Ganadería

Pablo Zerbino: “La ganadería va a seguir siendo el motor del país”

Uno de los directores de San José del Yaguarí, hizo un repaso de la historia de la cabaña que desde hace siete décadas realiza selección de la raza Hereford en el país y desde hace poco más de una década también incursionó en Angus. El Dr. Pablo Zerbino además identificó similitudes y fortalezas de ambas razas “cuya complementación es fundamental para la ganadería en Uruguay”. Por otra parte, detalló el sistema productivo de San José del Yaguarí, basado en la cabaña como banco de pruebas y siempre atendiendo los requerimientos de los productores comerciales. Y analizó qué puede pasar en la próxima zafra de venta de reproductores, así como en la Expo Prado.

Pablo D. Mestre

-¿Es rentable hacer ganadería hoy?
-Depende de cada quien, de la forma en que se encare, pero gracias a la demanda internacional y al dólar que acomodó un poco y ayudó a contener los costos que en Uruguay son caros, en este momento sí, mayoritariamente es rentable. Vamos a ver cuando cierren las carpetas verdes, pero este es un momento bastante especial para el agro en general.

-Es un rubro que no ha parado…
-Dentro del país, la región y el mundo, si uno mira lo que está pasando en este momento con el tema de la pandemia y de los desajustes que hay a nivel político en algunas regiones, la ganadería es de los menos afectados. Estamos en una actividad muy beneficiada por el entorno sobre todo, es al aire libre, con muy poca concentración de gente y esos son elementos que suman. Comparado con las restricciones que se han impuesto y han sido graves en todo el mundo, llevando a muchas empresas a tener que cerrar por falta de mercados y de alternativas, a nosotros nos ha afectado en una proporción muy menor, sin dudas.

-¿Hay estímulos para la cría?
-Si claro, sin dudas. En este momento los valores son buenos y el mercado firme, si bien tropezó un poco en el otoño y principios de invierno sobre todo por la incertidumbre de la poca producción de forraje a raíz de una importante faltante de agua. Ahora ya estamos en un momento distinto, ha llovido, hasta por demás, en las mismas zonas que faltaba y lógicamente eso ha restablecido un poco la expectativa y las posibilidades de un buen negocio. Si bien estamos con un invierno que se ha instalado duro, pero sabemos que ya, como dice el paisano: “los días se están alargando” y esto empieza a verse en el buen ánimo de la gente.

-¿Cómo es el sistema productivo de San José del Yaguarí?
-Esto tiene una historia atrás. Arranca en el 45 con mi padre, José Víctor y su hermano Juan Carlos al frente de la cabaña y todo el resto de la familia en su entorno. Es bien sabido que a la familia Zerbino trabaja muy unida, no sólo en el campo, sino también con las empresas a nivel industrial, caso Cibeles, o Cavajani. Es una característica que nos distingue. En el campo eso no es la excepción. En el año 45, allá en Tacuarembó, arranca el establecimiento como una actividad ganadera, agropecuaria; a partir del año 48 empieza la cabaña y todo su historial en la participación en las distintas actividades de exposiciones, después las ventas de reproductores en remates también. En el año 97, se vendió el campo en Yaguarí y nos vinimos a Durazno, paraje Carpintería, trasladamos la cabaña, fue el gran motivo para seguir juntos. Y hoy es el giro principal sin dudas del negocio. Cuando hablo de la cabaña, me refiero a toda la actividad que involucra: la venta de reproductores, la venta de semen, la venta de embriones. Eso lo complementamos con invernada de novillos, vacas y hacemos agricultura, sobre todo como alimento para la preparación de nuestros animales.

-¿Cómo es el plantel?
-Estamos con un plantel de madres importante: 500 vacas de pedigree, son 300 Hereford y estamos llegando a 200 Angus. El PI de Hereford arranca en el 48, estamos en el RP 15.236 que es el que nació este otoño. Yaguarí en este momento, si no me equivoco, es la cabaña que más registros de Hereford PI tiene. Y en Angus, empezamos en 2006 y ya estamos llegando al RP 1.000.

-¿Cuál es el objetivo de la cabaña?
-La cabaña es un banco de pruebas. Es una actividad muy especial, en la cual lo que se procura es la generación de productores que sean capaces de trasmitir esas características que son buscadas por su importancia económica a las futuras generaciones. Por lo tanto, hay un trabajo de un gran celo en cuanto a los registros, a la forma de criar las distintas generaciones de animales, en una palabra crear adecuadamente los grupos contemporáneos que son los que permiten evaluar en forma lo más uniforme posible, la capacidad, o el potencial de desarrollo de cada animal.

