El sector arrocero nacional atraviesa un momento complejo a nivel de precios, lo cual repercutirá, sin dudas, en la superficie que se pueda sembrar para la próxima zafra. Si bien se espera que haya un descenso, se intentará que el mismo sea de la menor escala posible para poder enfrentar con mayor volumen los costos industriales instalados.
Es preciso recordar que los productores comenzaron a reunirse con el ministro Gabriel Oddone el año pasado, anticipando un escenario con estas características. “Hoy estamos esperando la confirmación del Ministerio de Economía, a quien le hemos transmitido la necesidad de tener esa definición a la brevedad”, comentó Guillermo O´Brien, presidente de la Asociación Cultivadores de Arroz, acerca de la instrumenta financiera que se está negociando. Si bien el beneficio es para primavera, productores necesitan tener una respuesta para el plan de siembra.
Se estima que podría ser un crédito con garantía SIGA de hasta US$ 500 por hectárea, con plazo a pagar de entre 7 y 10 años. El mismo será elegible y no obligatorio como fueron los fondos arroceros anteriores. Además, entre los productores que participen, se creará un fondo solidario para hacer frente a próximas crisis que puedan venir en el futuro.
Ventas. La ACA destacó un panorama algo más alentador para el mercado del arroz, que en los últimos días mostró señales de firmeza, con valores levemente en alza. El repunte comienza a reflejar los efectos de la reducción del área de siembra en Estados Unidos, un factor que está dinamizando la demanda regional y que aparece como una de las principales referencias positivas.
En ese marco, el mercado de Centroamérica se consolida como el principal motor de la actividad. “Se están empezando a ver los efectos de la concreción de la baja de siembra en Estados Unidos: el mercado de Centroamérica está traccionando y en México y Panamá se están haciendo negocios, hay mucho interés”, señaló O'Brien. La región es un gran consumidor de arroz cáscara y sostiene su demanda, aunque el negocio se debe pelear con precios competitivos: el Mercosur viene ganando terreno frente a Estados Unidos apoyado en la calidad, si bien Brasil hoy aparece con mejores posibilidades por su precio.
El movimiento de los últimos días se da tras varios meses de deterioro en los valores. La fijación del precio provisorio en US$ 9,10 la bolsa para la zafra 2025/26 fue el último eslabón de una caída que se viene profundizando, viniendo desde el definitivo de la campaña 2023/24 en US$ 17,05, el valor más alto del que se tenga registro en la historia del arroz nacional.
En ese contexto, la mejora incipiente en el mercado internacional y la mayor tracción de la demanda regional abren una expectativa de que la proyección hacia el cierre de la zafra pueda ubicarse por encima de los niveles actuales.
El escenario de precios convive con una estructura de costos que continúa en aumento a nivel de chacra e industria, una combinación que sigue comprometiendo la rentabilidad del productor.