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La mesa quedó servida, tras un muy buen año

“Esperemos que el clima acompañe, que no falten las lluvias y que la demanda del exterior se mantenga. Además, que todos los uruguayos nos demos cuenta de la importancia de tirar juntos para el mismo lado en beneficio del país...”

Martín Olaverry ok
Martín Olaverry.

El año 2021 cierra con precios muy buenos para la mayoría de los productos de origen agropecuario y esta es una muy buena noticia para el país en su conjunto. Uno de los sectores “malla oro” permite que la economía mantenga los motores encendidos generando divisas por las exportaciones y oportunidades de trabajo en toda la cadena de producción. Esta mejora de los valores de exportación ha estado marcada también por una suba de costos de producción, ya que los insumos han tenido también un incremento importante. Los fletes marítimos a lo largo de 2021 han sido un desafío para los exportadores ya que se dio un congestionamiento de líneas y menos barcos pasaron por el puerto de Montevideo.

En lo interno, hay que destacar la certeza que se ha dado por parte del Gobierno, no hubo cambios en materia tributaria, el sector ha incrementado su facturación y aportará más por el incremento de la renta de las empresas. Por otra parte, hubo avances en mejorar la inserción internacional ya que se trabaja en concretar un acuerdo comercial con China y no se descartan otras opciones.

Uruguay pagó en China, solamente por concepto de exportación de carne, unos 180 millones de dólares por concepto de aranceles. Bajar esta carga es darle mejores oportunidades de competitividad a toda la cadena y beneficiará al país en su conjunto.

Si bien el mundo sigue amenazado y con incertidumbre por la pandemia, las perspectivas para el 2022 son alentadores y en general los analistas prevén un escenario de precios que se mantendrían durante el próximo año.

Repasemos algunos datos y acontecimientos que ocurrieron durante el año. En primer lugar, recordemos que tomando como referencia el promedio de enero febrero el valor medio de la tonelada de carne vacuna se ubicaba en US$ 4.160, en la última semana que informa INAC al 18 de diciembre el valor promedio se ubicó en US$ 5.092.

El novillo, cerrando el mes de enero, comienzos de febrero, estaba a US$ 3.30 y la vaca a US$ 3 en cuarta balanza. Los más optimistas pensaban que el novillo en post zafra “podría llegar a un pico de US$ 4”. Hoy cerramos el año con un novillo que se ubica en el eje de US$ 4.40 y una vaca a US$ 4.20.

China es nuestro principal destino con una demanda que ha estado sostenida durante todo el año. Pero hemos tenido en este año algunos acontecimientos importantes, uno de ellos ocurrió en el mes de abril con el protocolo de exportación y el etiquetado de cortes. Recordemos que una planta importante del país (BPU) estuvo fuera del país asiático por varios meses, se vivieron semanas de incertidumbre con el ingreso de contenedores que iban en viaje, finalmente el gobierno y los privados aclararon la situación con las autoridades chinas y todo volvió a la normalidad.

A este acontecimiento no solo lo destacamos por el tema comercial, este hecho provoco cambios importantes en el gobierno. A raíz de ese hecho, desde Torre Ejecutiva se resuelve un cambio de toda la estructura de los Servicios Ganaderos del MGAP. En mayo asumió la dirección de área del Ministerio el Dr. Diego De Freitas quien anunció, entre otras cosas, una revisión de todas las campañas sanitarias.

Pero, a pocos días de esta situación, se le pide la renuncia al Ministro Carlos María Uriarte y asume la cartera Fernando Mattos, quien se desempeñaba como presidente de INAC. Para el Instituto, es designado Conrado Ferber que ocupaba la vicepresidencia.

Me parece importante en el repaso del año destacar esta situación que generó un cambio importante en la estructura de las autoridades de gobierno vinculadas al sector.