-Los Zerbino son parte de la historia de la Hereford en el país y desde hace más de una década incorporaron el Angus. ¿Hay diferencias en la cría de ambas razas?
-Sí las hay. A veces muy notorias en muchos sentidos. Cuando uno se pone una camiseta ve las ventajas de una raza y se pone la otra y habla de ventajas de la otra raza. Pero, más allá de eso, lo importante es la complementación que hay entre las dos razas. Ese es el gran potencial. Tuve la oportunidad de verlo en Estados Unidos, la vaca de cría por excelencia en ese país es la Black Baldy (careta) y es en gran parte el motivo fundamental por el cual nosotros decidimos ingresar en la raza Angus, visto el hecho que comercialmente es muy difícil no utilizar todas las herramientas disponibles. El hecho del cruzamiento es una realidad que, tarde o temprano, iba a llegar. Fue una decisión familiar importante y difícil que duró unos cuantos años en el directorio de la empresa. Pero sinceramente convencidos que era algo que no se podía postergar. Uruguay tiene un volumen y un gran trabajo hecho en el Hereford por muchos años, la mayoría importante del ganado comercial era gran parte puro, y entendíamos que de alguna manera eso iba a llegar, como llegó, y queríamos ser parte, aprovechando nuestro know how a nivel de la cabaña, la experiencia, el equipo humano y entonces sentíamos la obligación para proyectar nuestra actividad hacia adelante, hacia un futuro distinto en el tema ganadero que deberíamos ingresar con el Angus.

-¿Cuáles son las ventajas de una y de otra?
-Básicamente el Hereford lo que tiene es un mejor temperamento, es una realidad, es más rústico, más grande en general de tamaño, un frame mayor, y se comporta mejor cuando las condiciones ambientales no son tan buenas. Y en el Angus, la precocidad, todo lo que es la calidad de ubre por ejemplo, la facilidad de parto, o sea son detalles, factores que están bastante definidos. Y por otra parte son las dos razas británicas que se destacan ambas por la calidad de carne. Para mi lo fundamental está en la complementación de las razas. Basta ver hoy la importante entrada que ha tenido Angus en el ganado comercial y eso en gran medida está explicado por ese motivo.

-¿La mejora de las pasturas explica el crecimiento Angus?
-En gran medida sí lo justifica. Por otro lado, está todo el tema reproductivo, una raza más fértil que la otra. Mucho depende del manejo que se le dé a cada raza. Hay productores exitosos y muy exitosos tanto con una, como con la otra raza pura, eso no quita para nada el hecho de reconocer que el manejo en todas estas cosas es lo que define la actividad en cualquier empresa. Uruguay supo disfrutar por muchos años la raza Hereford, hay un trabajo a nivel de lo que es la Sociedad de Criadores, muy importante, con mucho criterio, con apuesta a la práctica, durante muchos años con apoyo del INIA, desde fines de los 60 y ha generado una forma de trabajar muy importante que es un gran respaldo que tienen los criadores para poder usufructuar la mejora genética desde ese punto de vista. Más allá de todo eso, creo que dentro de lo que es un cruzamiento bien hecho, bien llevado, racional y atendiendo las ventajas de cada una de estas dos razas, por ese lado es por donde ha encaminado Uruguay y está correcto.

-El crecimiento de Angus, no ha afectado a Hereford, sino que se ha potenciado la ganadería. ¿Comparte ese concepto?
-Es así. Lo que ha habido es un crecimiento de una raza muy buena como es el Angus, que estaba muy relegada y lógicamente ha ocupado espacios que aparentemente puede parecer que eran de Hereford. Pero si se mira atentamente, Hereford si bien ha mermado algo, estoy convencido que sigue teniendo un enorme potencial para ser protagonista, en conjunto con Angus, de la ganadería nacional en función de nuestra realidad productiva, de nuestro ambiente, de nuestros mercados y, sobre todo, de la gran calidad que tienen estas dos razas desde el punto de vista carnicero.

