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Casarone: el arrendamiento en Arrozal 33, el "seguro de precio" con SunRice y la intención de seguir en Precio Convenio

Nicholás Lawlor se mostró optimista respecto de mejora de precios y productividad en esta próxima zafra

Arroz.
Arroz.
Hernán Zorrilla.

Nicholás Lawlor, gerente general de Casarone Agroindustrial, se refirió a distintos temas: la toma en arrendamiento de Arrozal 33, los comentarios sobre la relación con Saman, el convenio con SunRice y las expectativas productivas y comerciales para la próxima zafra.

- ¿Cómo encaran esta nueva etapa de la empresa?

- Con mucho entusiasmo, pero también con la responsabilidad que implica seguir desarrollando una empresa con más de 75 años de historia. Casarone es una empresa integrada que produce, industrializa y comercializa arroz en los mercados internacionales. Tenemos tres molinos y somos el segundo mayor productor de arroz del Uruguay, con unas 7.800 hectáreas de producción propia antes de esta nueva etapa que incrementa el área.Desde hace muchos años venimos trabajando en una estrategia de diferenciación. Somos probablemente la empresa uruguaya con mayor proporción de variedades especiales japónicas y hemos invertido mucho en procesos, tecnología y certificaciones internacionales como HACCP, ISO 9001, BSCI y, más recientemente, SRP (Sustainable Rice Platform).Nuestro objetivo es reducir la dependencia de los ciclos internacionales de precios del arroz de grano largo, que es un excelente producto y que vamos a seguir produciendo, pero que está sujeto a la volatilidad propia de los commodities. Queremos agregar valor donde podamos, atender cada vez mejor a nuestros clientes y construir una empresa que pueda seguir creciendo e invirtiendo incluso en los años de precios bajos.

- ¿Cómo describirías las principales novedades de la participación con más superficie en Arrozal 33 y el convenio con SunRice?

- Son dos operaciones distintas, pero que se complementan muy bien dentro de nuestra estrategia de crecimiento.En el caso de Arrozal 33, un acuerdo entre los accionistas de Casarone permitió que nuestra empresa tomara en arrendamiento las tierras que Arrozal 33 viene cultivando desde hace muchísimos años. Esto nos permite ampliar significativamente nuestra escala agrícola y aprovechar mejor nuestra estructura productiva, industrial y comercial.Respecto a SunRice, es el resultado de años de preparación para estar a la altura de este tipo de oportunidades. Apostamos a las variedades especiales, invertimos en calidad, certificaciones, trazabilidad, desarrollo del equipo y desarrollo comercial. Por otra parte, SunRice no llegó ayer a Uruguay. Es una compañía pública australiana de primer nivel, con operaciones industriales y comerciales en distintos países. Ya en 2019 sus representantes visitaron distintos molinos arroceros uruguayos con el objetivo de explorar oportunidades de compra de arroz. Paralelamente, la compañía fue desarrollando experiencias en la región, incluyendo ensayos de variedades en la red de cultivares de INASE y cultivos comerciales con productores de Uruguay y Argentina.Es decir: SunRice llevaba varios años conociendo a la industria arrocera uruguaya, evaluando su potencial productivo y explorando oportunidades comerciales antes de concretar nuestro acuerdo. En la zafra 2025/26 hicimos una primera experiencia conjunta de unas 1.400 hectáreas, entre producción comercial y semilleros. Después de varios meses de negociaciones, en julio de este año cerramos un acuerdo a largo plazo, renovable y que incluye envasado en paquetes desde 1 kg a 10 kg.
El contrato establece un precio FOB mínimo y también un máximo, ambos en niveles que consideramos buenos para el negocio nuestro y para el de nuestros productores. Para nosotros es una especie de seguro de precio, una cobertura comercial de largo plazo. Nos permite asegurar un piso de ingresos que, si hacemos bien nuestro trabajo y somos eficientes, nos deja un margen razonable por hectárea, incluso cuando los precios internacionales están bajos.
Por supuesto, la contrapartida es que si los precios del arroz suben extraordinariamente podemos dejar dinero sobre la mesa. Pero hay algo que aprendimos en todos estos años: dejar de ganar un poco más cuando los márgenes son muy buenos es mucho menos doloroso que atravesar varios años consecutivos de márgenes negativos. Lo que buscamos es estabilidad, rentabilidad y capacidad de seguir invirtiendo en nuestra empresa y nuestra gente.

- Han trascendido algunos comentarios acerca de la relación entre molinos, puntualmente con Saman. ¿Qué se puede decir al respecto?

