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Corrales pasaron del 10% al 23% de la faena

El Ing. Agr. Jorge Acosta, técnico del Instituto Nacional de Carnes (INAC), participó de la jornada anual de la UPIC, donde presentó una actualización de los datos de los corrales en el país, luego de haber hecho su presentación en 2018. Casi una década después, los números confirman que los corrales dejaron de ser un complemento ocasional para convertirse, en palabras del propio profesional, en el instrumento que hoy “manda la cancha”.

Corral. El negocio del feed lot tuvo un freno en el primer semestre, pero se confía que ahora mejore.

Acosta recordó que, “en el 2018 mostré datos hasta 2017 y ahí la faena era de doscientos y pico mil animales, era un 10%, y veníamos de un inicio en el 2012 de una cuota que se llamó 620 en su momento y que pasó a ser la 481, que era la que determinaba que el corral haya crecido”.

“Hoy las cifras cambiaron, estamos con 460.000 animales provenientes de corral en el 2025, y eso, en relación a los 2.400.000 de faena, representan un 19%, es decir, un crecimiento muy importante del corral, pero no de la faena, por lo cual hay una proporción mayor de la faena que proviene de corral”, explicó Acosta. Según el profesional, en el año en curso los corrales muestran un nuevo salto, con la participación llegando al 23% de la faena total en 2026.

El crecimiento de los corrales, durante los últimos años, se ha dado en un contexto donde la propia Cuota 481, la herramienta que había impulsado los corrales, fue perdiendo peso relativo, a medida que la Unión Europea redujo la participación de los países proveedores. “En aquel momento el riesgo que se hablaba era: ¿qué pasa cuando la 481 empiece a decaer? ¿Van a continuar los corrales? Y en ese momento había dudas. El corral demostró que tiene la flexibilidad y que encontró mercado para posicionarse de otra forma, y hoy duplicar la producción de corral”, destacó el Ing. Jorge Acosta.

Consultado sobre si existe un techo cercano para ese crecimiento, Acosta aclaró que el ritmo futuro dependerá de las condiciones de mercado y de las relaciones de precios. “Antes hablar del corral en Uruguay era como un complemento, hoy no, hoy el corral es el que manda la cancha, y lo manda porque permite impactar hacia atrás, no solamente en la producción de carne colgada en el gancho, porque produce carcasas más pesadas tanto en novillo como en vaquillona, sino que también impacta en la respuesta hacia atrás: en el uso de corrales para recría, pero también para liberar campo, en vez de terminación en invernadas, poder terminarlo en corral, y eso intentar ser un instrumento para mejorar la eficiencia de la ganadería”, desarrolló el técnico.

Acosta prefirió no aventurar un número exacto del posible incremento a futuro de los corrales, pero sí ofreció puntos de comparación internacional que ayudan a dimensionar el margen que todavía tendría Uruguay. Si bien descartó la posibilidad de alcanzar los niveles de Argentina o Estados Unidos, dijo que “Australia venía en un 35-40% de todas sus faenas a corral. Yo no sé si Uruguay va a llegar tan lejos, pero seguramente pueda seguir pasando de este 23% que estamos viendo hoy”.

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