Zafra de toros

Gran dispersión de su genética Angus concretó ayer cabaña “La Milagrosa” de Milkland Ltda.

En la propia cabaña en San José, remató escritorio Zambrano & Cía.

Pablo D. Mestre

Cabaña “La Milagrosa” ofrecía su “pedigree de producción”, en su casa. Y el mercado lo valoró.

En la propia cabaña, Costas del Pavón, en una magnífica jornada primaveral, con la conducción de Zambrano & Cía. se vendió toda la oferta.

La cabaña de la familia Benenatti Clark ofreció su variada oferta genética “muy buena de calidad, con poco volumen porque es una cabaña nueva”, afirmó Alejandro Zambrano Zerbino que condujo los negocios.

Y comenzó “a todo trapo” con los vientres, sobresaliendo la venta del 50% de una vaquillona hija de Capo y nieta de Bismarck, una colorada, que tras intensa puja compró un grupo de cabañas integrada por el Dr. Eduardo Angulo, Frigorífico Modelo y La Rubeta, que la pujaron hasta el final con cabaña “La Tapera” de Milton Amaral. La reproductora cotizó en US$ 13.440.

Una hermana entera de ella, una ternera negra, cotizó en US$ 4.800, adquirida por la familia Zerbino, San José del Yaguarí, que ya son socios de la Gran Campeona en la reciente Expo Prado.

Los 15 vientres Angus ofertados hicieron promedio en US$ 2.912, con el máximo mencionado y un mínimo de US$ 1.620.

Luego los toros fueron un capítulo aparte. “Hubo mucho interés por la calidad de la oferta, que hizo que operaran criadores de todo el país”, apuntó Zambrano Zerbino.

Fue tan así, que en menos de media hora se dispersaron todos en pista.

Fueron 30 toros a US$ 3.114 de promedio: 14 toros PI: 4.800, 2.880 y 3.557 y 16 toros SA: 3.000, 2.640 y 2.726 de promedio.

“Es una cabaña que tiene claro que como todo inicio lleva tiempo y trabajo, hay que generar una masa de clientes, se vendió mucho de a uno, y operaron varios clientes nuevos que deja contentos a la familia Benenatti para que se vaya conociendo su genética”, dijo Zambrano.