La situación que atraviesa la terminal especializada de contenedores del puerto de Montevideo volvió a encender las alarmas entre los exportadores uruguayos. Desde la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) advierten que la acumulación de interrupciones en la operativa portuaria está generando pérdidas económicas, dificultades logísticas y un deterioro de la confianza internacional en el país como proveedor.
La secretaria ejecutiva de la UEU, Margarita Varela, señaló que el problema trasciende el conflicto puntual que afecta actualmente a la terminal Cuenca del Plata y responde a una situación que se viene repitiendo desde hace varios años.
“Más que preocupación, es un tema de gravedad. No es solamente este conflicto, sino la acumulación de cortes en distintas operativas que afectan el puerto”, afirmó en diálogo con Valor Agregado de radio Carve.
Según explicó, durante 2025 se registraron 36 días con algún tipo de interrupción en la actividad portuaria, ya sea por jornadas completas o por detenciones parciales. En lo que va de 2026, esa cifra ya alcanza los 22 días.
“Queremos salir con el producto y el trabajo uruguayo al mundo, pero la puerta está cerrada”, resumió.
Un impacto que va mucho más allá de las horas de paro
Desde la Unión de Exportadores sostienen que incluso interrupciones de pocas horas pueden generar consecuencias significativas en toda la cadena logística. Varela explicó que una detención de tres, cuatro o doce horas puede provocar que una naviera decida omitir su escala en Montevideo, obligando a reprogramar embarques y generando demoras de una o incluso dos semanas para concretar una exportación.
“El impacto es mucho más grande que el tiempo que dura el paro. Hay que volver a coordinar espacios en los barcos, reorganizar el transporte, avisar a los clientes y rearmar toda una cadena logística que ya estaba planificada”, indicó.
La situación se vuelve especialmente delicada para productos perecederos o refrigerados, donde los retrasos pueden comprometer la calidad de la mercadería y el cumplimiento de contratos comerciales.
La dirigente advirtió además que Uruguay enfrenta un contexto complejo en materia de conectividad marítima, con una competencia creciente entre puertos de la región para captar servicios de las principales navieras.
“Cada vez es más difícil conseguir espacio en los barcos. Las navieras toman decisiones globales y si encuentran demoras o conflictos pueden optar por saltear Montevideo y priorizar puertos con mayores volúmenes de carga”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que mantener un puerto eficiente y operativo es una de las pocas variables que Uruguay puede controlar para sostener su inserción en las rutas marítimas internacionales.
Costos difíciles de cuantificar
Aunque la Unión de Exportadores no cuenta aún con una estimación económica de las pérdidas generadas por los conflictos registrados en 2026, recuerdan que durante los episodios ocurridos en octubre del año pasado se estimaron perjuicios cercanos a los US$ 60 millones.
Aquella situación afectó el movimiento de más de 11.000 contenedores y provocó la cancelación de más de 6.000 viajes de camión. Sin embargo, para Varela existen costos aún más difíciles de medir. “Hay un daño intangible que es la pérdida de confianza en el exportador uruguayo y en nuestro puerto. Eso es algo que también debemos defender”, afirmó.
La problemática adquiere una relevancia adicional en momentos en que comienzan a aparecer las primeras oportunidades comerciales derivadas del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
Según explicó la secretaria ejecutiva de la UEU, ya existen exportaciones que están aprovechando los beneficios arancelarios del acuerdo y numerosas empresas consultan sobre las condiciones para ingresar a ese mercado.
Sin embargo, advirtió que para aprovechar esas oportunidades es imprescindible contar con previsibilidad logística.
“Es muy difícil participar en una carrera para llegar primero cuando no sé si voy a poder iniciar la carrera”, señaló, en referencia a los productos sujetos a cuotas y ventanas de acceso donde el factor tiempo resulta determinante.
Reclaman medidas para garantizar la operativa
Desde la Unión de Exportadores remarcan que no forman parte del conflicto laboral y empresarial que afecta la actividad portuaria, pero entienden que es su responsabilidad visibilizar las consecuencias que la situación genera sobre el comercio exterior.
Por ese motivo solicitaron que las autoridades utilicen las herramientas legales disponibles para asegurar el funcionamiento normal del puerto.
“No hablamos específicamente de esencialidad, sino de aplicar los mecanismos legales que permitan que el puerto funcione de forma eficiente y continua”, indicó Varela.
La dirigente también confirmó que algunas empresas ya han comenzado a evaluar o utilizar alternativas logísticas a través de otros puertos de la región para cumplir con sus compromisos comerciales.
“Lo natural para nosotros es exportar por Montevideo y eso es lo que queremos defender. Pero ante la incertidumbre, algunas empresas están explorando otras opciones”, concluyó.