Rurales El Suplemento

Rodolfo Victorica: “Alternancia política subirá ánimo del agro”

El director de Caldeyro y Victorica, Rodolfo Victorica, habló de la actualidad del mercado de los campos y sus perspectivas.

Rodolfo Victorica.

Guillermo Crampet | [email protected]

– ¿Cómo analiza el comportamiento del mercado de los campos?

– Después de tener una caída en las operaciones, el mercado ha ido creciendo en los últimos años. Los datos del Instituto Nacional de Colonización indican que en 2017 se vendieron 80.000 hectáreas, en 2018 unas 101.000 hectáreas y en el primer semestre del 2019 unas 103.000 hectáreas, lo que indica que el año podría cerrar con cerca de 130.000 hectáreas vendidas. Y algo que no es menor, se está moviendo más a pesar de la incertidumbre política. Creo que es a raíz de un ajuste de precios que si se compara con las referencias pico del 2014 están 30 hasta 40% más abajo. En el último año hubo remates y licitaciones que llevó a ajustar y acomodar los precios. Tampoco hay que olvidar que fue un año en que se vendieron cinco de los campos más grandes del país y lo compraron capitales y familias uruguayas: en Soriano uno de 5.000 hectáreas, en Durazno de casi 8.000 hectáreas, en San José 5.800 hectáreas y Cerro Largo 6.500 hectáreas, es claro que hubo un parate a años como los últimos diez que tuvimos un boom, hoy no tenemos una explosión pero el mercado está ágil y con ventas importantes.

– ¿Por dónde pasa el negocio del comprador?

– La rentabilidad agropecuaria no es lo más tentador, pero tampoco han sido muy grandes las rentas en el agro. Sino que la tierra han sido resguardos de capitales con el incremento de su valor. El precio del campo en Uruguay se ha ajustado bastante y la gente ha detectado una oportunidad interesante, por ejemplo, el campo en San José se vendió años atrás en más de US$ 6.000 por hectárea y ahora se comercializó en US$ 3.200 la hectárea. Hay una diferencia muy relevante en el valor, que simplemente con que la referencia se incremente 20%, para el inversor sería un excelente número. La gente lo ha visto como un resguardo y como una buena oportunidad para invertir en tierras.

– ¿Los fideicomisos han dinamizado el mercado de los campos?

– Los fideicomisos de las Afaps han sido una aspecto importante, en el rubro forestal, desde el 2011 a la fecha, se llevan invertido más de US$ 370 millones, y realmente para Uruguay es mucha plata. Además, a raíz de la forestación los fideicomisos se hicieron parte en la agricultura y riego, que salieron fondos, el primero en 2016 y en este año dos más, que entre los tres la inversión suma US$ 250 millones. También es mucho dinero para el mercado uruguayo. Sumando esto a lo anterior, se ha generado un movimiento importante, que no llega a ser el boom de los argentinos desde el 2003 en adelante, pero el mercado se ha movido y ha tenido un ritmo interesante.

– ¿Estamos en un piso de precios?

– Ahora es un momento de bastante estabilidad, no me animo a decir que sea un piso, pero si el valor de la tierra se ha ajustado notoriamente en los últimos años y el comprador lo notó. Pero no creo que siga bajando, porque si vas a buscar un campo agrícola de punta de gran escala no encontrás, lo mismo sucede con los forestales. Te cuesta conseguir a precios de mercado, quizás en ganadería hay más. Aunque repito, no está siendo fácil encontrar oferta y eso indica que quien tiene su capital lo defiende y está contento con el activo, no se con la renta.

– ¿Cuánto podría influir en el mercado si hay un cambio de partido político en el gobierno?

– Ni que hablar que habrá mejor ánimo en el agro. Lo que sucedió el domingo indica que podría venir una alternancia y es otro aire, lo que ayuda al entusiasmo de la gente porque la agropecuaria necesita un cambio, haría muy bien. Pero tampoco creo que venga un aluvión de inversiones a la tierra como ya sucedió en los últimos 15 años donde se vendieron más de 8 millones de hectáreas.

– ¿La elección de Alberto Fernández en Argentina podría generar un retorno de las inversiones de ese país?

– Algunos argentinos van a venir, pero ya no es el mismo Uruguay desde la primera vez que vinieron ellos. Hay más carga impositiva, los commodities tienen otros números y la producción tiene números mucho más finos, todo eso restringe. Queda claro con el accionar de grandes grupos económicos que llegaron a trabajar a mucha escala y se fueron. Productivamente les costó y ya hicieron la prueba. Cuesta producir en el país, por tanto, no veo que sucedan cambios rotundos.