Ganadería

Sigue trabajo para armar proyecto contra la bichera

Uruguay busca alianza para impulsar un plan regional.

Pablo Antúnez
Continúan las reuniones y el trabajo técnico para concretar un proyecto que logre controlar y posteriormente erradicar la mosca de la bichera (Cochliomyia hominivorax), también conocida como gusano barrenador del ganado.

En paralelo sigue abierta la encuesta voluntaria, que va junto con la Declaración Jurada de Dicose 2019, donde se le pide a los productores que respondan algunas preguntas que servirán de base para medir la incidencia del parásito y actualizar el cálculo económico sobre este problema, que este año, ayudado por el calor, en algunas zonas parece agravarse.

Esta semana, el Secretariado Uruguayo de la Lana y la Federación Rural tuvieron una reunión informativa en Livramento, con el Sindicato Rural de esa localidad brasileña contigua a Rivera, mostrando lo que está haciendo Uruguay para combatir este problema.
En ese marco, el gerente del Secretariado Uruguayo de la Lana, Romeo Volonté, contó el accionar de Uruguay y planteó la necesidad de realizar un plan de combate conjunto con Brasil y Argentina, que también padecen en el problema.

Según dijo a El País el presidente de la Federación Rural, Julio Armand Ugón, “los productores de Livramento quedaron muy entusiasmados” y ahora se volverá a analizar el tema y su problemática, en la reunión de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), que se celebra la próxima semana en el marco de la Expo Palermo (Argentina).
En estos días la mosca está quieta por las lluvias y los fríos, pero ni bien el clima le da una tregua, “vuelve a aparecer y sigue complicando”, comentó desde el norte del país Armand Ugón. Si bien hay datos de años anteriores mostrando las pérdidas económicas que causa, en algunas zonas parece haber recrudecido esta parasitosis.

La Cochliomyia hominovorax, se encuentra en América del Sur y en algunos países del Caribe. En 1996, según la Declaración Jurada de Dicose, causaba daños estimados por US$ 24.956.000 al año. En 2006 los daños habían crecido a US$ 38.400.000 anuales. Posteriormente, en 2014, en el marco de otra encuesta, ya afectaba el 8,4% de los ovinos, el 3,7% de los bovinos y ocasionaba la muerte de 2,1% de los ovinos y 0,1% de los bovinos.
Actualmente, tras un decreto del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, se formó un grupo de trabajo conformado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, el Secretariado Uruguayo de la Lana, el MGAP y otros organismos de investigación, donde se maneja un plazo de 180 días para la presentación de un proyecto de control y erradicación. Ya corrieron 90 días y el trabajo está bastante avanzado.

Hay investigación y proyectos de control, utilizando moscas estériles para bajar las poblaciones, que funcionaron bien. Años atrás, en el norte del país, donde por el calor la bichera hace grandes daños, funcionó un plan piloto con la utilización de moscas estériles que llegaban -tras ser irradiadas- desde un laboratorio de Panamá y eran soltadas en la zona problema. Esas moscas no podían reproducirse porque eran estériles y por consiguiente, la incidencia de las parasitosis disminuía. También se comprobó en la investigación que los ríos y otros elementos naturales funcionan como barrera y ese dato es fundamental para el futuro plan de control .