Ganadería

Suplementación del ganado es clave para evitar más pérdidas

La ganadería uruguaya pasó de la sequía a la inundación.

GANADO  VACUNO

Ganado. No hay que descuidar las terneras, los futuros vientres.

 

Pablo Antúnez.
El director general del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), Fabio Montossi, consideró que la suplementación, además del manejo animal, “puede ser una herramienta positiva” en el actual contexto que vive la ganadería uruguaya, donde se pasó de una sequía a una inundación.
Montossi recordó que suplementar el ganado puede ayudar a los productores a tener menores pérdidas en momentos críticos, principalmente a nivel de categorías como los ganados de reposición -las terneras que serán las futuras vaquillonas- y las vacas gestando o paridas.
“Sin entrar en encierre de animales, sin hacer grandes gastos en el establecimiento, hemos desarrollado conceptos como la suplementación infrecuente, un sistema de comederos autoconsumo controlado que en momentos tan complicados como estos, donde a veces no podemos usar todos los potreros del establecimiento, se pueden elegir determinados potreros, determinados suplementos y usarlos estratégicamente en algunas categorías que lo están necesitando”, dijo.
El exdirector del Programa Carne y Lana de INIA recordó que hay suficiente tecnología validada para paliar las crisis e incluso para volver a preñar las vacas tras haber dejado atrás la sequía.
A nivel de campo, en algunos departamentos, los técnicos coinciden en señalar que existe ganado de cría muy sentido, donde se ven vientres que difícilmente puedan hacer vivir su ternero. Lo más difícil será volver a preñar esos animales.
Incluso, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, reconoció semanas atrás que existe un número de vacas de cría que tendrán dificultades para volver a gestar debido a la sequía. Más allá del operativo raciones implementado meses atrás por la secretaría de Estado y que finalizó el pasado 15 de agosto, muchos productores optaron por suplementar los ganados con fondos propios, buscando preservar la condición corporal de la mayoría de los vientres que podrían ser servidos en la primavera.

Planificar.

Sin dar recetas y exhortando a los productores a apoyarse en los técnicos, Montossi insistió en que los productores “deben planificar más que nunca” y estar muy encima de dos cosas: de los animales y de las pasturas, pero principalmente de los números.
“Hay que ser muy cuidadoso con la planificación”, advirtió el investigador a El País. “Cada productor tiene que tener claro cómo está posicionado con su rodeo de cría e invernada -lo mismo con sus ovinos-, porque no todos los ganados están en la misma situación. No es lo mismo la situación en los departamentos del este que en los del norte del país y eso requiere, primero, un buen diagnóstico para saber dónde estamos parados”, explicó.
Lo mismo sucede desde el punto de vista forrajero, donde se ven situaciones disímiles desde el punto de vista de la cantidad y la calidad del forraje del campo natural y también del éxito o el fracaso de determinadas pasturas mejoradas.
También es cierto que frente a las lluvias, muchos productores que tenían pedidos de raciones al MGAP los suspendieron pensando en que el clima comenzaría ayudar y podrían pastorear sus campos o verdeos, bajando así los costos. Sin embargo, el exceso de lluvias los terminó complicando y la suplementación volvió a ser necesaria para evitar pérdidas.
No es la primera vez que la ganadería uruguaya pasa por una sequía o el ganado convive en algunas zonas con campos anegados, pero el partido aún no está todo jugado. Volver a preñar la mayor cantidad de vientres en esta primavera será vital, aunque no resulte fácil.

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