Agricultura

Falta de lluvias impide el avance en siembra de soja

En 15 días comenzará a cosecharse cebada; levantan colza

Pablo Antúnez

La falta de humedad en el suelo paralizó las siembras de soja, especialmente en el litoral norte, pero está ayudando a levantar la colza canola, que ya se comenzó a trillar. A su vez, la ansiedad de los productores crece, porque se está cerrando un muy buen ciclo en los cultivos de invierno, donde comenzarán a ser cosechadas las cebadas de primera en no más de 15 días. Luego será el turno del trigo, en donde también se esperan resultados favorables.

“La falta de humedad en el suelo está complicando bastante la siembra de soja. Después de las pequeñas lluvias que se dieron días atrás, hubo productores que quisieron comenzar a plantar, pero ahora está todo paralizado”, afirmó a El País el gerente de Copayan Paysandú, Luis Simeán.

El área plantada es muy pequeña, según las consultas realizadas por El País. Incluso hubo productores que se arriesgaron a sembrar en seco, jugándose a que llueva pronto. Los pronósticos  más cercanos de lluvias para el litoral norte son para el domingo 8, pero en muy pequeño volumen. Mayores guarismos se esperan para el sábado 14.

A su vez, tanto Simeán como otros especialistas, descartaron que las subas de precios que se registraron en la soja, hagan subir mucho el área destinada a la oleaginosa en esta nueva zafra de cultivos de verano.

“El área va a ser más o menos igual. Estaba muy condicionada por la lluvia. Hoy el productor está muy cauteloso por la seca. No hay, ni aumento del área por precio, ni correcciones a la baja por seca”, estimó el gerente de Copayan Paysandú.

Preocupación. La falta de lluvias también preocupa en otras zonas agrícolas, como lo es Colonia. “Todavía se está sembrando algo, pero con muy poca humedad. Estimo que en un par de días habrá que parar”, explicó Carlos Foderé, director de Fadisol S.A..

Sembrar en estas condiciones es bastante peligroso, porque es jugarse a lograr algún nacimiento si es que llueve. “Hay una enorme preocupación por el futuro del clima, porque no hay ninguna lluvia anunciada en el corto plazo”, detalló Foderé.

Trillas. Mientras tanto, las trillas de colza canola siguen a buen ritmo y el clima ayuda a terminar los otros dos cultivos de invierno: trigo y cebada.

“Hasta el momento los cultivos de invierno están mostrando un estado sanitario excelente y tampoco hubo problemas sanitarios que los complicaron”, confirmó el director de Fadisol S.A.. Desde la óptica de Foderé, será “un buen año con muy buenos rendimientos y muy buena calidad” en cebada.

Los cultivos lograron una buena germinación, la etapa de llenado de grano fue óptima y no se registraron problemas de fusariosis. Todo eso deja atrás toda posibilidad de problemas con la calidad de grano.

Visión. Por otro lado, Esteban Hoffman, director de la consultora Unicampo, analizó para Rurales El País el actual estado de los cultivos de invierno y las perspectivas para el verano, teniendo en cuenta el déficit hídrico que atraviesa el país y el anunciado efecto Niña.

El consultor explicó que los productores uruguayos tuvieron un año muy frío,  seco y en el que el agua no podía faltar en la etapa final de los cultivos, sobre todo en los cereales que son de ciclo más largo.

“El agua no podía faltar la semana pasada y las chacras tuvieron suerte, distintos niveles de suerte, pero tuvieron agua”.

Hoffman consideró que el norte “ligó mal. Había un pronóstico casi consolidado con eventos de lluvia de 100 milímetros que no se dio. Es fundamental, porque no solo es la zona más seca, sino porque ha llovido poco y nada durante todo el invierno, el suelo no tuvo agua y no tuvimos suerte”, señaló. El problema del déficit hídrico no solo afecta a la agricultura, sino que a las pasturas también y eso “puede ser muy grave”, consideró Hoffman.

“En agricultura, la canola probablemente sufrió menos por las zonas donde está ubicada. La cebada sembrada en fecha se adapta bien a la seca, habrá  grano, pero hay que ver la calidad”, dijo. De todas formas, sostuvo que el gran problema es el trigo por dos motivos: porque es de ciclo más largo y porque es muy susceptible a la sequía, detalló Hoffman.