-¿Qué espera para esta zafra?
-Siempre es un enigma eso. Pero vemos hoy los valores de las haciendas, el ternero sigue firme, el ganado sigue firme y mejorando, todo está dado para que la ganadería siga siendo el motor del país, por tanto, la demanda de reproductores tiene que estar bien. Los valores no tendrían por qué ser distintos a los del año pasado, por lo que nos obliga a llegar de la mejor forma posible con los toros y las vaquillonas y poder, una vez más, cubrir las aspiraciones de la clientela. Creo que no debería haber motivo para pensar que no vamos a tener una zafra de reproductores buena nuevamente.

-¿Cuántos toros ofrecerán este año?
-En general, estamos en torno a los 130 a 140 toros, serán 100 en el remate y el resto después, siempre después del remate algo que hemos tenido claro toda la vida. Veremos en qué condiciones será el remate. Las aspiraciones es hacerlo por tercer año en la cabaña, con o sin gente, con tapaboca o sin tapaboca, veremos cómo viene la mano. Estamos preparados para todo, eso es un detalle frente a las dificultades que tienen hoy otras actividades. Estamos en condiciones de poder acomodarnos en ese sentido para salir adelante como corresponde.

 

“Hay que atender al productor comercial…”.

 

Hace unos años me dijo que el mejoramiento genético de los ganados se realiza en forma lenta, como quien levanta una pared con ladrillos, y puso cuatro pilares en los que se sustenta la elección de un toro: fenotipo, funcionalidad, objetivos de producción y datos objetivos. ¿Sigue siendo así?
-Más que nunca es así. Hay que tener claro que la genética se va sumando de a poco. Es totalmente aditiva, una selección aditiva, uno va sumando como ladrillos, construyendo algo. Eso lleva tiempo, mucho pienso, hay que atender los mercados internacionales, pero fundamentalmente la demanda del productor comercial. En eso estamos, aprovechando la herramienta que tenemos disponible, tanto en Hereford como en Aberdeen Angus que también tiene una evaluación genética importante y creciente. Y no podemos de ninguna manera desatender esos elementos para llegar al mejor producto, en base a la necesidad del productor.

-¿Y qué necesita?
-Cada vez necesita más animales que no le den trabajo, que le permitan producir, generar lo que aspiran en el campo, pero con el menor trabajo posible. Sobre todo la facilidad de parto, una buena ubre, animales que no les generen dificultades al criador sino todo lo contrario.

 

Expectativa por la Expo Prado, como desde hace 68 años…

 

-Desde al año 52 concurren en forma ininterrumpida a Expo Prado. ¿Cómo está la fila de este año 2020?
-Estamos trabajando en eso, esperando cuáles son las decisiones que toma la Rural. Somos una cabaña que ha logrado Grandes Campeones en Hereford, en Polled y en Angus. También miramos el aspecto comercial que no es menor. Las oportunidades en el año no son muchas, por lo que no podemos dejar de aprovecharlas para cumplir con los objetivos económicos de seguir adelante con la cabaña.

-¿Se prepara distinto para el Prado y los que van al remate?
-Sí, se preparan diferente. Ya a partir del mes y medio de edad, el ternero al pie de su madre en el momento que se tatúa, le damos la primera mirada, apartamos aquellos terneros que al ojo nos parecen los más destacados, los con más chance fenotípicamente de tener mejor actuación y se hace un manejo distinto, con más cuidado, se empiezan a racionar antes y llevan un régimen alimenticio y un cuidado diferente y permanente. Los animales para el remate, que es el gran núcleo comercial de la cabaña, el régimen de alimentación es menor, pero procuramos llegar a los dos años con los toros en muy buenas condiciones para poder atender a la demanda. La ganadería de cabaña está orientada hacia el sector comercial sin dudas. Ese es nuestro mayor desvelo, mantener la clientela, procurar entender sus necesidades, trabajar en pos de eso más que lo que puede significar de repente ganar una exposición más o una menos.

-¿Cómo ha sido este año para la preparación?
-Tuvimos ventanas en las cuales se pudieron sembrar las avenas, los verdeos, si bien más o menos demorados en función del clima, hoy los tenemos bien. Todo lo que es el tema granos, en general, está relativamente en mejores condiciones que en el pasado, o sea que tampoco es difícil. También hoy notamos que hay una mayor oferta de raciones, hay compañías que se han instalado por todo el país ofreciendo raciones que están muy bien hechas, balanceadas, cosa que antes no había, o sea que en ese sentido es más sencillo poder alcanzar y cubrir las necesidades de estos animales.