconocido productor ovino y cabañero: Jorge Rodríguez.

Jorge Bonino Morlán, veterinario y asesor privado, pero además, representante por más de dos décadas del sector privado en la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE), brindó a El País los detalles.

“Tras cumplirse con todos los procedimientos y requisitos, con la habilitación de los Servicios Ganaderos (MGAP), la empresa tenía comprados 1.000 corderos. Se hizo el sangrado, dieron todos negativos (a presencia viral de fiebre aftosa) y se entraron ayer para que estén, como mínimo, 40 días en ese compartimento”, destacó el asesor.

Tres. Los tres compartimentos privados que hoy están en plena producción de corderos para Estados Unidos, con Frigorífico Las Piedras y San Jacinto, son: Santa Leopoldina (San José), Egaña (Soriano) y La Juanita (ubicado en Ruta 60, cerca de Pan de Azúcar).

Bonino confirmó que a este último compartimento están entrando “la semana que viene entre 600 y 800 corderos para engorde”. A su vez, al compartimento del Secretariado Uruguayo de la Lana entraron 400 corderos que están en fase de engorde. También están prontos para ingresar o ya entraron, alrededor de 400 corderos al compartimento de San Gabriel, ubicado en un predio del Instituto Nacional de Colonización (INC). En el caso de Uruguay, el compartimento de alta bioseguiridad es el único en el mundo a cielo abierto y está focalizado en la especie ovina. Esta figura, avalada por la OIE en su código zoosanitario, hasta ahora -en el mundo- estaba desarrollada en cerdos y aves.

Interés. Tanto el sector privado como el MGAP, apuntan a cuidar el compartimento ovino y no se abrirá masivamente.
“Hay mucha gente interesada en desarrollarlo”, advirtió Bonino. “Existe mucho interés en el ovino y en la invernada de corderos por el gran exceso de forraje, principalmente en la zona agrícola. Muchos productores han comprado corderos en números importantes para invernar y nos pidieron asesoramiento, porque aspiran dar el salto al compartimento”, contó el profesional.

Sanidad, alimentación y manejo, son tres patas claves a afinar y que precisan entrenamiento, antes de tirarse a producir en un compartimento. “Es una figura que debemos defender a muerte, porque es una vidriera muy importante para el Uruguay”, destacó Bonino al ser consultado por El País.

Desafios. “La producción ovina es una realidad”, afirmó Bonino, por los buenos escenarios de precios para carne y lana.
Como desafíos técnicos a futuro planteó: buscar carcasas más pesadas, donde se competiría con Australia y Nueva Zelanda, porque ahí siempre es mejor el negocio para todos. El otro es aplicar la figura en el cordero precoz que sale al pie de la madre. “Hay que negociar para que ese cordero pueda ir a Estados Unidos sin meter a las madres bajo el compartimento”, dijo el asesor. A su vez, con el fin de sumar, Bonino trabaja para agrupar a los privados que usan el compartimento en una figura jurídica, para que apoyen a la industria, trabajen con las instituciones y propongan mejores negocios.

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