Forestación

UPM confirmó que construirá la segunda planta de celulosa en Uruguay

Esta madrugada informó en un comunicado que hará la inversión en Durazno que se desglosa en US$ 2.700 millones en la planta y otros US$ 350 millones en actividades portuarias.

UPM. Foto El País.

UPM confirmó esta madrugada que invertirá en una segunda planta de celulosa de eucalyptus en Uruguay lo que implicará una inversión global de más de US$ 3.000 millones.

La planta de UPM, que estará ubicada en Durazno en una zona franca, tendrá una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas de celulosa por año (la ubicada en Fray Bentos es de 1,3 millones) y requerirá una inversión de US$ 2.700 millones. Además, UPM invertirá US$ 350 millones en el puerto de Montevideo e instalaciones locales en Paso de los Toros, según informó la empresa en un comunicado. Estas últimas implican la construcción de una terminal especializada en celulosa en el puerto de aguas profundas de Montevideo con una inversión de aproximadamente US$ 280 millones con acceso directo del ferrocarril. Además la construcción de soluciones habitacionales en Paso de los Toros y el financiamiento de la mejora de la planta de tratamiento de aguas residuales municipales y la restauración del vertedero municipal en Paso de los Toros que requerirá un desembolso de unos US$ 70 millones.

Las obras demandarán dos años y medio por lo que se prevé que la planta recién esté operativa en la segunda mitad del año 2022.

Durante la construcción, UPM informó que se empleará un máximo de 6.000 personas, pero una vez finalizada la misma se estima que se crearán cerca de 10.000 empleos permanentes en toda la cadena de valor de los cuales unos 4.000 serán empleados directos de UPM y sus contratistas. Además, se estima que unas 600 empresas estarán trabajando en la cadena.

“Uruguay ha demostrado una visión consistente a largo plazo en el desarrollo de las condiciones necesarias para atraer la inversión extranjera, construyendo las bases para el desarrollo industrial. Reconozco humildemente la determinación con que los tomadores de decisión han avanzado en el desarrollo económico del país. La decisión de hoy brindará muchas oportunidades para las pequeñas y medianas empresas uruguayas y mano de obra capacitada en la zona centro, que beneficiará a miles de uruguayos en las próximas décadas”, dijo Jussi Pesonen, Presidente y CEO de UPM.

La empresa justificó la inversión en base a que “la demanda de la celulosa cuenta con una perspectiva saludable a largo plazo, especialmente en Asia. El sólido crecimiento del mercado se basa en las grandes tendencias m undiales de los consumidores que impulsan la demanda de papel, papel higiénico, embalaje y papeles especiales. El crecimiento de la tendencia anual de la demanda de celulosa en el mercado global sigue siendo de aproximadamente 3%”.

Pesonen agregó en este sentido en el comunicado que “durante la última década, UPM ha desarrollado una base forestal adicional en Uruguay y ha creado un negocio de celulosa impulsado por el mercado con una amplia base de clientes en los crecientes usos finales. Al mismo tiempo, hemos mejorado constantemente nuestro rendimiento financiero y hemos logrado un sólido balance verdaderamente líder en la industria. Ahora tenemos la oportunidad de dar este paso transformador y capturar las oportunidades que presentan los mercados de atractivo crecimiento de manera sostenible y altamente competitiva”.

Las ventajas logísticas y de precios estiman que “posicionaría a la planta como una de las plantas más competitivas del mundo y permitiría rendimientos atractivos para la inversión en varios escenarios de mercado”, explicaron.

Con esta planta UPM prevé aumentar la capacidad actual de celulosa en más del 50%. Además “una vez finalizada la construcción, se estima que la planta aumentará el producto bruto de Uruguay en aproximadamente un 2% y el valor anual de las exportaciones del país en aproximadamente un 12%, según indican estudios socioeconómicos independientes”, informó la empresa.

Asimismo, la empresa informó que pagará un canon anual fijo de 7 millones de dólares por año por la zona franca en la que se intalará y que espera que la cadena de valor de la planta contribuya en US$ 170 millones anuales en impuestos y pagos de seguridad social así como en US$ 200 millones en salarios anuales.