Volviendo al mercado, a lo largo del año se dieron cosas que favorecieron a Uruguay. Australia en una fase de retención y una relación tensa con China que afectó su vínculo comercial. En mayo, el gobierno de Argentina anunció que restringía las exportaciones, nuestro vecino dejó sobre todo un espacio en China ya que mantuvo las exportaciones dentro de las cuotas.

En septiembre, otra de las cosas destacadas fue la confirmación de los casos atípicos de Vaca Loca en Brasil. Todos pensaban que la suspensión de China duraría pocos días, pero finalmente se extendió por unos tres meses. La salida del principal proveedor de carne naturalmente ayudó a Uruguay en ese mercado fundamental.

El año ha sido muy intenso, la mesa quedó servida para la ganadería uruguaya y se aprovechó el momento. Cerramos el año con más de 500 mil toneladas de carne vacuna exportada y una facturación, solo por exportación, que supera los 2 mil millones de dólares.

Si Dios quiere esperemos que el clima nos acompañe que no falten las lluvias que son tan importantes para todos los sectores y que la demanda del exterior se mantenga. Que todos los uruguayos nos demos cuenta de la importancia de tirar juntos para el mismo lado sin poner “palos en la rueda”. Les deseo un gran 2022 y que se cumplan los deseos de cada uno de ustedes.

El principal factor que impactó de forma negativa sobre los precios internacionales de la carne vacuna el año pasado fue la política de cero Covid en China. Eso quedó de lado, por lo que es lógico pensar que haya una evolución positiva del mercado en los próximos meses
Llama la atención que en estas horas se hable por todos lados de una situación que comenzó hace meses. Es como que recién ahora “la seca llegó a Montevideo…”
La economía china promete reactivarse este año, aunque todavía plantea incógnitas. Es un asunto clave para los agronegocios, en especial para el sector cárnico. Mientras, se siguen esperando lluvias más generalizadas. Si no hay más oferta, el efecto de una mayor demanda será acotado
Según José María Rodríguez, “se ven cambios en el patrón meteorológico, porque empieza a llegar más humedad a la región que dejará lluvias de mayor frecuencia y acumulados en febrero y marzo
En el presente artículo comentaremos los incentivos tributarios por inversiones en Uruguay, específicamente para el sector agropecuario y relacionadas con el “agua”, frente a esta situación particular de sequía que atraviesa el país. Los mismos son diferentes, dependiendo si se trata de un contribuyente de IRAE o IMEBA.
El 2023 será un año más exigente para los agronegocios y no solo por la sequía. Uruguay quedó con costos altos en 2022 y no será fácil revertirlo. Pero avanzar más despacio no es retroceder.
A partir de que China recompuso su producción de carne de cerdo tras superar la epidemia de peste porcina africana, los precios de esta proteína bajaron de forma drástica y llamó la atención que no lo hicieran los de la carne vacuna. La Ruta de la Seda, que está permitiendo la llegada de carne importada a zonas alejadas de la costa china, jugó un papel preponderante para sostener el precio del producto que se importa fundamentalmente desde América del Sur.
Las ventas de bienes al exterior marcaron un récord impactante y el desafío es mantener el impulso. No será fácil: el escenario externo está cambiando y los precios bajaron. Por esto, también tienen que bajar los costos, dentro y fuera de los establecimientos.
El segundo semestre de este año fue complicado para la ganadería, aunque terminó dando sorpresas positivas en la agricultura. Si el clima acompaña, estos agronegocios seguirán aportando a la economía.
El escenario económico global y local se muestra más restrictivo en el cierre del año, pero los establecimientos agropecuarios, en general, han acumulado fortalezas para seguir adelante. Ahora tienen que ayudar el clima y la conducción económica.
En los próximos años los cambios en el uso del suelo seguramente mantendrán la tendencia de los anteriores; con la segunda planta de celulosa de UPM, lo lógico sería que se dé un crecimiento adicional de la superficie destinada a la forestación, aunque no debería ser muy significativo
La actividad no creció en el tercer trimestre y la economía cierra el 2022 con retraso cambiario y una economía global floja. Aun así, hay fundamentos para retomar la dinámica

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