- Casarone y Saman son dos empresas independientes, cada una con su administración, su estrategia y su política comercial. Casarone tiene más de 75 años de historia, durante los cuales hemos desarrollado nuestra propia cartera de clientes y nuestros mercados internacionales.Tenemos una muy buena relación empresarial y operativa con Saman, como la tenemos con otros colegas de la industria. Somos socios en Galofer, Arrozur y Corrales, mantenemos acuerdos de abastecimiento de semillas, intercambiamos arroz cuando logísticamente tiene sentido hacerlo y hasta compartimos agua en sistemas de riego. Son relaciones de colaboración construidas durante muchos años con ellos que valoramos.Pero nuestra colaboración no se limita a una empresa. A lo largo de los años hemos trabajado con distintos molinos, tanto realizando como encargando trabajos de industrialización a fasón, y compartiendo negocios de exportación en barcos completos y contenedores. De hecho, este mismo año hemos concretado embarques conjuntos con otros colegas de la industria. La industria arrocera uruguaya tiene una larga tradición de cooperación para ganar escala y eficiencia, sin que eso impida que después compitamos intensamente por los mismos clientes en los mercados internacionales.Los cambios en las políticas comerciales de nuestros colegas también nos han ayudado a agudizar nuestro propio sentido comercial, fortalecer nuestra presencia en los mercados y profundizar el contacto directo con nuestros clientes. Por suerte, la respuesta de clientes con los que trabajamos desde hace muchos años viene siendo muy buena.
Aprovecho también para aclarar otro comentario que ha circulado en la prensa, respecto a que Casarone podría abandonar el sistema de Precio Convenio. Nada está más lejos de nuestra intención. Casarone ha participado históricamente en la Gremial de Molinos Arroceros y en el Precio Convenio. Creemos que este sistema ha sido muy importante para el desarrollo del sector arrocero uruguayo. Naturalmente, si las reglas cambian tendremos que analizar la nueva situación, pero mientras se mantengan, nuestra intención es continuar participando y aportando nuestro granito de arroz para que al conjunto del sector le vaya lo mejor posible.

- ¿Con qué expectativas ve la próxima zafra, tanto en lo productivo como en los precios internacionales?

- Desde el punto de vista productivo estamos muy conformes con el avance de la siembra. Tenemos prácticamente el 100% del arroz sembrado, con un alto porcentaje de los cultivos ya emergidos y en la etapa de aplicación de urea previa a la inundación. Ante el pronóstico de un año Niño, todos hicimos un esfuerzo enorme por sembrar en tiempo récord, buscando adelantarnos a las lluvias que eventualmente pudieran demorar las labores. Sin embargo, para nuestra sorpresa, octubre terminó siendo un mes bastante seco en varias zonas arroceras, lo que generó cierta disparidad en los nacimientos. Las lluvias del último fin de semana, junto con las que se esperan para estos días, deberían ayudar a emparejar la emergencia de los cultivos sembrados.Una de las cosas que más nos ha tranquilizado es el comportamiento de las variedades australianas en la emergencia. Hemos podido comprobar que tienen una muy buena capacidad para nacer en condiciones bastante diferentes. En Artigas, por ejemplo, tuvimos lugares donde cayeron 250 milímetros después de la siembra y, por otro lado, en zonas como Melo y Río Branco, las plantas tuvieron que romper suelos muy secos y endurecidos para emerger. En ambos extremos hemos visto un buen comportamiento de estas variedades, lo que nos deja muy tranquilos porque representan aproximadamente el 60% de nuestra superficie. Es un muy buen comienzo, aunque en agricultura sabemos perfectamente que todavía queda muchísimo camino por recorrer hasta la cosecha.En cuanto a los precios internacionales, soy más prudente. Hoy, dentro del Mercosur, Brasil es el país que tiene mayor disponibilidad de arroz para vender. Los molinos uruguayos hemos ido comercializando nuestra producción a lo largo del año y los volúmenes disponibles son cada vez menores. Uruguay es un exportador prácticamente puro. No tenemos un mercado interno de dimensión suficiente al que recurrir cuando las condiciones internacionales no nos resultan atractivas. Somos esencialmente tomadores de precios.Además, tenemos una limitación industrial y logística muy concreta: no podemos especular indefinidamente reteniendo arroz a la espera de mejores precios. Tenemos una capacidad determinada para elaborar y exportar, y si postergamos demasiado las ventas, terminamos acumulando inventarios que se superponen con la siguiente cosecha. Por eso, la comercialización tiene que ser continua y ordenada a lo largo del año.

- ¿Qué señales ven en el mercado internacional?

- De todos modos, estamos viendo algunas señales interesantes en el mercado internacional. La menor disponibilidad de arroz uruguayo está ayudando a sostener los precios de nuestro origen, mientras que la reducción de la producción estadounidense podría abrir oportunidades adicionales para los exportadores del Mercosur, particularmente en mercados como México.Pero sería imprudente dar por descontada una recuperación sostenida de los precios. El mercado internacional del arroz sigue siendo muy competitivo y está sujeto a muchos factores que no controlamos. Dicho esto, hay una señal que interpreto como positiva: en el sudeste asiático los precios se han mantenido relativamente estables, sin subas ni bajas significativas, pese al ingreso de nuevas cosechas. Normalmente, esa mayor oferta estacional podría presionar los precios a la baja. Que eso no esté ocurriendo sugiere que el mercado está absorbiendo razonablemente bien la nueva producción. No es una garantía de subas futuras, pero sí una buena señal de equilibrio.Ojalá los precios del grano largo suban mucho. Nosotros también producimos grano largo, el precio que SunRice nos paga sube con el precio de los granos largos exportados de Uruguay y sería una excelente noticia para nuestros productores y para todo el sector. Precisamente por esa incertidumbre venimos trabajando desde hace años en diversificar nuestra producción y desarrollar contratos de largo plazo con clientes que valoren productos diferenciados.El acuerdo con SunRice nos permite tener mayor previsibilidad para una parte importante de nuestra producción, independientemente de lo que ocurra con los precios internacionales del arroz tradicional. No pretendemos acertarle al precio del arroz todos los años. Lo que queremos es construir una empresa que pueda generar márgenes razonables a lo largo del tiempo, seguir invirtiendo, mejorar su competitividad y desarrollar a su gente.

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