Expo Prado

En las cadenas ovinas basa su éxito una productora nelocelandesa en Expo Prado

Logra un 140% de señalada y produce 16.000 corderos año.

Sarah Croofot junto a Mateo Algorta y José Aguerre. Foto: Colmegna.

Una criadora e invernadora de ovinos neocelandesa llegó a la Expo Prado y realizará una gira por establecimientos dedicados a la cría y el engorde de corderos, ubicados en el norte del país, focalizándose en las razas Texel y Merino.

La idea es conocer la realidad productiva y ver qué puede aportar de la experiencia neocelandesa y principalmente, hacer tomar conciencia a los productores uruguayos sobre la necesidad y los beneficios que brinda el concepto de cadena con la industria frigorífica.

Sarah Croofot, es titular de un establecimiento familiar que con un stock de 12.000 ovejas produce 16.000 corderos por zafra sobre 3.700 hectáreas.

En Nueva Zelanda, la producción ovina es un ejemplo para el mundo y Uruguay está incorporando parte de la tecnología para facilitar el manejo y la eficiencia de la majada (bretes portátiles, trabajo con perros especializados en ovinos, etc.). La visitante se juntó ayer con algunos técnicos del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), para intercambiar ideas y contar su experiencia.

Croofot trabajó con el gobierno de Nueva Zelanda y ahora hace trabajo voluntario. “El panorama productivo de Nueva Zelanda es muy bueno. Está basado en la producción de pasto que crece durante todo el año favorecido por el clima y eso aporta ventajas comparativas importantes”, contó la criadora.

Esas pasturas permanentes y un manejo especializado con alta tecnología posibilita “140% de señalada con una dotación de 12.000 o 15.000 ovejas”, contó Croofot.

La productora neocelandesa resaltó el concepto de “cadena” entre el productor y la industria frigorífica, pero ese mismo concepto rige para los invernadores de corderos. En su caso, tiene un engordador de corderos que le “compra 10.000 cabezas por año. Está esperando esa producción con una paramédica de precios y sus pasturas prontas. A su vez, ese invernador ya tiene un acuerdo con la industria frigorífica y todo el sistema fomenta la cadena”, contó.

La visitante busca promover también otras herramientas y el manejo moderno de ovinos, como lo viene impulsando también el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), como la camilla de señalada y otras tecnologías de elite.

Las nuevas tecnologías que hoy aplica el rubro ovino facilitan la producción y hacen más eficiente la mano de obra, respetando el bienestar animal y mejorando la dedicación del personal, que trabaja más cómodo. En el norte del país, el SUL impulsa el manejo moderno de ovinos en un predio experimental, donde el uso de cuatriciclos, bretes portátiles y el apoyo del personal con perros adiestrados, complementan las carencias de mano de obra. “Son tecnologías que permiten optimizar los tiempos, permiten trabajar más cómodos y ser más profesionales”, afirmó la criadora neocelandesa. Croofot buscará conocer también la realidad de la producción de corderos local, que está muy marcada por la estacionalidad y a su vez, esa estacionalidad complica a los frigoríficos y sus negocios.