Agricultura

Apuntan a colocar colza uruguaya en Unión Europea

Delegación de empresarios viaja a Alemania buscando nuevos inversores

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Pablo Antúnez

Una delegación de empresarios uruguayos viaja en pocos días hacia Alemania buscando detectar oportunidades de mercado para algunos productos agrícolas, pero a su vez apunta a captar inversores europeos para el agronegocio uruguayo.

El grupo fue invitado por la Cámara de Comercio e Industria Uruguayo-Alemana y la misión coincidirá con la gira del presidente Tabaré Vázquez por Alemania, Finlandia y Rusia.

La delegación está compuesta por 63 personas, comprendiendo empresas vinculadas con el agronegocio, agroindustria, de sofweare, consultoras e inversores, de energía, de energía renovable, logística, transporte de cargas, turismo, infraestructura ferroviaria, productores y exportadores de vinos, Uruguay XXI y Unión de Exportadores, Zonamérica y World Trade Center.

Entre las empresas agrícolas participantes está Agronegocios del Plata que apunta a detectar nichos de mercado para colza canola, una oleaginosa de invierno con la que se produce un aceite con bajo contenido de ácidos grasos saturados y una harina que surge como subproducto del proceso industrial, que es destinada a la alimentación animal y que tiene un alto contenido proteico. Más allá del interés en nichos de mercado para la colza, ADP apunta a lograr vínculos de cooperación en materia tecnológica.

Marcos Guigou, director de Agronegocios del Plata y empresario que recibió el premio Emprendedor del Año otorgado por Ernst & Young en 2016, afirmó a El País que la empresa considera que “hay un negocio interesante y con muchas posibilidades, tanto productivamente como en cuanto a valores para la colza canola”.

A nivel de la Unión Europea hay un mercado interesante de la oleaginosa.

“La colza es un producto casi que exótico en Uruguay. Hace unos siete años empezamos a sembrarla en áreas de relevancia y luego, con el desarrollo de ALUR hubo mayor fluidez en el comercio. No hay muchas posibilidades comerciales y el cultivo tiene algunas características interesantes, como el momento del año en que se siembra, lo bueno que es para las rotaciones agrícolas por su impacto en los demás cultivos y el valor del grano por tonelada, que es una de las cosas que protege un poco de lo caro que es el país”, dijo Guigou a El País.

El director de ADP agregó que tener un valor mayor por tonelada —cotiza muy parecido a la soja—, el flete caro, “para un producto de cierto valor tiene un cierto sentido”, mientras que “para un producto de bajo valor inviabiliza todo. Eso es un poco lo que pasa hoy día”, dijo Guigou.

El empresario dijo que tiene previstas tres reuniones con potenciales clientes. “También están previstas reuniones con interesados en invertir en Uruguay o conocer algo más del agronegocio. En este viaje, la meta es dar un paso más para tratar de abrir opciones, oportunidades, conociendo nuevos mercados y jugadores”.

OTROS RUBROS. La Unión Europea es un mercado atractivo para las canes uruguayas y Alemania es la puerta de entrada de las carnes uruguayas al viejo continente. ADP produce ganado destinado a la producción de carnes y también buscará interiorizarse más de los requerimientos del mercado para los cortes de alto valor, de modo de ajustar su modelo productivo para captar mejores oportunidades comerciales. A su vez, en cuanto a otros granos, Guigou recordó que antes “parte de la soja iba a Europa y ahora va toda a China”, que la destina a la producción animal, principalmente en lo que es el engorde de monogástricos (cerdo y pollo). Guigou también adelantó a El País que está muy interesado “en encontrar algún vínculo tecnológico, porque nosotros tenemos productivamente muchos avances en tecnología, pero nos estamos encontrando algunas barreras científicas para seguir adelante o para explotar más la información que logramos”.

ADP dice estar cosechando mucha información tecnológica y muchos datos y Guigou dice sentir que “no estamos siendo capaces de aprovechar al máximo eso para que rápidamente redunden en más productividad o en mejores sistemas. Vamos a intentar algún acercamiento por ahí”.

COMPETITIVIDAD. La apuesta de ADP es a ser una empresa competitiva, porque según su director, está “en un negocio de producción de alimentos para el mundo”, aunque algo de lo que produce se consume en Uruguay, pero en realidad el mercado interno es muy chico.

Por eso Guigou consideró que “hay que ser absolutamente competitivo con cualquier productor del mundo, más las barreras que cada país pone para acceder a sus mercados. Uno de los caminos donde trabajamos mucho y es fundamental para ser una empresa pujante es todo lo que es tecnología que permite producir cada vez mejor, con un mejor uso de los recursos”.

La meta de ADP es facturar este año alrededor de US$ 130 millones y hoy tiene “una combinación bastante parecida de ingresos de la ganadería y la agricultura y está sometida a los problemas de hoy, que es la muy fuerte de baja de sus productos”. Esa baja del precio de los commodities obligó, igual que a otras empresas, a un muy fuerte proceso de reconversión de sus negocios para resolver los temas de precios en el mercado internacional.

A nivel oficial, desde el MGAP se apunta a intensificar algunos vínculos vinculados con la investigación que tiene la secretaría de Estado con Alemania, buscando detectar nuevas oportunidades de complementación entre ambos países.

Uruguay apunta a ser el proveedor de alimentos más confiable, con productos que certificados con los atributos que hoy están pidiendo los consumidores.

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