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Billy Battro: “El empresario tiene que ser generoso y preguntarse dónde puede dar una mano”

El empresario agropecuario analizó el momento de la agricultura y la ganadería, destacó el potencial del riego y la integración entre ambos rubros, pero también puso el foco en la responsabilidad social. El Banco de Alimentos ya distribuye más de 700.000 kilos al año y llega a unos 250 centros, mientras Fundación Sentires trabaja en la inclusión y desarrollo de personas con síndrome de Down

Billy Battro en Hablemos de Agro.

Billy Battro combina desde hace años la actividad agropecuaria con un fuerte involucramiento social. En entrevista con Hablemos de Agro, por Canal 10, repasó los resultados de una campaña agrícola marcada por la seca, explicó cómo la ganadería, el corral y el riego ganan espacio dentro de su sistema productivo y dedicó buena parte de la conversación a dos proyectos que impulsa: el Banco de Alimentos y Fundación Sentires. “Las empresas están para crecer, producir y ganar plata, porque así generan más trabajo, pero destinar un poquitito es nada y el impacto es enorme”, afirmó.

Un ejercicio que “cerró lindo”

Billy Battro analizó el cierre del último ejercicio agrícola y aseguró que, pese a las dificultades climáticas, el resultado terminó siendo razonable. “Cerró lindo”, resumió.

En los cultivos de invierno, la empresa alcanzó unos 5.000 kilos por hectárea en trigo, 4.800 en cebada y 1.900 en colza, con un margen estimado de US$ 80 por hectárea, que permitió cubrir aproximadamente la mitad del alquiler y parte de los costos de estructura.

La soja fue más complicada por el déficit hídrico, especialmente en el litoral. En Mercedes los rendimientos estuvieron en torno a 1.000 kilos por hectárea, mientras que en otras zonas se ubicaron entre 1.500 y más de 2.000 kilos. Finalmente, la soja de secano promedió unos 2.000 kilos, con un resultado prácticamente de equilibrio.

Billy Battro en Hablemos de Agro, de Canal 10.

“Ganamos un poquito con el invierno, zafamos con la soja y lo que sí voló la bata fue el maíz”, resumió. La empresa mantiene desde hace unos 15 años una rotación estable, con aproximadamente un tercio de maíz, un tercio de soja de primera y otro de soja de segunda. El maíz, realizado como cultivo de segunda y comercializado como grano húmedo, promedió unos 8.000 kilos por hectárea.

Para el actual invierno, Battro se mostró optimista. La implantación fue buena y las últimas lluvias permitieron recuperar los cultivos. El área se divide aproximadamente en 50% colza y 50% entre trigo y cebada, aunque este año aumentaron el trigo y redujeron considerablemente la cebada por las dificultades comerciales que presenta.

La empresa ya tiene vendido cerca del 80% de la colza y avanzó con la cebada. En trigo, en cambio, comercializó alrededor del 20%. “Soy un poquito más alcista. Creo que todavía tiene espacio para mejorar”, afirmó.

La ganadería ganó espacio en el sistema

Aunque el origen de la empresa es agrícola, la ganadería comenzó a incorporarse hace varios años y actualmente comprende unas 3.000 hectáreas y alrededor de 4.000 cabezas.

“Con estos precios y esta coyuntura, la ganadería es impresionante cómo está respondiendo desde lo económico y desde cómo se complementa con la agricultura”, señaló Battro.

La empresa realiza ciclo completo, cuenta con unas 800 hectáreas de praderas y mejoramientos y proyecta construir en Durazno un corral con capacidad inicial para 2.000 cabezas. La intención es utilizar principalmente ganado propio y manejar el encierre según las condiciones del mercado.

El corral también permitirá aprovechar el maíz propio o eventualmente trigo y cebada con destino forrajero. “Es una forma de integrar un poco más la cadena”, explicó.

Battro sostuvo además que la ganadería puede ser rentable en campos arrendados, siempre que exista una gestión precisa. “Es como que a la ganadería la agriculturizamos”, definió, en referencia al seguimiento de costos, producción de kilos y márgenes de cada establecimiento.

Billy Battro en Hablemos de Agro, de Canal 10.

Riego: estabilidad y un desafío con la energía

Battro se definió como un “fanático” del riego. La empresa instaló sus primeros equipos en 2012 y continuó invirtiendo, incluso sobre campos arrendados mediante contratos de largo plazo.

En la última campaña, la soja bajo riego promedió unos 4.300 kilos por hectárea y el maíz superó los 12.000. “Te da mucha estabilidad en el negocio”, afirmó.

En campos arrendados, el modelo consiste en que la empresa realiza las inversiones en represas, equipos, estudios y permisos mediante contratos de diez años. Al finalizar ese período, los equipos pasan al propietario. “El dueño no hace la inversión, valoriza el campo y a los diez años se queda con los equipos. Es un ganar-ganar”, explicó.

