Ganadería

Existe tecnología validada para poder asegurarse los corderos

Cuidar estado corporal de ovejas y darle más peso a los destetes es clave.

Ovinos en Uruguay. Foto: archivo El País.

Pablo Antúnez

Mejorar el estado corporal de las ovejas de cría previo a la encarnerada y no desatender los destetes para evitar pérdida de corderos, son medidas básicas para mejorar la productividad.

En los últimos años, sea produciendo carne o lana, el ovino mostró que continúa siendo un buen negocio y desafió todos los problemas que limitaron su expansión, mostrando que se puede.

“El período post destete hasta la encarnerada es muy importante para la oveja de cría, porque si bien es de fácil cuidado, es necesario que la oveja llegue con buena condición corporal”, explicó José Ignacio Aguerre, técnico del Secretariado Uruguayo de la Lana que trabaja en Tacuarembó y departamentos cercanos.

A lo largo de la gestación y sobre todo a medida que se aproxima el parto, la oveja tiende a perder condición corporal. Luego sigue perdiéndola en el período de lactación, que es cuando más requerimientos tiene —necesita producir lana y amamantar el cordero—, por lo tanto, “queda sólo el destete para lograr llegar con esa oveja con la mejor condición corporal posible a la nueva temporada de servicios”, explicó Aguerre a El País.

Desde el Secretariado Uruguayo de la Lana, los técnicos hacen especial hincapié en que cuanto mayor es la condición corporal con la que llegará la oveja a la encarnerada, es mayor el estado con que llegará al parto. “En una ganadería a cielo abierto, que depende de las lluvias y principalmente desarrollada sobre campo natural, es importante partir en las ovejas de una buena condición corporal, porque lo que nos espera por delante hasta terminar la cosecha siguiente, que es el destete, es un alto requerimiento de energía”, destacó el extensionista del SUL.

Llegar con esa condición corporal óptima al parto, aporta el beneficio de mayor producción de lana en la oveja, mayor señalada de corderos, así como mayores producciones futuras de esos corderos.

Problema. No hay que olvidarse que 2019 fue desafiante para el rubro ovino. El exceso de lluvias lo complicó, generando mayor presencia de parásitos gastrointestinales y problemas podales.

Este año se complicarán los destetes, porque hay muchos corderos chicos que no entrarán al invierno con el peso necesario que les garantice su sobrevivencia, por lo tanto, hay que tomar medidas de manejo que les permita estar del otro lado.

“No se deberían dejar de atender los destetes. Serán un poco más importantes este año con pesos por debajo de lo normal. Eso trae como consecuencia que haya una menor cantidad de corderos de menos de 20 kilos, que es el umbral que debemos atender para prestarle atención”, recordó Aguerre.

Es por eso que el técnico del SUL recomendar complementar la alimentación de todos los corderos que estén por debajo de ese kilaje, sea con un suplemento, sobre praderas o sobre verdeos, para que mejoren su peso corporal antes de entrar al invierno y logren una buena sobrevivencia post destete.

No hay que descuidar los parásitos gastrointestinales.

“Si es posible, hay que usar un campo que no haya tenido ovinos por 90 días (pastoreado sólo por vacunos) y llevarlos a pasturas seguras, conjuntamente con una toma antihelmíntica con una droga efectiva. Esas dos medidas, atender los corderos chicos, usar un campo natural limpio de parásitos y aplicar una droga efectiva, brinda resultados muy buenos. Con ambas se logra una sobrevivencia de corderos mayor al 95%”, aseguró Aguerre. Así lo muestran los resultados del los trabajos realizados por la institución en el Centro de Innovación y Capacitación Ovina “Mario Azzarini”, ubicado en Salto.

En este predio, se llevan destetados más de 550 corderos y no hubo mortandades.

El productor de lanas finas hoy está más ávido de encarnerar la mayor cantidad de vientres posibles y retener las corderas. “Los precios de la lana están un poco por debajo de los de la zafra anterior, pero son buenos. Las de 17,6 micras lograron US$ 9 por kilo y las Merino de productores que conforman el Consorcio Regional de Innovación en Lanas Ultrafinas (Crilu) llegaron a US$ 10/kilo”, recordó Aguerre. En carne ovina, el precio cayó levemente, pero los mercados dan señales de avidez y firmeza, marcando un buen futuro.