El conflicto bélico que se desarrolla en Medio Oriente a nivel del comercio de carne puede dejar impactos, por ejemplo en Brasil que tiene exportaciones importantes a esa zona y también a nivel de logística marítima, expresó en primer lugar Diego Ponti, analista ganadero de AZ Group.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Ponti señaló que “esta situación genera mayor riesgo y si hay mayor riesgo se encarecen los fletes, incluso con menor disponibilidad de barcos. También deja efectos en el precio de los combustibles, con el aumento en el precio del petróleo que superó los US$ 100 por barril”.
Otro posible impacto pasa por el lado del maíz, porque “cuando sube mucho el petróleo hay más presión por el etanol, y el grano tiende a subir”.
Para poder dimensionar los impactos de la guerra, una de las claves es la duración en el tiempo, si se alarga “puede ser alarmante”.
A criterio del analista argentino, en el mercado de la carne, hoy lo que más pesa “es el desajuste estructural que hay a nivel mundial entre la oferta y la demanda, con una oferta limitada de parte de Brasil, Argentina, Australia y Uruguay. Eso hace que los precios a nivel internacional sean récord, con la Hilton arriba de los US$ 20.000 por tonelada, China pagando en el eje de US$ 7.000 la tonelada de garrón y brazuelo, Estados Unidos híper firme y necesitado de carne, entonces el mundo claramente hoy necesita carne”.
“El desajuste entre la oferta y la demanda no es coyuntural, tiende a ser estructural”, enfatizó.
Ponti finalizó señalando que este conflicto, “no me imagino que sea algo de fuerte impacto para el mercado de la carne”.