Ganadería

La ganadería volverá a tener preñeces caras

Clima cortó celos en rodeo de cría; vaquillonas se preñaron.

Ganadería. Las vacas con cría al pie no perdieron condición corporal ante la seca en muchas zonas pero no están presentando celo.

Pablo Antúnez. 

El calor y principalmente la falta de lluvias que incide sobre la oferta forrajera de los campos cortó los celos en el rodeo en pleno segundo mes de entore y donde se está jugando el partido en la categoría más difícil de preñar: las vacas de cría.

Las inseminaciones de vaquillonas, principalmente aquellas que se hicieron temprano, lograron buenas preñeces y esa categoría está gestando. En rodeo de cría, el productor volverá a tener preñeces caras por otro año más y está a tiempo de tomar medidas para asegurarse los terneros.

Si bien es normal que en enero -cuando aprieta el calor y cae la oferta forrajera en el campo, salvo que venga lluvioso- baje el nivel de celos, la ola de calor acentuó ese fenómeno en muchos departamentos y ahora los ganaderos se juegan a las lluvias para tener un nuevo empuje de celos en los rodeos, como respuesta al rebrote de los campos.

“El campo se vino para atrás, la calidad de pasturas se cayó y se tranquilizaron los celos en los rodeos. Eso es esperable este mes”, reconoció el Dr. Roque Almeida , veterinario de Paysandú y delegado de los productores en la Comisión Nacional Honoraria de Salud Animal (Conhasa).

Cuidado.

Hay datos objetivos que están mostrando lo que sucede en los rodeos, por más que se mire el ganado y todavía esté sin mayor pérdida de condición corporal. Otro de los veterinarios privados referentes en el sector de la cría, el Dr. Guillermo de Nava, contó a El País que con casi 6.000 vacas evaluadas a través del monitoreo del entore en el segundo mes de servicios -en 12 predios bien diferentes-, “hay 51% de vacas que no están presentando celo (anestro)”. Si bien son datos parciales y también hay que tener en cuenta que en muchos de los establecimientos se empezó a medir las categorías más problemáticas, de Nava sostiene que “el anestro es grande. La mitad de las vacas no ovularon y los toros no las sirvieron. Cuando uno analiza el anestro, el componente anestro profundo es muy importante este año. En este caso hay un 32,2% de esas vacas evaluadas con problemas. Ese porcentaje es mayor al del año pasado”, agregó.

Con esta situación más complicada y cuando se está jugando ya buena parte del partido, los veterinarios recomiendan a los productores contactar a sus técnicos de confianza y monitorear los entores, detectar esas vacas que no están en celo y aplicar medidas para preñarlas.

De Nava sostiene que “es un problema de clima”, falta de agua y campos que lo expresan con pérdida de pastura y menor calidad. Hay muchos trabajos científicos que prueban la relación entre la condición corporal del ganado y cómo influye eso en su ciclo reproductivo.
El profesional, que trabaja mayoritariamente en predios del norte, recordó que en los análisis previos a la inseminación artificial a tiempo fijo (IATF) en las vaquillonas, se encontró que había 10% más celos. “Estamos hablando de más de 11.000 vaquillonas evaluadas en 26 programas. Cuando vemos qué pasó con eso tenemos el 76% de vaquillonas ciclando, cuando el año pasado era 66%”. Esa categoría se preñó bien. “En vaquillonas los porcentajes de preñez no van a ser malos. El invierno 2017 no fue tan duro y les dio para recuperar condición. El cuello de botella va a ser la vaca parida, porque les faltó primavera y en algunos casos hay problemas de calidad de pastura y en otros casos de oferta de pasturas”, afirmó de Nava.

Jugada.

A su vez, el Dr. Rafael Carriquiry, veterinario y extensionista del Instituto Plan Agropecuario (IPA) sostuvo que en Rivera -su zona de influencia- la falta de celo en los rodeos no es tan seria como en otras partes del país. Igual reconoció que “hay algunas áreas complicadas, pero no todas. Llegó a faltar el pasto, el crecimiento se redujo, el calor pega fuerte, se trancaron las ganancias de peso, pero no estamos en situación de emergencia, ni extrema. Es un momento para valorar bien los recursos”, afirmó el técnico.

En algunas zonas las inseminaciones están cortadas por la falta de celo. “Hay que tomar decisiones oportunas”, advirtió Carriquiry. En Rivera, hay algunas áreas como Cerro Pelado donde llovió menos y el campo se vino para atrás, pero el extensionista sostiene que son áreas bien focalizadas.

Carriquiry recordó que al igual que en otras zonas, en vaquillonas, la gente que inseminó temprano no tuvo problemas. “Lo que pasa es que muchos de los entores de acá son de enero, se están jugando el partido. Por otro año más, todo indica que se lograrán preñeces caras. Frente a eso Carriquiry dijo que “habrá que gastar porque de lo contrario no habrá preñeces. Más vale preñeces caras que muy atrasadas”, afirmó el experto del IPA.

Las medidas que se deberían aplicar.

“Hay que identificar los vientres en anestro y categorizarlos para tomar medidas”, explicó el Dr. Guillermo de Nava, especialista en la cría. “A los que están en anestro superficial hay que aplicarles la tabilla”. La lactancia de la vaca incide negativamente en la reproducción, con el destete temporario el ternero al pie no puede mamar, la vaca recupera condición corporal y vuelve a presentar celo.

Al otro grupo de vacas que están en anestro profundo, “hay que aplicarles destete precoz a los terneros”. El destete precoz consiste en separar abrupta y definitivamente al ternero de la vaca anticipadamente con respecto a la edad tradicional de destete. Se acepta como norma que el mismo debe hacerse con ternero de dos meses de edad y 70 kilos.

Rurales EL PAIS