La vitivinicultura uruguaya inicia la campaña con un panorama productivo favorable, buena sanidad en los viñedos y buenas expectativas en calidad y rendimiento.
Esto se da en un contexto de escasas lluvias que ayudaron al control sanitario, aunque en el sur del país comienza a sentirse la necesidad de algo más de agua para atenuar el impacto de las altas temperaturas y la radiación intensa sobre las plantas, según explicó el ingeniero agrónomo Sebastián Ariano, productor vitivinícola, en una nota con Valor Agrícola.
La principal preocupación es el avance del vino importado, que ya ronda el 50% del mercado local. “Para los productores nacionales es preocupante”, subrayó Ariano, al recordar las inversiones realizadas en reconversión, tecnología y calidad, así como el reconocimiento que los vinos uruguayos han logrado en el exterior. “Que el mercado interno se vea invadido por vinos de la región genera inquietud”, añadió.
Desde el punto de vista productivo, Ariano indicó que el año “viene bien y tranquilo”, con muy buena sanidad por las pocas lluvias, lo que redujo la posibilidad de enfermedades. Sin embargo, advirtió que en el sur del país sería conveniente contar con algo más de agua para mitigar el estrés de las plantas frente al calor y la radiación intensa de estos días. “Hoy las expectativas de calidad y cantidad son buenas”, afirmó, y adelantó que después del 15 de enero se contará con una predicción de cosecha más precisa.
En cuanto al mercado, el balance del año muestra ventas a la baja en los vinos de mesa, una tendencia que se arrastra desde campañas anteriores. Este segmento —que incluye presentaciones como litro y medio, envases tetra, damajuanas y botellones— continúa perdiendo participación. En contraste, los vinos finos embotellados registran un mantenimiento de las ventas con años anteriores.
De cara a la cosecha, el productor sostuvo que las expectativas se mantienen positivas siempre que el clima no se complique en la última etapa de maduración, entre febrero y marzo, un período especialmente sensible a la disponibilidad de agua.