En las últimas horas, y luego de mucha intentar, productores que están en la zona afectada por la represa de Casupá, lograron una reunión con Edgardo Ortuño, ministro de Ambiente, “desde el 5 de agosto del año pasado estábamos intentando tener esa reunión, finalmente nos recibió y le pudimos plantear toda la temática”, expresó Álvaro Rivadavia, vocero de los productores de la zona.
En diálogo con Valor Agregado de radio Carve y Oriental Agropecuaria, Rivadavia indicó: “el ministro nos transmitió que si el informe ambiental y su plan correspondiente de mitigación no sale favorable, la obra no se haría”.
El informe ambiental está a cargo de una consultora, costeado por la OSE y controlado por el Ministerio de Ambiente. Entonces, “si eso no sale de acuerdo a los protocolo, la obra no debería de salir”.
“De todas formas, tenemos sentimientos encontrados, porque en concreto nos dijo eso, pero por otro lado, en el diálogo nos dio a entender entre líneas que el informe es muy poco probable que no salga favorable”, afirmó Rivadavia, que además agregó que “es un poco raro que un ministro que debería de estar embanderado en los temas ambientales, le reste importancia a las cuestiones de análisis sobre el mismo ambiente”.
En el encuentro, se informó que no hay una fecha definida para que se presente el informe final.
Profundizando sobre la reunión, el productor de la zona afectada por la represa, sostuvo que “le planteamos un montón de cuestiones que no estaban consideradas hasta ahora en lo que se dice a nivel público”.
Con respecto al área afectada, señaló que las inundadas serán 3.000 hectáreas y afectadas serán unas 3.600 hectáreas, “pero el área efectivamente afectada desde el punto de vista efectivo hay que multiplicar por cuatro, son 12.000 hectáreas”.
En caso de que el proyecto prospere, los productores pretenden que la indemnización se realice tomando en cuenta esas 12.000 hectáreas, y siendo así, tomando un precio de US$ 4.000 por hectárea, el Estado debería de desembolsar casi US$ 50 millones en indemnizaciones.