Ganadería

Gonzalo Rodríguez: “La ganadería competitiva pasa por el lado de la funcionalidad…”

El jurado de Hereford dijo que “primero busco los toros, los ordeno fenotípicamente y luego en la similitud defino con los datos objetivos en los que la Sociedad de Criadores ha trabajado mucho y que deben arrojar un balance de las condiciones”.

Pablo D. Mestre

-¿Qué significa ser jurado Hereford en la Expo Durazno?
-Estoy disfrutando la previa, me parece una gran experiencia. He jurado varias exposiciones de rústicos, de tríos, pero es la primera vez de bozal, si bien lo he hecho del lado de afuera. Durazno es una pista divina porque se palpa mucho la pasión que se le pone. Además, es muy familiar, por eso le tengo mucha simpatía.

-¿Cambia jurar rústicos o de bozal?
-No a nivel global en lo que uno busca, pero sí son más importantes los detalles. En rústicos se valora la uniformidad del lote, lo que intenta transmitir el cabañero, el productor que presenta ese lote dice mucho en un brete, la uniformidad y el rumbo genético de a dónde va. En los de bozal empieza a haber otros detalles que son importantes en su funcionalidad, como los aplomos, las angulaciones, la suavidad con la que entra en su tren delantero, empiezan a aparecer otras cosas, pero siempre dentro de un dibujo ideal que tenemos cada uno de lo que debe ser el animal que necesitamos.

-Descríbame ese dibujo en su cabeza.
-De adelante hacia atrás, con una cabeza chica, con ojos bien escondidos en la cabeza, un cuello suave que entre suavemente al esqueleto, un tren delantero que no tenga una gran musculatura, sino rumbo hacia atrás, sin grandes protuberancias, con buen arco de costilla, buen barril, un lomo ancho, firme, un cuadril bien amplio, largo de bacinete que es algo que Hereford lo tiene, una gran amplitud de cuadril, cuartos bien descendidos y las articulaciones con garrón neto, una angulación con la cuartilla bien definida y con lo que se le llama las cuatro patas en el piso, pisando bien, con un bazo cuadrado. Además de la limpieza en su línea baja, el prepucio.

-¿Pondrá cuidado en que no haya exceso de preparación?
-Exactamente. En la preparación de bozal, es lógico que a veces no es lo que estamos acostumbrados, no van derecho a las vacas, son padres de cabaña que se los cuida de una forma distinta. Los criadores, los cabañeros que presentan son muy profesionales. Generalmente se castigan los excesos de grasa en el pecho, en la cola, en la verija, que además los dificulta desplazarse. Animales que intentan llegar al peso de competencia y no los pueden llevar por falta de estructura o exceso de gordura.

-¿Cuánto pesan los datos objetivos?
-Lo que busco generalmente son toros funcionales que lleven carne. Nuestro negocio es la carne, producirla de manera más eficiente posible tanto por productividad como por disminuir los costos. Por eso se necesita un animal funcional, después que tienes un toro, empezar a ver los EPD. La cabaña uruguaya ha hecho un trabajo importante con apoyo del INIA y si uno mira la cartilla de EPD de los toros que se presentan van en la línea de lo que se busca. A veces, cosas como pesos al nacer muy elevados, a pesar de ser un buen toro, hace tener un poco más de precaución, porque llevarlo muy para arriba se está promocionando un toro que no es lo que se busca. Pero el promedio de EPD de la raza ya es muy bueno y mejorador, lo que esté por encima, no tengo ningún problema si hay un muy buen toro, llevarlo para adelante.

-¿Definen ante una duda en fenotipo?
-Yo busco los toros, después que tengo dos adelante, ahí me empiezo a fijar en los EPD, pero primero con funcionalidad, su carne y sus características, después, ante la duda, empiezo a ver los datos de EPD, donde hay un montón de circunstancias, no es un solo número. La Sociedad de Criadores junto con INIA han avanzado desde hace años y hoy se tienen un montón de datos que intentan decir qué van a producir esos genes. Es importante también el balance entre ellos, porque a veces hay datos de toros con mucho crecimiento, pero son muy grandes, o magros. A veces viene con líneas genética de habilidad lechera menor a la que uno considera es la adecuada. Por eso mirar los EPD es un balance de un montón de cosas.

-¿Que en Durazno haya muchas categorías jóvenes, complica la jura al proyectar lo que va a dar ese ternero?
-Es la primera vez que voy a jurar de bozal, pero hace 25 años que voy a las juras de Durazno y Prado y se ve cómo evolucionan. En el campo también veo cómo van evolucionando los terneros. Se puede proyectar el futuro del animal, pero la base es la misma, la funcionalidad desde chico, ese dibujo en línea, cada edad, lo que va dando y lo que uno va proyectando en el futuro. Me encanta que sean muchos animales porque permite la posibilidad de disfrutarlos primero, e irlos ordenando de acuerdo con ese criterio. El año pasado había un montón de terneros en Durazno y estoy esperando con ganas verlos ahora de 2 años porque creo será una categoría disfrutable de jurar.

-¿Cómo ve al sector pecuario general?
-Salvo en contadas excepciones siempre he vivido con números finos y problemas competitivos. Por eso como productor hay que buscar la funcionalidad de los animales porque tenemos problemas de competitividad y también con lo difícil que es encontrar colaboradores para trabajar en el campo. Hay que tener animales que se defiendan bien a campo, rústicos, que hagan pronto una cobertura de grasa para pasar el invierno, ganen peso rápido, que no tengan problema de ubres las madres. Hoy con la gente que tenemos para trabajar, hay que tener cuidado con esas cosas. La ganadería competitiva va por el lado de la funcionalidad.

Hereford: “La vaca es lo que te defiende…”.

 -¿Cómo ve al Hereford uruguayo en este momento?
-Lo veo muy bien, si uno mira cómo han ido evolucionando los datos de EPD, van en un sentido de mantener muy controlado el peso al nacer y seguir mejorando los crecimientos, mejorando las coberturas de grasa, algo bien importante. Tenemos que seguir dándole mucha importancia a la vaca Hereford, una vaca que al productor comercial lo defiende mucho, porque además de estar adaptada desde hace años y dar terneros, después, cuando termina su vida productiva, sigue dando muy buenos valores porque te defiende. Esa vaca promedio que sigue siendo pesada en frigorífico o en la venta de reposición y de última para los criadores terminan siendo más de la mitad de los ingresos.
El foco está en cómo controlar el tema reproductivo de los animales, aparte del manejo de descarte de vacas falladas, es el peso con que nuestras vaquillonas se alzan. Teniendo el control de eso, la vaca Hereford sigue siendo fundamental.