Con un buen marco de público, la oferta se dispersó de forma ágil y total. Los toros Limangus de Maitea cotizaron a un valor promedio de 3.400 dólares, un incremento de 280 dólares sobre el remate del año pasado. El precio máximo fue de 3.600 dólares y el mínimo de 3.240 dólares.
Los Angus de Santa Trinidad, por su parte, pasaron por la pista con mucha fluidez, con un destacado máximo de 5.000 dólares, un mínimo de 3.600 y un promedio de 4.200 dólares.
En lo que respecta a la feria general, ingresaron 570 vacunos, que se comercializaron con gran agilidad. Los terneros machos se pagaron entre 700 y 840 dólares, las terneras oscilaron entre 600 y 750 dólares. Por su parte, las vacas de invernada acompañaron esta firmeza cotizando entre 900 y 1.200 dólares, mientras que las piezas de cría se despacharon a un valor de 900 dólares.