Ganadería

Momento de decisión: “dar ración puede evitar males mayores”

En momentos que se juega mucho para salvar el estado de los ganados, el Lic. Gerónimo Manini Ríos, sostiene que se pierde menos dinero suplementando que si se mueren los animales

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Lic. Gerónimo Manini Ríos, titular de Bioración.

 

– Al parecer estamos por entrar a un invierno bastante complicado, con una sequía que además incidió en casi todos los sectores de la producción…

Se juntaron varios factores adversos, pero no son más que ciclos normales de las producciones a cielo abierto y que dependen de mercados internacionales. A veces desde el centralismo capitalino es muy difícil entender cómo funcionan las producciones a largo plazo donde se depende de estos factores y algunos otros que en ocasiones en períodos cortos la situación varía sustancialmente.

Este año se dio con la soja que bajó su precio un 30% una vez que ya se había sembrado, con los costos altos del año anterior. Si a eso le sumamos que no llovió durante 2 meses, cuando el cultivo más lo necesitaba, obtenemos como resultado que en 2 meses la rentabilidad se perdió abruptamente.

Lo mismo sucedió con la lechería, y en cierta medida con la carne, aunque las perspectivas son más positivas para el mercado internacional.

– El derrumbe del precio de los comoditties, sumado al clima adverso que se está registrando determinan que los productores tengan que apelar a la suplementación.

En todas las producciones siempre hay ciclos. Hace unos meses hablamos de que estábamos ante un fin de ciclo, lo que no quiere decir que el negocio sea menos rentable por la caída del precio internacional, en la medida que los costos acompañen.

En Brasil por ejemplo la soja bajó, pero el real se devaluó un 50%, por lo que al productor la ecuación le cerró igual al año anterior. Acá no ocurre lo mismo, salvo algún ajuste por vía del tipo de cambio, pero deberían tomarse otras medidas como un mix de costos que bajen y se adecúen a las rentas para no perder rentabilidad en el negocio.

Pero en definitiva lo que va a definir va a ser producir bien, que si es ayudado por el clima bienvenido, pero el que produce mal con la soja a US$ 500 o a US$ 300 le va a ir mal, sin embargo el que produce bien siempre se va a defender.

Esto mismo se puede aplicar con la carne. Durante muchos años dijimos que la herramienta que tenía más impacto en el sistema ganadero, y sobre todo en ésta región por la cantidad de campo natural, era el destete precoz. Su aplicación venía creciendo a razón de un 3% anual de 2006 a 2012 (18% en ese año); a partir de ese año por las condiciones climáticas y una caída en los precios empezó a descender, llegando el año pasado a un 12%. Si bien es verdad que había pasto en abundancia, hoy esos terneros no ganaron peso al pie de la madre y se tomaron la reserva de toda la leche de la madre para llegar al invierno. Si hubiéramos aplicado el destete precoz como se venía haciendo hasta 2012, este año hubiéramos ganado mucha plata.

Ahora alimentar esa vaca es mucho más caro, ineficiente, y es como tirar la plata en un animal con una menor conversión.

– ¿Que opciones tienen los productores al momento de invertir en raciones?

Siempre pregonamos que hay que suplementar al animal más chico del establecimiento. Puedo poner 3 o 4 terneros por há en un campo que tenga buena fibra y suplementarlos al 1% del peso vivo. Si no tengo terneros porque se vendieron, tengo las terneras; sino los novillitos y las vaquillonas, y de esa forma tratar de apretar ese ganado en un potrero con algo de fibra, suplementarlo, y dejar el resto del ganado más ineficiente con más espacio.

Si el tema de falta de comida es total, hay que echar mano y empezar desde ahora a levantar los niveles corporales de los animales, ya que conocemos la historia de que estamos sobre pasturas estivales y hay que evitar que nos agarre el invierno ya tarde.

– ¿Cuáles son las principales consultas de los productores de esta región?

Muchos ya han tomado recaudos sobre el tema y hecho sus compras, sobre todo comederos de autoconsumo para manejar la ración en bolsones con un guinche, que es la forma de hacer una suplementación masiva, sin los problemas de las estructuras actuales de mano de obra de los establecimientos se vean afectadas. Si me pongo a suplementar todo el ganado a bolsas no me va a dar el tiempo para después hacer las demás tareas, como sanidad, cura de abichados, etc..

– ¿Los productores se han ido adaptando a este tipo de operativa?

Se ve una evolución, pero lamentamos que hayamos ido de 2006 al 2012 creciendo al 3%, y después hayamos bajado 2 escalones. Eso va a llevar a una complicación a las vacas en el invierno y menores índices de preñez como se ha constatado en los tactos.

Pero hay un convencimiento de que es una herramienta más, que debo saber usarla, porque la suplementación es algo estratégico, y cuanto más chico sea el animal más rentable es. Pero acorralado cualquiera pelea, así que si tengo que suplementar animales grandes, debo hacerlo ya que gastar US$ 70 o US$ 80 en ración es más barato a que se muera un animal de US$ 600.

Y que a veces puede ser la punta de un iceberg, ya que si se me muere un 5% de los animales, quiere decir que el restante 95% la está pasando muy mal, y si bien no se muere, pierde estado.

– Hoy es clave entonces el mapeo que se pueda hacer del rodeo para priorizar determinadas categorías…

Es muy importante tener un objetivo productivo claro, y tratar de perfeccionarlo todos los años. Van a haber años más favorables a la cría, otros a la invernada, otros a la recría, pero uno no puede en ciclos tan largos estar cambiando todos los años por cómo vienen las cosas.

Este es un momento de tomar una decisión, clasificar bien el ganado, saber desprenderse de lo que se deba para hacer caja, y saber a qué me voy a dedicar en los próximos años.

Producción: Agroynegocios.tv

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