También destacó los incentivos disponibles para invertir en riego. Según señaló, los proyectos promovidos pueden generar beneficios fiscales del entorno del 68%, mientras que existen alternativas de financiamiento bancario de hasta 15 años.

El principal obstáculo, sostuvo, está actualmente en la energía eléctrica. La empresa proyecta regar unas 500 hectáreas con cuatro pivots en un campo arrendado, pero la disponibilidad de potencia y los tiempos de conexión representan dificultades. “Hoy la problemática más grande que veo es por el lado de UTE”, afirmó.

Banco de Alimentos: más de 700.000 kilos distribuidos

La actividad de Battro también tiene un fuerte componente social. El Banco de Alimentos, que nació hace 14 años, distribuye actualmente más de 700.000 kilos de comida al año y alcanza a entre 250 y 270 centros beneficiarios en prácticamente todo el país.

La organización cuenta con cuatro personas rentadas y unos 30 voluntarios, además de trabajar con unas 170 empresas productoras de alimentos. Las donaciones llegan a centros CAIF, escuelas, merenderos, cárceles, cotolengos y hogares de ancianos.

Entre los aportes recientes, Battro mencionó 30 toneladas de trigo que se transforman en harina, 20.000 kilos de arroz y 60 toneladas de maíz.

Según señaló, entre 12% y 15% de la población uruguaya enfrenta problemas de seguridad alimentaria. “Vivimos en un país productor de alimentos. A mí me hace mucho ruido”, afirmó.

Battro destacó además la reciente entrada en vigencia de cambios legales por los que el Banco de Alimentos trabajó durante varios años. Anteriormente, explicó, para algunas empresas podía resultar más barato destruir determinados alimentos que donarlos.

Con el nuevo marco, la expectativa es aumentar las donaciones. Además, el Banco mantiene la trazabilidad de los productos: las empresas pueden conocer cuántos kilos fueron distribuidos y dónde llegaron.

Entre los desafíos pendientes, Battro señaló la incorporación de carne. “Uno de los rubros que nos falta es la carne. Nos encantaría poder incorporar proteína”, afirmó.

“El empresario tiene que ser generoso”

Para Battro, el sector privado tiene un papel fundamental frente a las necesidades sociales. “El empresario tiene que ser generoso, salir un poco de esa cabeza solo de plata y producción y decir: ‘¿Dónde puedo dar una mano?’”, sostuvo.

A su entender, no son necesarios grandes aportes individuales para lograr resultados. “Las empresas están para crecer, producir y ganar plata, pero destinar un poquitito es nada y el impacto es enorme”, afirmó.

En ese sentido, consideró que la respuesta no debe quedar exclusivamente en manos del Estado. “Para mí el cambio no es esperar sentado que el gobierno haga; nosotros somos los que tenemos que hacer”, señaló.

Billy Battro en Hablemos de Agro, de Canal 10.

Fundación Sentires y la inclusión

Battro también es uno de los impulsores de Fundación Sentires, creada hace cuatro años a partir de una experiencia familiar: tuvo un hermano con síndrome de Down y su hija es terapeuta ocupacional especializada en esta área.

Actualmente, la fundación trabaja con unos 40 niños y jóvenes con síndrome de Down y cuenta con alrededor de 20 profesionales. También atiende a entre 40 y 50 personas con otras patologías.

El acompañamiento abarca desde recién nacidos hasta jóvenes que finalizaron su etapa educativa y comienzan su inserción laboral. Además, realizan talleres, actividades de integración y encuentros con especialistas del exterior.

Para Battro, el desafío también está en que la sociedad aprenda a integrar y valorar a las personas con discapacidad. “La idea es poder mostrar a la sociedad que estos chicos vinieron para dar valor a la sociedad”, concluyó.

Quienes quieran colaborar pueden hacerlo tanto con el Banco de Alimentos como con Fundación Sentires a través de sus respectivas páginas web. Battro explicó que es posible realizar aportes desde $ 200, además de colaborar mediante millas Itaú. En el caso de las empresas que donan alimentos, destacó que existe trazabilidad de los productos entregados, lo que permite conocer exactamente cuántos kilos fueron distribuidos y a qué instituciones o zonas llegaron.

Licenciada en Comunicación por la Universidad ORT (2017) y máster en Dirección de Comunicación Corporativa (2024). Desde agosto de 2020 forma parte del equipo de Rurales El País. Actualmente colabora con la revista de la Asociación Rural y produce el programa #HablemosdeAgro, que se emite los domingos por Canal 10. Además, acompaña a empresas del sector agropecuario en el diseño y la implementación de sus estrategias de comunicación. Anteriormente trabajó como periodista agropecuaria en El Observador y fue productora del programa radial Valor Agregado, en radio Carve.

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