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Walter Frisch: “Es fundamental” sacar adelante el Fondo Nacional de Lechería

Walter Frisch, presidente saliente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), dejará su cargo este martes. Sostuvo que el FFAL “es una mochila pesada que tiene el sector” y dijo que la lechería “debe tener las luces prendidas pensando a 15 años”

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-¿Cómo estaba la lechería uruguaya cuando asumió la presidencia de la Asociación Nacional de Productores de Leche en 2019? ¿Qué cambió a hoy?

- El sector hoy está mejor, porque pasó lo que no pasaba hace 6 años: mejoró el precio internacional de los lácteos. Cambió el precio internacional y eso hizo que la remisión de leche a la industria sea mayor. Sigue con problemas de fondo, cuya solución demanda tiempo y eso nos preocupa.

-Entre esos problemas de fondo seguramente está la competitividad. ¿Considera que hubo algún avance en ese sentido?

- Uruguay se vanagloria de producir la leche más barata del mundo, pero es costosa la producción, tanto a nivel predial, como en la industria. La energía, combustibles, fletes y servicios son costosos y eso pega fuerte en el sector. A su vez, tenemos problemas de aranceles altos al entrar con los productos en los mercados a los que le vendemos. La lechería es un sector netamente exportador, el 80% de los lácteos producidos tienen por destino la exportación. El sector lechero consiguió algunos avances, como una rebaja considerable en el costo de la energía para tambos e industrias, pero queda mucho trabajo por delante para continuar mejorando la competitividad del sector. Agarre el último año del gobierno anterior y el primero de este nuevo gobierno. Hay cambios para bien y en combustibles, si bien es más transparente el nuevo sistema, el aumento de los combustibles nos pegó mucho, por más que sea un cambio reclamado por toda la sociedad.

-¿Cuáles fueron los dos grandes temas que le dejó su antecesor en ANPL (Wilson Cabrera)? ¿Pudo avanzar?

-Ambos demandaban tiempo y necesitaban continuidad en el trabajo. Uno fue terminar la negociación por el reconocimiento por la pérdida de valor en la leche tarifada, esos famosos US$ 130 millones que reconoció que finalmente reconoció el Poder Ejecutivo. La leche tarifada no estaba ajustando su precio y el sector lo reclamaba. Se había terminado una primera etapa de negociación pero faltaban dos más. Fue una dura negociación. El Ministerio de Economía no nos atendía porque habíamos criticado que no subía la leche tarifada y nos cortaron las reuniones de trabajo. Finalmente, hubo una luz verde. Se terminó negociando una herramienta financiera que permitió que siendo deudores o no, todos tenían derecho a recuperar este valor de la leche tarifada que se había perdido. Eso fue un logro de toda la Comisión Directiva de ANPL.

-¿Y el restante tema?

-Gestionar que Venezuela pagara su deuda por los lácteos que importó de Uruguay. No cobramos en su totalidad esa deuda (el país caribeño aún debe en el entorno de US$ 30 millones), pero le planteamos al embajador de Venezuela en Uruguay (Julio Chirino) la necesidad de cobrarla. Fue un mal momento vivido, porque hubo una contrariedad con Conaprole que entendía que no era el momento justo de plantear acciones legales.

-¿Pero el tiempo le dio la razón?

- Pasó el tiempo y hoy día, hay una presentación para cobrar (por la vía judicial) esos papeles de negocio. Tenemos un gran derecho a cobrar esa deuda con Venezuela, porque es producción que salió de la cooperativa, sin perjuicio de nuestro Estado que fue el garante, pero no fue el responsable de no cobrarlo.

-¿Qué temas le deja al nuevo presidente de ANPL, Leandro Galarraga?

