Ganadería

Contrabando de zooterápicos preocupa a MGAP y empresas

Varios principios activos están prohibidos por generar residuos biológicos.

Pablo Antúnez

Ayudado por la diferencia cambiaria, el contrabando de específicos veterinarios destinados a la salud animal en las grandes especies productivas, “ha crecido”. Así lo afirmó el presidente de la Cámara de Especialidades Veterinarias, José Mantero, que también es director de Laboratorios Pasteur S.A.

“El mayor problema del contrabando no es la caída en la facturación del sector veterinario. Puede causar problemas de residuos en los mercados y complicar la exportación de productos”, señaló Mantero a El País.

“Mayoritariamente, lo que se trae de contrabando tiene uso prohibido en Uruguay por exigencias de los mercados a los que vendemos materias primas. Es un tema de inocuidad comercial. Es muy peligroso, no afecta sólo a los comercios, se pone en riesgo la exportación”, destacó.

Por eso, una de las metas de la Cámara de Especialidades Veterinarias es organizar charlas para productores haciéndoles ver los peligros que trae consigo el contrabando. “Se apuntará a grupos de productores y en zonas donde alguna parasitosis puede representar alguna problemática. Vemos que las exigencias de los mercados aumentan más y los controles de esas exigencias son más fáciles”, remarcó el empresario. Las técnicas analíticas y las tecnologías para detectar los residuos, crecen rápidamente y eso hace más fácil que se detecte un residuo y se tranque un mercado.

A su vez, Uruguay tiene un sistema de control de residuos eficiente, conocido como Plan Nacional de Residuos que lleva adelante el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) mediante la Dirección de Laboratorio Veterinario “Miguel C. Rubino”.

Mantero contó que los productos o principios activos que en Uruguay están prohibidos, esa restricción de uso, “no se debe a problemas de eficacia”, sino “a restricciones de los mercados. Cuando las limitaciones son grandes se prohibe y por eso es que no hay algunos principios activos que en países vecinos se usan”.

El año pasado las ventas de específicos zooterápicos mostraron una caída de 3%, medidas en dólares, frente a las registradas en 2018. Las empresas sostienen que esa baja se debió, en parte al contrabando y también por la baja de precios de algunos específicos en particular.

Eficacia. En 2019 se hizo difícil controlar algunas cepas de sarna ovina que marcaban fuerte presencia en algunas zonas. La Cámara de Especialidades Veterinarias y el MGAP, realizaron algunas pruebas y se demostró que “los fármacos que se utilizan para esta parasitosis son eficaces”, pero el problema de resistencia está dado por su mal uso.

“Se hicieron pruebas con cepas problemáticas y los resultados obtenidos fueron excelentes. Los controles se dificultaron, en algunos casos, por usar mal los fármacos”, remarcó Mantero.

Lo mismo pasó en el control de la garrapata, otra parasitosis que complica la existencia de los ganaderos. “En los hechos, las herramientas que están autorizadas en Uruguay para combatir estas parasitosis son eficaces”, dijo. “Frente a problemas de difícil control a nivel de campo, usando bien el producto se demostró que se puede combatir. No hubo que traer ninguna droga de Brasil o Argentina”, agregó. Por otro lado, la cámara gestiona programas de acopio y destrucción de envases de específicos, para quitar plástico del medio ambiente y cuidarlo.

Caso del ethion en 2016 y sus perjuicios.

En 2016, el ethion, un organofosforado que se utilizaba en varios productos veterinarios registrados ante el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para controlar garrapata y mosca de los cuernos, dejaron trazas del producto en algunos contenedores con carne que se enviaron a Estados Unidos, país que no tiene autorizado el uso de ethion, poniendo en riesgo ese mercado. Hoy este principio activo está prohibido y el episodio mostró lo rápido que puede perderse un mercado que llevó años conquistarlo.

Los residuos se generaron por no respetar los tiempos de espera tras el uso del producto en la ganadería y nunca se pudo dar con los responsables de haber remitido esa hacienda a frigorífico. Por un mal uso del producto, todos los productores sufrieron el cierre temporal del mercado.