El representante de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) en la Junta del Instituto Nacional de Carnes, Ricardo Reilly, señaló que al cierre del ejercicio “el mercado ganadero está teniendo un comportamiento acorde a la época, en muchos casos con engordes que vienen algo atrasados por la seca que afectó a gran parte del país, y a eso se le sumó la entrada del invierno que enlenteció el crecimiento de los verdeos. Entonces, veo un mercado estable en términos generales”.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Reilly indicó que con la tonelada de carne exportada en el eje de los US$ 5.600, un precio del novillo sobre US$ 5,50 y mercados internacionales que siguen empujando, muestra un predominio de la estabilidad.
Sobre las expectativas para el segundo semestre, el representante de la ARU en Inac sostuvo que “presenta interrogantes, por un lado está la oficialización de la suspensión del ingreso de carne de Brasil a la Unión Europea. Hay que ver qué pasa con la demanda china y los stocks que tienen, además es un período que va a encontrar a Brasil y Australia por fuera del mercado”.
El comportamiento del mercado también va a depender de los volúmenes que importe Estados Unidos, “ahí se pueden batir otros récords, es un mercado que se está acercando a los volúmenes de importación de China, es el mercado que está generando los mayores cambios en el mercado mundial de carnes”.
“Todo esto hace suponer que nos espera un segundo semestre auspicioso, con una tónica de mercado similar a la del primer semestre y un valor del ganado que va a depender de lo que suceda en los principales mercados”, expresó Reilly, que además agregó que “hoy en el mundo hay una demanda que es estructural, que es la que hoy está empujando esta situación de precios”.
Con respecto a la oferta de ganado para faena en la segunda mitad del año, partiendo de una base que la misma se encuentra un 16,5% con respecto al mismo período del 2025, el integrante de la Junta del Inac manifestó que “los números se van a equilibrar un poco más. Creo que seguir repitiendo que a Uruguay le falta ganado para faena o que va a faltar carne para satisfacer la demanda no es bueno a nivel interno ni en términos internacionales, no me parece una buena estrategia”.
En un contexto donde las principales ganaderías enfrentan reducciones en su stock, “diría que Uruguay es un país se destaca por mantener intacto su stock y ha logrado crecer en sus niveles de productividad con un perfil de rodeo mucho más criador, con más vacas y dándose el lujo de retener vientres”.
“Esto nos permite seguir siendo un proveedor destacado a nivel internacional”, acotó Reilly.