El Dr. Rafael Delpiazzo, profesor de la Facultad de Veterinaria, quien acompañó todo el proceso del desarrollo de la vacuna contra la garrapata del Institut Pasteur, mencionó que la misma “no dio los resultados esperados para la expectativa que había, pero en el fondo se puede ser optimista y ver el vaso medio lleno de que se hizo una prueba bastante completa, aunque todavía hay que hacer algunos ajustes, pero cualquier desarrollo lleva tiempo y es difícil que de primera funcione bien”.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Delpiazzo destacó el hecho de que varias instituciones públicas y privadas trabajaron de forma conjunta, y rápidamente hicieron el desarrollo.
Sobre la vacuna, indicó que “los animales respondieron bien a los títulos anticuerpos, pero no hubo una correlación con la carga parasitaria que tenían. Después hubo mucho efecto potrero en los diferentes campos, lo cual dificultó comparar los resultados”.
Desde la Facultad también se acompañan otros desarrollos que hay hoy frente a la problemática, y de igual forma se va a trabajar cuando se pruebe la vacuna cubana.
Con algunas temperaturas que no son propias de la época, “favorece a la garrapata, y nosotros como veterinarios tenemos que estar atentos al hecho de que muchas veces manejamos el tratamiento generacional”.