Ganadería / genética

“La Santina” vendió vientres Angus a US$ 16.615 de promedio

“A nosotros nos gusta romper moldes”, aseguró Maximiliano Dalla Mora…
Vaya si los rompieron ayer.

Jerry Connealy y Maximiliano Dalla Mora en La Santina.

Pablo D. Mestre.

Es que, en la jornada de campo que organizó cabaña “La Santina”, de la mano de hacer cosas diferentes, el éxito estuvo bien presente.
Un magnífico día “primaveral” en este benévolo invierno dio el marco ideal para que más de 200 criadores y productores de todo el país llegaran a la coqueta y funcional cabaña de la familia Dalla Mora, donde además de ver buenos ganados, degustaron una espectacular Carne Angus Certificada.
El atractivo de conocer de primera mano los conceptos de Mr. Jerry Connealy, principal de uno de los más importantes ranchos de Estados Unidos, era el gancho…
Pero no lo único.
En una modalidad de ofrecer “Genética a la Carta”, cabaña “La Santina” comercializó reproductores de elite logrando valores sumamente destacados.

Imponente. Así calificó la jornada Maximiliano Dalla Mora, que la puntuó con “un 10”. Es que, explicó, “quería que la gente venga a conocer la trastienda de La Santina, las vacas, las terneras, los toros, porque claramente no somos solamente una cucarda. También producimos, hay que facturar, existe un trasfondo productivo en pos de una empresa comercial”, dijo. Por eso los que llegaron a la jornada de campo apreciaron  las instalaciones, el ganado comercial y los de exposición, de este establecimiento que comenzó su actividad en el año 2005 pensando en desarrollar ganadería intensiva, exclusivamente con Aberdeen Angus.

Productividad, eficiencia, calidad y recursos humanos son los pilares en que se basa el funcionamiento. En las 2.000 hás (IC 115) crían Angus buscando facilidad de parto con buen desarrollo posterior y moderado tamaño adulto (medido a través de los datos de EPD), buena adaptación al medio, animales profundos, anchos, con buena área de ojo de bife y sello racial y mirando mucho la fertilidad.
Hacen ciclo completo con 600 vientres (PI, PC y SA), 300 novillos gordos de 500 kg., 45 vaquillonas gordas de 380 kg. y 150 vacas gordas de 600 kg.
Por año se comercializan 80 toros (20% PI y 80% PC) y entre 50 y 100 vaquillonas.
Dentro de la invernada, dijo Dalla Mora, “apuntamos a la terminación de los novillos con dos años promedio, lo mismo que las vaquillonas de descarte. Van a carne de exportación.

Funcional. A Jerry Connealy le gustó lo que vio.
Pero primero hizo una presentación de su establecimiento, ubicado en Nebraska, Estados Unidos, que lo maneja desde la década del 60, junto con su familia.
El origen de su ganado fue con unas vacas traídas de Escocia en la década del 40, básicamente un rodeo cerrado, de gran pubertad, fertilidad, habilidad materna. “Estaba convencido que es el ganado que necesitaba, pues en EEUU los ganados eran chicos”, dijo.
Tiene 1.750 vacas pariendo en esos campos naturales. Inseminan el 100% de las vacas, no tienen toros de repaso ni de servicio. Para ello utilizan los dispositivos intravaginales con progesterona y después inseminan con celo visto.
El criador estadounidense hizo hincapié en los números, en el ganado funcional: que tenga equilibrio y que no sea extremo en altura, entiende que el frame 5,5 es el adecuado, y dijo que prefiere animales anchos en vez de trabajar con frame 6,5.
En la observación de la hacienda de “La Santina”, Connealy dijo que encontró ese ganado funcional que le gusta.

Objetivo. El visitante hizo mucho hincapié en que hoy el productor, sea cabañero o comercial, dispone de una herramienta fantástica: el EPD. Dijo que tras una primera selección en base a datos objetivos hace otra en forma fenotípica. “Los buenos quedan, los malos van como receptoras al programa de embriones, o se queman los papeles y van a feed lot”.
Pero toda la selección la hace con números. Cuando hila fino, en la última toma de decisiones, la información genómica a través del ADN de los animales decide.
Manifestó que hace mucho hincapié en la selección de hembras por conformación de la ubre, tamaño de los pezones, y la estructura de las pezuñas, “que en las vacas es fundamental”. Y eso lo destacó del ganado de “La Santina”.
Connealy dijo que toma en cuenta no sólo la información de su cabaña, sino también de otras cabañas para incorporar esa genética. “Hacemos listas, listas y más listas, miramos mucho la información, los EPDs y sobre todo su aspecto, pues los toros en Estados Unidos se siguen vendiendo en remates y entran por los ojos”.
Y si de remates se trata, mencionó que hacen dos al año: en marzo y en noviembre, comercializando unos mil toros. El año pasado el promedio fue US$ 9.100, con un máximo de US$ 275.000 por un reproductor comprado por Select Sires: “Connealy Legendary”.
Pero no vende hembras. “Porque son la fábrica y las mejores las guardamos para la cabaña”, mencionó.
Apoyados al alambre, los criadores uruguayos destacaron la presencia de Connealy. “Es un tipo práctico, que habla el mismo idioma, y además le preocupan las mismas cosas que a nosotros”, dijeron.

A la carta. Y si buena fue la presentación del visitante y la exhibición de los ganados, ni hablar del remate.
En una modalidad diferente, “La Santina” ofreció “lo que nadie vende”, en negocios por el 50% de los reproductores.
Basta con decir que los 12 vientres hicieron promedio de US$ 16.615 y que se vendió un toro en US$ 24.000 para calibrar lo que fue la subasta, a cargo de Ignacio Victorica Sáenz.
El primer ejemplar en ofertarse fue “Aparecido” que fuera Gran Campeón de Durazno este año (Líder sobre Widespread), reproductor que deslumbró a Jerry Connealy quien no dudó en decir que “si pudiera me lo llevaría con gusto”.
El toro se vendió en US$ 12.000 el 50%, elevando su cotización a US$ 24.000.
En los vientres sobresalió la venta del 50% de “La Santina Zorzal 196”, hija de Kika y que fuera Gran Campeona Expo Durazno 2016, adquirida por Milkland de Uruguay y “La Juanita” de Argentina.
Otro destaque fue para “La Santina Zorzal 1594 351”, una ternera (Zorzal x Kika), por la cual cabaña “Don Omar” de Argentina pagó US$ 16.800 por el 50% (con lo cual cotiza en US$ 33.600).
Otra ternera cotizó en US$ 22.800 (11.400 el 50%), comprada por Arandu SA.
Así, los 13 vientres hicieron promedio de US$ 16.615.
Claro, con todo esto, hay que darle la razón a Maxi Dalla Mora… Es que sin dudas rompieron los moldes…

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