- Se planteó el Fondo Nacional de Lechería que se enmarca dentro de una Ley. Eso no se terminó de analizar, se está en plena discusión. Se habló con todos los partidos políticos y todos están de acuerdo en sacarlo adelante. Esa es una tarea que requiere tiempo, llevará una gran discusión de trabajo. Hay muchas medidas que entenderíamos que serían justas para promover la lechería y poder ser competitivos, por eso muchos le llaman Ley de Lechería. Es fundamental esa herarmienta.

-Más allá de los avances ¿considera que Uruguay continúa sin tener una Política Lechera?

- Sigue sin tenerla. Cuando entramos en períodos largos de crisis de precios, no tenemos nada que nos ampare y apelamos a eso que terminamos no deseándolo y es una mala solución llamada el Fondo de Fomento y Financiamiento de la Actividad Lechera (FFAL). Tiene cero costo, pero es ir a transar con un prestamista que nos deja en una situación débil cuando tiene un negocio alicaído. El préstamo se hace condiciones sumamente desventajosas, más allá que los negociadores hacen lo imposible para mejorar las cosas, pero es una mochila pesada que lleva la lechería. Tenemos que respetar esta herramienta, vamos a cumplirla, la estamos cumpliendo, pero entendemos que tenemos más que condiciones para fabricar herramientas a largo plazo y pensar en la próxima jugada. Hay que tener las luces prendidas pensando para dentro de 15 o 20 años y para eso se requiere una Ley de Lechería. Se deben prever los problemas. Cada tantos años hay una crisis de precios o de mercado en este sector y ese es un punto débil que entendemos se debe fortalecer.

-En su momento se dijo que tenían un mal relacionamiento con el gobierno. ¿Lo ve así?

- Para mí es todo lo contrario. Somos representantes de los productores y no tengo que tener ninguna amistad con el gobierno. Debo tener el relacionamiento político para negociar de la mejor forma con el Poder Ejecutivo, porque tengo intereses económicos para mi sector y al gobierno le pido mejorar las condiciones de los productores. Esa es la finalidad que se tiene como gremialista y para cumplirla no se precisa ser amigo del gobierno, ni tampoco llevarse mal.

Conaprole cumplió con ahorro que pedimos

-Cuando Walter Frisch asumió la presidencia de la ANPL en 2019, una de las primeras cosas que planteó la Comisión Directiva de la gremial fue pedirle a Conaprole austeridad con los gastos. ¿Qué balance hace de esa demanda?

-En momentos y situaciones difíciles, le pedimos a los directores de la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (Conaprole) que ahorrara dinero y bajara gastos. Hay que reconocer que esa medida fue adoptada por la cooperativa y en todas las Asambleas, lo primero que nos ponen son las medidas de ahorro. Parte del próximo aumento de precio de leche de diciembre, enero y febrero, parte de ese aumento es precio de leche, surge de ese ahorro. Levanto la voz de todos los productores, hay que reconocerle a la cooperativa que cumplió con el pedido de los tamberos, apostando a un ahorro en los procesos.

-¿Cómo se evalúa el posible TLC con China?

-Los TLC son muy importantes. En ese caso no sólo ganará el sector lechero, que ahorraría el 10% de arancel que paga al vender, se generará más trabajo y más divisas para el Uruguay que se derramarán en toda la sociedad.

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Como cada cinco años, la principal industria exportadora del Uruguay elegirá su futuro en las elecciones del próximo viernes 10. Los 1.508 electores habilitados para votar, en comicios que cuentan con la supervisión de la Corte Electoral, tendrán tres opciones para elegir a los futuros dirigentes de la empresa que facturó en el último año 517 millones de dólares en exportaciones, a más de 60 países, y 267 millones de dólares en el mercado interno. Una empresa que procesó 1.542 millones de litros de leche en el último año y que cuenta con 2.042 empleados en las siete plantas
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El recambio generacional es uno de los grandes desafíos para el futuro del rubro, ya que generalmente los hijos jóvenes de los tamberos tradicionales no encuentran atractivo el esfuerzo que deben realizar sus padres

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