Agricultura / Expo Activa

Nuevo protocolo de China y estado de los suelos preocupan a expertos

Expo Activa: el futuro de la agricultura en la visión de especialistas.

Soriano – Daniel Rojas
El protocolo chino en lo inmediato y el deterioro de suelos a mediano plazo, son las principales preocupaciones que se desprendieron en la jornada de análisis organizada por la Asociación Rural de Soriano, sobre “El futuro de agricultura”.
“Esperamos que no haya ningún inconveniente derivado de éste protocolo y hay que manejarlo con cierta cautela porque se trata de un protocolo muy nuevo que Uruguay va a tener que instrumentar rápidamente en toda la logística de producción y hay que ver cómo funciona una vez que los barcos empiecen a llegar a China sobre fines de mayo y principios de junio” consignó Eduardo Blasina.
Consideró que todos los actores del sector están con mucha expectativa “porque se trata de un cambio de reglas con la firma de un documento por el cual Uruguay se compromete a que no lleguen semillas de varias malezas a China y además llama la atención porque se trata de un protocolo que ni Argentina ni Brasil firmaron, de modo que Uruguay está autoimponiéndose condiciones más rigurosas que los vecinos”.
Blasina consideró que seguramente “faltó una etapa de discusión con los productores porque los tomó muy de sorpresa en un año que genera mucha expectativa de volumen de producción después de dos años que fueron muy difícil. Entonces, como ahora el sorgo de Alepo ya está semillado, los productores dicen si hubiéramos sabido de esto 4 meses antes, a lo mejor se podían haber tomado precauciones que ahora ya no se pueden tomar”.
Dijo que esto forma parte de una discusión mucho más profunda que se asemeja a la trazabilidad en los vacunos. “Hay que hacer un montón de cosas, incurrir en ciertos costos y hay que apostar a una diferenciación de país. Dado el tamaño de Uruguay, su vocación exportadora, en la teoría al menos el esfuerzo por la diferenciación, siempre tiene que estar. Esperemos que esto funcione en la práctica y va a depender mucho de la voluntad de los receptores allá en China y entiendo la preocupación de los exportadores porque acá no es que se tolera que haya un mínimo porcentaje, es algo de tolerancia cero y por lo tanto hay que tomarla con muchísimo cuidado. Ahora estamos en una carrera contra reloj” advirtió el consultor titular de Blasina y Asociados.

Amenaza. El ingeniero agrónomo Esteban Hoffman, docente de la facultad de Agronomía, desde 1980, alertó al auditorio de Expoactiva que la agricultura en Uruguay con la vertiginosa perdida de pasturas “tiene el futuro comprometido” porque estamos en la actualidad “ante una severa amenaza para los suelos y el sistema de producción”
Reclamó “pensar y trabajar urgente en estrategias de mediano plazo” y aclaró que “sin solo pensar en la coyuntura actual, las gramíneas deben volver al ruedo porque hay enormes ganancias de transitar este camino”.
Planteó orientar e instalar la idea de que dada la situación de deterioro que exhiben los suelos uruguayos a partir de la soja, es conveniente “tener una hectárea mejor a tener una hectárea más”.
“Precisamos desestimular el contrato corto y recorrer un camino de esfuerzo conjunto de promoción de mejores agricultores en detrimento de los que solo pagan más renta”.

Cifras. Jorge Erro, claro referente productivo y exportador del país, sostuvo que los desafíos pasan “por mejorar los costos productivos porque los mercados están. Con la producción y los costos alineados se llega” e indicó que la próxima zafra es determinante.
“Estamos recomponiendo el paso después de un 2016 productivamente muy malo y ahora hay una perspectiva de cosecha muy buena” estableció Erro.
El empresario difundió datos que marcan que en los últimos 10 años, la exportación de soja y trigo le dejó al país un total de US$ 8.430 millones. “¿Si nos deja esto, no haríamos lo necesario por mantenerla viva?”, reflexionó. Luego hizo referencia al aporte nacional del sector y la generación de 14.200 puestos de trabajo en toda la cadena según un estudio de 2014.
“O sea, cuando se exporta 100 dólares, el aporte nacional es de 71 dólares lo que significa que una industria sin chimenea” analizó Erro.

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