Forestación

Invernizzi: forestación fue una inversión familiar para más rentabilidad

Cada día son más los establecimientos que se suman a la modalidad de incorporar la forestación en combinación con las explotaciones agropecuarias tradicionales, con el objetivo de potenciar el negocio y mejorar los resultados económicos de las empresas, en tiempos donde los márgenes tienden a ser más justo.

El Ing. Agro. Gonzalo Invernizzi, director del establecimiento San Rafael, conversó con Rurales El País y detalló su experiencia de sumarse al programa Alianzas de Montes del Plata.

Gonzalo Invernizzi.

– ¿Dónde se ubica el campo?

– Estamos sobre la Ruta 2 a 23 kilómetros hacia el norte del pueblo José Enrique Rodó en Soriano. Es una zona donde hay algo de suelo agrícola pero también se empieza a mechar con campos más ganaderos, y en ciertas zonas del campo, donde hay suelos con perfil más forestal, empezamos hace algunos años a sumar el negocio silvícola.

– ¿Qué modelo de negocio definieron?

– Montes del Plata maneja tres opciones: arrendamiento, aparcería o promoción. En esta oportunidad decidimos comprar el paquete tecnológico de la empresa. Montes del Plata vende la llave en mano que es el bosque implantado, del cual el dueño es el propietario del campo.

– ¿Costó tomar la decisión?

– Es una decisión a pensar a largo plazo y más que nada por tipo de negocio que decidimos avanzar, porque si fuera un arrendamiento recibiríamos una renta anual. Hicimos una inversión familiar que consideramos que podía tener una rentabilidad interesante, teniendo en cuenta que el sector forestal tiene un futuro creciente y demandante, y con plantas de procesamiento que pueden procesar toda la madera que produce el Uruguay. Nos resulta una buena opción para diversificar y aprovechar los suelos de aptitud forestal. Todas esas combinaciones nos hizo definir por el rubro.

Establecimiento San Rafael.

– ¿Qué porcentaje del área se implantó?

– Terminó siendo un 10% del área. Actualmente tenemos un área agrícola que parte está en agricultura continua con producción de semillas forrajeras, otra en agricultura con rotación de pasturas para ganadería. Para la forestación se tomó parte del área ganadera donde no entraba una sembradora y no eran bajos. Eso dio un 10% de área.

– ¿Tienen ganadería en los montes?

– Implantamos el monte a fin de mayo de 2017. Por un año y medio el ganado no puede ingresar y se debe poner eléctrico. Pero desde la última primavera ya entra el ganado al monte y cuentan con el beneficio del abrigo y sombra. Debajo de los árboles el crecimiento de las pasturas no es importante.

– ¿Qué inversión implicó desarrollar el negocio?

– Siempre varía de las condiciones de los suelos o los laboreos que se deben realizar, pero rondó los US$ 1000 a US$ 1500 por hectárea efectiva plantada. Puede ser más caro o menos caro. De eso estimamos una productividad de 24 a 25 metros cúbicos año en un total de 10 años.

– ¿Qué resultado económico prevén?

– El resultado depende estrictamente de cuánto vale el flete en 10 años. El flete en el ingreso bruto a recibir incide entre el 30 al 60% dependiendo de la distancia del establecimiento a la planta. Es nuestro cuello de botella. Sin embargo, buscamos ganar unos US$ 110 por encima de la renta forestal, unos US$ 250 por hectárea. Eso deja una ganancia de US$ 2.500 por hectárea en 10 años.

– ¿Cómo es la operativa comercial?

– Es igual a la que se hace en la soja. Se puede vender antes, en el momento de la cosecha o después. Hay mercado de futuro.

– ¿Hay costos de mantenimiento?

– En madera para pulpa todos los labores se hacen en el primer año. Si hay que reponer una planta se hace a los dos o tres meses después de implantada. A los 6 meses las plantas ya logran una altura de un metro y medio. Es una muy buena opción de negocio.